Médicos del Hospital Comunitario de la localidad costera informan que el pequeño Bastián Jerez, de ocho años, sigue en situación de extrema gravedad tras sufrir un violento choque. Los profesionales relataron los dramáticos momentos de la atención inicial y detallaron las complicaciones que enfrenta en su recuperación.
La salud de Bastián Jerez, el niño de ocho años que sufrió heridas de suma gravedad en la colisión entre una camioneta y un vehículo todoterreno en Pinamar, continúa generando profunda preocupación. Según informaron los facultativos a cargo de su tratamiento, el menor “persiste en estado crítico”, sin haber alcanzado la estabilidad necesaria.
Este martes, el pequeño fue sometido a una nueva intervención quirúrgica en el Hospital Comunitario de Pinamar. La pediatra Melina explicó que el procedimiento se debió a un resangrado, aunque su origen ya no era la laceración hepática operada horas antes, sino una lesión localizada en el pulmón. “Anoche ya había pasado por un proceso quirúrgico y volvió a sangrar”, precisó la especialista, enfatizando la delicada condición del paciente.
Los recuerdos de la atención inmediata al accidente fueron revelados por Juan José, otro de los médicos actuantes. Con crudeza, describió la escena: entre el gentío y la confusión, logró divisar a los bomberos sosteniendo el cuerpo inerte del niño en el suelo. Al aproximarse, encontró a Bastián en estado de shock, con una palidez extrema y signos evidentes de falta de oxígeno. “Cada minuto que no respiraba y sangraba era un potencial daño para el resto de los órganos o el cerebro”, afirmó el profesional, subrayando la urgencia del cuadro.
Su colega pediatra coincidió en el relato de esos instantes de angustia. “Fue desesperante ver a una criatura totalmente inconsciente en la arena, donde no tenía con qué asistirlo”, confesó. Ante la desesperada situación, con los latidos del corazón del niño decayendo, inició maniobras de reanimación cardiorrespiratoria, ya que el pequeño había sufrido un paro en el mismo lugar del hecho. La llegada de la ambulancia, y posteriormente de una Unidad de Terapia Intensiva Móvil, permitió la colocación de un tubo endotraqueal para ventilarlo y estabilizarlo de manera precaria para el traslado.
Respecto al presente, los médicos comunicaron que, tras dialogar con la familia, se decidió mantener al niño en el Hospital Comunitario de Pinamar. Juan José fundamentó la elección: “No lo van a trasladar porque el hospital tiene la complejidad suficiente para estos momentos. Acá, lo que se necesita es personal calificado y acá lo están. No hay ningún aparato que necesite que no esté en este hospital”. La declaración busca transmitir confianza en la capacidad de la institución local para afrontar este complejo tratamiento, mientras Bastián libra la batalla más difícil de su vida.
