Di María brilla en el Gigante, pero el empate se impone

Di María brilla en el Gigante, pero el empate se impone

En un duelo de pocas claridades y una polémica por penal no cobrado, el campeón del mundo fue el motor ofensivo de Rosario Central frente a River. A pesar de su incansable búsqueda, el resultado no se descompuso y el cero se mantuvo incólume.

En la tercera fecha del Torneo Apertura 2026, el escenario del Gigante de Arroyito fue testigo de un duelo intenso que culminó sin anotaciones, aunque no carente de protagonistas. Ángel Di María emergió una vez más como la figura destacada del conjunto canalla, erigiéndose en el conductor ofensivo y en el principal artifice de las ocasiones de peligro durante todo el encuentro.

Desde los compases iniciales, el futbolista campeón del mundo exhibió un ritmo vibrante y una participación constante, gozando de plena libertad para desplazarse por los sectores ofensivos. Cada balón detenido que derivó hacia sus botines generó una ola de expectativa entre la parcialidad local y sostuvo en constante tensión a la zaga millonaria.

El capítulo más controvertido de la noche tuvo lugar en la etapa complementaria. Tras ejecutar un saque de esquina, Di María penetró al área persiguiendo el rechace y terminó en el suelo producto de un evidente forcejeo por parte de Maximiliano Salas. El rosarino exigió la pena máxima con vehemencia ante el árbitro Facundo Tello, quien optó por dejar fluir la acción. La revisión mediante el VAR respaldó el criterio del juez principal, desatando la visible frustración del ídolo local.

Fiel a su costumbre, el experimentado volante insistió a lo largo de la contienda con envíos curvados desde los córners, ya sea en busca de un gol olímpico o de complicar al guardameta visitante, una táctica que le había proporcionado frutos en compromisos previos.

Al término del partido, Di María reflexionó sobre el desarrollo del juego: “Buscamos tirarlo cerrado porque con un simple roce puede suceder cualquier cosa. A veces ingresa, otras veces no”, explicó a los medios. Aunque no consiguió quebrar la paridad en el marcador, puso de relieve el esfuerzo colectivo ante un rival de gran calibre: “Fue un partido muy intenso, similar a uno de Copa. Ambos equipos cuentan con futbolistas importantes y el empate termina siendo un desenlace justo”, analizó.

Este resultado prolonga, además, una particular estadística personal para el exjugador de Benfica, quien aún no ha conseguido batir el arco de River desde su retorno al fútbol argentino. Sin embargo, lejos de cualquier dramatismo, cerró con un tono colectivo: “Todavía no se me dio. Ojalá llegue en alguna oportunidad, y si no, que anote otro compañero. Lo primordial siempre es el equipo”.

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