La firma Welspun se impuso en la provisión de tuberías para el gasoducto de Southern Energy, tras una oferta un 40% más baja que la del gigante local. El fallo representa un revés para el histórico predominio de Techint y frustra el cabildeo de YPF y su CEO, Horacio Marín.
En un giro estratégico que altera el mapa de los grandes proveedores de la industria energética argentina, el consorcio Southern Energy —encabezado por Pan American Energy (PAE), YPF y Pampa Energía— decidió adjudicar a la empresa india Welspun la provisión de tuberías para el gasoducto de casi 500 kilómetros que conectará Vaca Muerta con la costa atlántica.
La elección, confirmada a este diario por fuentes del sector, asesta un golpe al histórico predominio del grupo Techint en el rubro y se produjo tras intensas discusiones entre los socios mayoritarios del proyecto. Welspun presentó una oferta económica aproximadamente un 40% inferior a la de Siat-Tenaris, la división de Techint dedicada a la fabricación de caños para gasoductos.
El fallo dejó sin efecto una fuerte campaña de presión impulsada desde la cúpula de YPF. Su máximo ejecutivo, Horacio Marín —quien durante 35 años formó parte de la estructura dirigida por Paolo Rocca—, había abogado insistentemente para que la licitación recayera en Techint. Sin embargo, su postura no logró imponerse ante el resto de los integrantes del consorcio, donde PAE, liderada por Marcos Bulgheroni, ejerce una influencia determinante.
Según trascendió, Marín propuso incluso conceder a Techint nuevas oportunidades para reajustar sus números, pero la brecha económica resultó insalvable. “La diferencia de precio se redujo apenas del 45% al 40%”, explicó un ejecutivo con acceso a las negociaciones.
El proyecto forma parte del plan de Southern Energy para licuar gas de Vaca Muerta y exportarlo como Gas Natural Licuado (GNL), principalmente hacia Europa, mediante dos buques posicionados frente a las costas de Río Negro. Se trata de la única iniciativa concreta de GNL en el país y ya cuenta con contratos firmados con Alemania, distanciándose así de otros anuncios espectaculares —como los realizados con Petronas y Shell— que no se materializaron.
La noticia llega en un contexto de creciente tensión entre Techint y el Gobierno nacional. En diciembre último, Paolo Rocca había amenazado con cerrar la planta de Tenaris en Valentín Alsina si no obtenía esta licitación, una advertencia que fue mal recibida en la administración del presidente Javier Milei. Aunque Rocca solía referirse a la “amenaza china” para defender su posición en el mercado, en esta ocasión fue una compañía de la India la que logró desbancarlo, incluso por delante de propuestas originadas en China, España, Colombia, México, Japón, Grecia y Turquía.
La irrupción de Welspun —empresa con amplia experiencia internacional, que ya participó en el proyecto offshore Vega Pléyade en Tierra del Fuego— no solo modifica la cadena de suministro del sector, sino que también plantea interrogantes sobre los costos de emprendimientos anteriores donde Techint resultó adjudicataria, como el gasoducto Néstor Kirchner.
La derrota de Techint marca, además, un enfriamiento en la relación entre Rocca y el Gobierno, que en un principio había facilitado el ascenso de Horacio Marín a la presidencia de YPF. En paralelo, la gestión de Marín al frente de la petrolera estatal enfrenta cuestionamientos: según datos financieros, YPF acumula una deuda que supera los 9.000 millones de dólares y registra pérdidas en sus balances.
Con este fallo, Southern Energy no solo reduce costos en una obra clave para la exportación de gas, sino que rompe con un esquema de provisión dominado durante décadas por un solo jugador, abriendo un nuevo capítulo en la puja por el desarrollo de Vaca Muerta.
