La organización denuncia un patrón sistemático de violaciones de derechos humanos y reclama al Congreso que corte fondos y exija responsabilidades, tras la muerte de un enfermero durante una controvertida operación federal.
Amnistía Internacional elevó una contundente denuncia contra el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) de Estados Unidos, acusándolo de operar con total impunidad y de perpetuar graves violaciones de derechos humanos. La advertencia surge a raíz del segundo homicidio ocurrido en Minneapolis en menos de un mes, donde un agente federal terminó con la vida de un civil.
A través de un comunicado oficial, Amy Fischer, directora de Derechos de las Personas Refugiadas y Migrantes de Amnistía Internacional en EE.UU., lanzó una crítica feroz contra la agencia y la Patrulla de Fronteras. Fischer sostuvo que estas instituciones no contribuyen a la seguridad pública, sino que, por el contrario, siembran el terror en las comunidades. «Actúan impunemente, utilizando fuerza letal a plena luz del día, aterrorizando a barrios enteros y arrancando a niños y niñas de los brazos de sus familias», afirmó con dureza.
La dirigente hizo un llamado urgente y explícito al Congreso estadounidense. Solicitó el rechazo a cualquier financiación adicional para el ICE y exigió medidas inmediatas para que el organismo rinda cuentas por su responsabilidad en muertes y otras vulneraciones fundamentales.
La declaración se produjo como respuesta directa al asesinato de Alex Pretti, un enfermero de 37 años. Pretti fue abatido por efectivos del ICE durante una operación destinada a capturar a un inmigrante el pasado fin de semana. Testimonios visuales, ampliamente difundidos en plataformas digitales, muestran a varios oficiales rodeando e inmovilizando al hombre, para luego dispararle en múltiples ocasiones mientras yacía en el suelo, tras haberle requisado un arma.
Fischer enfatizó que este no es un caso aislado, sino la evidencia de un patrón estructural de abusos. Subrayó que al ICE se le ha concedido libertad absoluta para ejecutar prácticas de detención y aplicación de la ley que son abusivas, sin supervisión significativa ni mecanismos de control que prevengan estos desenlaces trágicos.
Este último episodio representa el segundo crimen atribuible al ICE en la misma ciudad en un brevísimo lapso. El 7 de enero, Renee Good, una mujer, perdió la vida por los disparos de un funcionario de la misma agencia. Fischer recordó que esta unidad ha cometido reiteradas transgresiones a los derechos humanos sin enfrentar consecuencias, llevando a cabo operaciones mortales en espacios públicos, torturas y diversos malos tratos dentro de los centros de detención para migrantes.
«¿Cuánta gente más tiene que morir para que los dirigentes estadounidenses actúen?», cuestionó con vehemencia la activista. «En un momento en el que se están arrebatando vidas y en el que las comunidades están exigiendo respuestas, el Congreso debe dejar de mirar hacia otro lado«, reiteró.
En medio de esta creciente tensión, un tribunal de Minneapolis celebra este lunes una audiencia crucial sobre el despliegue masivo de agentes de inmigración en el estado. La vista responde a una demanda presentada por el estado de Minnesota y las ciudades de Minneapolis y Saint Paul. El juez a cargo deberá determinar si el envío de miles de agentes federales viola la soberanía estatal, en un fallo que podría tener profundas repercusiones en el futuro de estas polémicas operaciones.
