Preocupación y alivio en Melbourne: el ojo de Colapinto encendió las alarmas en un complicado viernes de Alpine en Australia

Preocupación y alivio en Melbourne: el ojo de Colapinto encendió las alarmas en un complicado viernes de Alpine en Australia

El piloto argentino culminó la segunda práctica con molestias visuales provocadas por residuos de hielo seco, generando instantes de tensión en el garaje. Su desempeño en pista tampoco acompañó: culminó 18°, en una jornada donde además deberá lidiar con una investigación de los comisarios por un incidente con Lewis Hamilton.

La primera jornada del Gran Premio de Australia dejó sensaciones agridulces en el seno de Alpine, aunque por motivos que trascendieron lo meramente deportivo. Lo que debía ser un escaparate para ratificar las prometedoras sensaciones de la pretemporada terminó convertido en un viernes para el olvido, coronado por un momento de genuina angustia en los boxes cuando las cámaras captaron a Franco Colapinto visiblemente afectado por una molestia en su ojo derecho.

Las imágenes mostraban al argentino siendo asistido por una integrante de su equipo mientras se tocaba repetidamente la zona ocular, gesto que disparó todas las alarmas entre los seguidores presentes en el circuito Albert Park y aquellos que seguían la transmisión desde diversos puntos del planeta. Durante largos minutos, la incertidumbre se apoderó del garaje francés mientras el piloto de 21 años recibía atención inmediata.

Lejos de tratarse de una lesión de gravedad vinculada a la exigencia del manejo o a un golpe, el propio Colapinto se encargó de despejar las dudas al finalizar la jornada. «Tuve un pequeño inconveniente con hielo seco y restos que ingresaron en mi ojo cuando terminaba la segunda tanda de entrenamientos libres. Por fortuna, no pasó a mayores ni existe causa para la inquietud», manifestó el sudamericano con visible alivio, llevando tranquilidad a su entorno más cercano.

Rendimiento discreto en un escenario desafiante

Más allá del episodio extradeportivo, lo acontecido sobre el asfalto no ofreció demasiados motivos para el optimismo en la estructura de Enstone. El rendimiento exhibido durante los ensayos de Bahrein, que había generado expectativas alentadoras, no encontró correlato en las calles australianas, donde las dificultades de adaptación al trazado urbano se hicieron evidentes.

Pierre Gasly se constituyó como la referencia del equipo galo al finalizar decimosexto, posición que resultó la más destacada entre los dos monoplazas azules. El francés apenas pudo superar a Carlos Sainz, cuyo ensayo se vio sensiblemente recortado por complicaciones hidráulicas en su Williams que le impidieron completar el programa previsto tras nueve vueltas con neumáticos de compuesto medio.

La situación de Colapinto resultó aún más desalentadora en términos de clasificación. El argentino concluyó en el decimoctavo puesto, habiendo acumulado 26 giros al trazado semicallejero. Durante su paso por la pista, el bonaerense protagonizó un leve trompo sin consecuencias mayores, aunque el incidente más delicado de su jornada llegaría instantes después, cuando su trayectoria se cruzó con la leyenda viviente de la Fórmula 1.

Investigación en ciernes por un susto con Hamilton

El momento de mayor tensión sobre el asfalto se produjo cuando el monoplaza alpino transitaba a velocidad reducida por la recta principal del circuito. Lewis Hamilton, que completaba su vuelta lanzada a bordo del Ferrari, se encontró repentinamente con el Williams del argentino en medio de su trazada, viéndose forzado a ejecutar una maniobra evasiva que por centímetros evitó una colisión de proporciones.

El británico, siete veces campeón mundial, esquivó el obstáculo con un brusco volantazo que hizo contener el aliento a los presentes. La dirección de carrera, atenta al suceso, registró la acción y los comisarios técnicos analizarán durante las próximas horas si el episodio merece algún tipo de sanción para el sudamericano, quien podría enfrentar un contratiempo adicional de cara a la continuidad del fin de semana.

Mientras el equipo Alpine intenta recomponerse anímicamente y encontrar explicaciones técnicas a la distancia evidenciada respecto a las prestaciones mostradas en los ensayos invernales, Colapinto confía en que tanto su ojo como la investigación queden atrás para afrontar con plenas garantías lo que resta del Gran Premio australiano, donde necesita revertir las sensaciones dejadas en este complicado inicio de actividades.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *