En una jornada de errores garrafales y alternancias, el Calamar superó por 2-1 a un Instituto que se quedó sin timonel tras su segunda caída consecutiva.
Bajo un sol inclemente que castigó el estadio de Vicente López, Platense consiguió este lunes una trabajada victoria por 2-1 sobre Instituto de Córdoba, en el partido que abrió la segunda jornada del Torneo Apertura. El encuentro, marcado por una sucesión de desaciertos defensivos, culminó con la confirmación de una crisis institucional en el conjunto visitante, que afrontará su futuro inmediato sin un director técnico al mando.
La primera etapa transcurrió con un ritmo pausado y una notable falta de precisión. El vigente campeón del Apertura mostró flaquezas desde el inicio, cuando una desafortunada cesión de Raggio puso en grave aprieto a su defensa, salvada por la intervención de Borgogno ante el acecho de Jara. Sin embargo, la paridad se quebró gracias a un error de magnitudes similares en el área cordobesa. Una grave descoordinación entre el guardameta Roffo y el defensor Mosevich dejó la pelota servida para que Franco Zapiola, con la portería desguarnecida, anotara el primer tanto del Calamar.
Instituto, que había mostrado poco poder ofensivo, disminuyó aún más su intensidad tras el gol en contra. Antes del descanso, el propio Zapiola estuvo a centímetros de ampliar la ventaja, pero su remate rozó el poste. El equipo de Córdoba, visiblemente mermado, necesitaba una reacción.
La reconfiguración del visitante con tres sustituciones al comienzo del segundo tiempo insufló un nuevo dinamismo al duelo. El partido se transformó en un intercambio de ataques y contraataques. Raggio, buscando redimirse de su primer fallo, realizó una salvada crucial ante un nuevo remate de Jara. Mientras la Gloria presionaba en busca del empate, encontró en Borgogno, la figura indiscutida de la tarde, a su principal obstáculo, quien le negó el gol al delantero visitante en una ocasión de claro peligro.
No obstante, la persistencia del local acabó por quebrar la resistencia. Tras una brillante jugada individual de Rafaelli, el balón llegó a los pies de Alex Luna, quien no perdonó desde dentro del área para devolver la ventaja a Platense. La sentencia llegó minutos más tarde, cuando un centro milimétrico de Gauto encontró la cabeza de Tomás Nasif, quien estampó el 2-1 en el marcador. El Calamar, con el resultado a favor, pudo incluso aumentar la diferencia en los minutos finales a través de Tucker y Merlini, en un cierre abierto donde Instituto ya no encontró respuesta.
La derrota deja al descubierto una profunda crisis en Instituto, que suma dos pérdidas al hilo tras su caída inicial frente a Vélez Sarsfield. La consecuencia fue inmediata y contundente: la dirigencia del club cordobés decidió prescindir de los servicios del entrenador Daniel Oldrá, dejando al primer equipo sin conductor en plena disputa del certamen. Mientras el Calamar celebra una victoria clave, la Gloria se sumerge en la incertidumbre.
