Un gol que valía por dos: Boca se impuso a Newell’s con la firma de un ex rosarino

Un gol que valía por dos: Boca se impuso a Newell’s con la firma de un ex rosarino

En un partido de ritmo intermitente, el equipo de Ribera logró un triunfo clave en su fortín. La sorpresa llegó con la obra de arte de un lateral zurdo, cuyo historial goleador tiene un único y repetido testigo.

En una noche tensa en La Bombonera, donde la creatividad escaseaba y el peso de la reciente caída ante Estudiantes parecía gravitar, Boca Juniors encontró en un gesto de inspiración individual la llave para derrotar por 2-0 a Newell’s Old Boys, en el compromiso correspondiente a la tercera fecha del Torneo Apertura 2026. El autor de la hazaña fue Lautaro Blanco, quien no solo rompió el cero en el marcador con un gol de exquisita factura, sino que escribió un curioso capítulo personal: ambos tantos en su carrera profesional los ha concretado frente a la «Lepra».

La jugada, síntoma de una reconversión anímica, se germinó en una recuperación agresiva del propio Blanco en campo rival. Tras robar el esférico, combinó al primer toque con Exequiel Zeballos y se lanzó en un desborde explosivo. El velocista, con precisión milimétrica, le devolvió el balón en la carrera. Con el arquero Gabriel Arias adelantado, el lateral zurdo eligió la elegancia sobre la potencia y levantó una vaselina magistral que se coló suavemente en la red. La Bombonera, liberada, estalló en un grito de alivio que se transformó en celebración.

El tanto funcionó como un bálsamo para un conjunto local que, hasta ese instante, había mostrado más voluntad que acierto, gestionando el encuentro sin claridad en la zona final. La ventaja calmó los ánimos y permitió a Boca administrar las situaciones, para luego sellar la victoria en los minutos finales con un segundo gol que terminó de apagar cualquier atisbo de esperanza visitante.

Al finalizar el choque, la palabra la tuvo el héroe de la jornada. Blanco, con notable madurez, analizó la rápida reacción del plantel tras el tropiezo de mitad de semana. «Realizamos un encuentro sólido. Teníamos conciencia de que el partido anterior, sin ser desastroso, se perdió más por nuestros propios desaciertos. A los tres días teníamos la oportunidad de enmendar, cambiamos el chip con velocidad y afortunadamente el resultado fue positivo», reflexionó el joven futbolista.

El jugador puso especial énfasis en el papel del vestuario en la asimilación de las nuevas incorporaciones. «Considero que con la base existente y los refuerzos que llegaron, quienes se adaptaron de manera inmediata y óptima, el colectivo tiene un rol fundamental en esa integración. Me alegra profundamente por ellos y por su debut», señaló.

Consultado por su particular vínculo goleador con Newell’s, Blanco esbozó una sonrisa sin hallar razones profundas. «No existe una explicación concreta. Simplemente sucedió en la ocasión anterior y se repitió ahora. Ojalá, paso a paso, pueda continuar sumando anotaciones», concluyó, dejando entrever que, al menos frente a este rival, su olfato de gol se agudiza de manera misteriosa. La victoria, más allá de los tres puntos, dejó una enseñanza valiosa: a veces, las soluciones llegan desde los lugares menos esperados.

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