La titular del Concejo Deliberante riograndense, Guadalupe Zamora, cuestionó duramente el discurso de apertura de sesiones de Gustavo Melella y advirtió sobre un presunto «disciplinamiento» hacia los sectores opositores a través del recorte de recursos. En contrapartida, valoró la labor mancomunada con el Ejecutivo municipal para afrontar la crítica situación social que azota a la ciudad.
En un análisis pormenorizado del mensaje pronunciado por el mandatario provincial en la Legislatura, la presidenta del Concejo Deliberante de Río Grande expresó su profunda inquietud por el direccionamiento que evidencia la administración provincial. Guadalupe Zamora encontró, sin embargo, puntos de sintonía con el enfoque planteado por el jefe comunal Martín Pérez respecto de las urgencias que golpean a los sectores más vulnerables.
Durante una entrevista concedida a El Delivery TDF, la referente legislativa municipal sostuvo que «numerosos aspectos coincidían con la mirada del Intendente acerca de la coyuntura que estamos sobrellevando», y puso de relieve que la comunidad riograndense «se encuentra inmersa en una profunda crisis tanto laboral como social, cuyas raíces se remontan a bastante tiempo atrás».
Zamora enfatizó que «los retos que deberán enfrentar las administraciones municipales, provinciales y la Casa Rosada resultarán sumamente complicados», por lo que consideró impostergable «actuar con responsabilidad y de forma consensuada».
En este contexto, estableció un contrapunto entre la realidad de la ciudad y la esfera provincial al manifestar: «Presté atención a la alocución del Gobernador y me generó una gran desazón la escasa autocrítica que demostró respecto de su propia gestión, limitándose a describir un panorama que resulta harto conocido por todos nosotros».
La máxima autoridad del cuerpo deliberativo riograndense cuestionó con dureza que las únicas medidas que parecen emerger desde el Poder Ejecutivo provincial «estén vinculadas a la disminución de partidas presupuestarias destinadas a los municipios». Cuando se le solicitó que precisara a qué iniciativas hacía referencia, mencionó: «El caso ya comunicado concerniente al recurso del gas, uno aguardaba una reflexión más profunda, al menos escuchar el reclamo ciudadano de reducir los gastos vinculados a la estructura política».
Asimismo, puso en tela de juicio la existencia de un intercambio sincero de opiniones y aseveró: «Requierenos seriedad para afrontar las circunstancias críticas que afectan a la provincia, un intercambio respetuoso de ideas, no un sometimiento y mucho menos mediante la supresión de fondos». En esa línea, evocó la presentación judicial vinculada a las tarifas del servicio de gas, proceso que «quedó en la nada porque prácticamente se desistió de continuar con esa acción legal».
Zamora dedicó especial atención a la dramática coyuntura que atraviesan centenares de hogares en la urbe, particularmente aquellos vinculados a la firma Aires del Sur, y demandó «la presencia de un Estado eficiente, pero que no desampara a esos trabajadores».
Hacia el final de sus declaraciones, expresó sus reservas respecto del proceso de reforma constitucional y el proyecto Terra Ignis, observando con preocupación que «se omitió la participación de nuestra ciudad en las resoluciones adoptadas».
