Empleados de Encuentro, Pakapaka y DeporTV anuncian medidas de fuerza ante la falta de presupuesto, el congelamiento salarial y la reducción masiva de personal. Advierten sobre una intervención estatal que, según afirman, busca desarticular las señales.
Un clima de incertidumbre y malestar recorre los estudios de las señales públicas Encuentro, Pakapaka y DeporTV. Los trabajadores, agrupados en la Sociedad de Estado Contenidos Públicos, han decidido llevar adelante un paro de actividades en rechazo a lo que definen como un “progresivo vaciamiento” de los canales. Las medidas incluyen una interrupción laboral de cuatro horas este martes y otra de veinticuatro horas durante la jornada completa del miércoles.
Según denuncian los empleados, la situación actual es el resultado de una estrategia deliberada por parte del gobierno nacional, que intervino la sociedad en febrero de 2024. Desde entonces, alegan que la única gestión visible ha sido la de restar operatividad a las emisoras, sin presentar proyectos ni asignar recursos para la producción de nuevos contenidos. “Todos los medios públicos se encuentran bajo una intervención que, tras tres cambios de representante, no ha cesado en su ofensiva contra el funcionamiento institucional, los salarios, los convenios colectivos y los derechos laborales”, expresaron mediante un comunicado.
La gravedad del cuadro se evidencia en múltiples frentes. Por un lado, los salarios se mantienen congelados desde octubre de 2024, en lo que los sindicatos califican como una “paritaria cero”. Esta decisión, sumada a la oferta reiterada de retiros voluntarios, ha provocado una drástica disminución del personal. En apenas dos años, la planta de profesionales se redujo a la mitad, un éxodo que, según los trabajadores, responde a la presión económica y la falta de perspectivas.
Mientras tanto, las pantallas se han ido apagando de manera silenciosa. La señal Encuentro, otrora un referente en documentales y contenidos culturales, prácticamente ha perdido su capacidad de producción original. Pakapaka, dirigido al público infantil, y DeporTV, dedicado a la transmisión deportiva, enfrentan una realidad similar: carecen de partidas específicas para financiar nuevas realizaciones.
Este proceso ocurre en el marco de un debate más amplio sobre el futuro de los medios estatales. Aunque el gobierno no ha concretado el cierre total —excepto en el caso de la agencia de noticias Télam—, los empleados sostienen que la asfixia presupuestaria y el desmantelamiento laboral constituyen una forma encubierta de lograr el mismo objetivo. “No es solo un ajuste; es un desguace sistemático de un patrimonio cultural que, hasta no hace mucho, era celebrado por su calidad y diversidad”, señaló una fuente interna.
La intervención vigente, que ya ha rotado por tres responsables diferentes, no se ha pronunciado públicamente sobre los reclamos ni ha anunciado planes para reactivar la producción. La medida de fuerza de esta semana busca, según los trabajadores, visibilizar una crisis que transcurre entre oficinas vacías y estudios en silencio, mientras el patrimonio audiovisual público argentino se enfrenta a su hora más crítica.
