Con Messi como estandarte, la Albiceleste busca reivindicarse ante Zambia en su despedida nacional antes del Mundial

Con Messi como estandarte, la Albiceleste busca reivindicarse ante Zambia en su despedida nacional antes del Mundial

Luego de una actuación opaca frente a Mauritania, el combinado argentino cierra su ciclo de preparación en el país con una cita en La Bombonera, donde el capitán será titular indiscutido. El encuentro marcará el último examen local antes de viajar a Estados Unidos en defensa del cetro mundial.

El camino de la Selección Argentina hacia la defensa del título obtenido en Qatar 2022 encara su etapa final sobre suelo patrio con un compromiso que trasciende el mero resultado. Esta noche, desde las 20:15, el conjunto dirigido por Lionel Scaloni se medirá con Zambia, un adversario que ocupa el puesto 91 en el escalafón de la FIFA, en un escenario tan mítico como exigente: el estadio de Boca Juniors. La transmisión estará a cargo de Telefé y DSports, y antes del pitazo inicial, el espectáculo estará complementado con una propuesta musical que contará con las presencias de Tiago PZK, Yami Safdie, Rodrigo Tapari, Los Totora y Fran de Cruzando el Charco.

La imperiosa necesidad de borrar la endeble imagen dejada el pasado viernes ante Mauritania se erige como el motor principal de esta convocatoria. Con la certeza de que Lionel Messi dirá presente desde el arranque, el cuerpo técnico se enfrenta a un dilema estratégico que resolverá en los instantes previos al cotejo. La incógnita reside en si Scaloni repetirá la metodología ensayada en el último encuentro —desplegando un once inicial de jerarquía para luego rotar el banco de relevos aprovechando las ocho modificaciones reglamentarias— o si, por el contrario, optará por conceder la oportunidad a los futbolistas con menos minutos, incorporando luego a los habituales titulares. Esta incertidumbre torna arriesgado cualquier pronóstico sobre la alineación inicial, aunque la presencia del astro rosarino permanece como la única certeza absoluta.

Mientras tanto, aquellos que vieron reducida su participación o permanecieron en el banco frente a los mauritanos tuvieron la oportunidad de mostrarse en la jornada sabatina, cuando el combinado mayor enfrentó a la Sub 20 en las instalaciones de Ezeiza. El ensayo concluyó con un ajustado triunfo por 1 a 0, cortesía de José “Flaco” López, el centrodelantero que milita en Palmeiras y que parece consolidarse como la tercera opción en la ofensiva, escalón por detrás de Lautaro Martínez y Julián Álvarez. Asimismo, no se descarta que Scaloni vuelva a otorgarle minutos a Franco Mastantuono, quien en el encuentro previo actuó durante el complemento desempeñándose como volante por el sector derecho, aunque con escasa incidencia en la circulación del esférico.

Más allá de los nombres que conformen el once, el conjunto nacional tiene por delante la obligación de reconciliarse con su propio juego. La exigencia pasa por exhibir la energía, la contundencia y el nivel de compromiso que brillaron por su ausencia a lo largo de casi todo el cotejo ante Mauritania. En aquella ocasión, diversas voces señalaron que los jugadores administraron sus esfuerzos de manera excesiva, condicionados tanto por la disparidad de jerarquía con el rival como por el temor latente a sufrir una lesión en un terreno de juego endurecido y resbaladizo debido a la llovizna que cayó sobre La Bombonera durante gran parte del encuentro.

Esa precaución no fue infundada. Tanto el plantel como el cuerpo técnico arrastran el impacto emocional por la grave lesión de Joaquín Panichelli, quien en la última práctica del jueves sufrió la rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha, quedando así marginado de la convocatoria mundialista. Ese episodio generó una atmósfera de cautela que derivó en un desarrollo apagado, con desplazamientos acotados, escasos roces físicos y una notoria falta de determinación para ejercer la presión en campo contrario. Esa desconcentración propició errores inhabituales en una estructura que suele caracterizarse por su solidez.

Del otro lado del campo, Zambia arriba sin rodaje competitivo en esta ventana de amistosos y con un calendario marcado por la inactividad, ya que no logró clasificarse para la cita ecuménica. Su trayectoria reciente en las Eliminatorias Africanas lo ubicó en la cuarta posición del Grupo E, cosechando nueve unidades en ocho presentaciones, una distancia sideral respecto al líder Marruecos, que culminó con 24 puntos. Su última intervención oficial data de la Copa Africana de Naciones, donde su participación se extinguió en la fase inicial tras compartir el Grupo A con los marroquíes, Malí y Comoras.

Se trata, en definitiva, de un adversario conseguido sobre la marcha para completar el fixture. Por lo tanto, la responsabilidad de imprimirle intensidad y significado al encuentro recae exclusivamente sobre los hombros de la Albiceleste. El desafío será conquistar, mediante el despliegue sobre el césped, los aplausos que el público le retaceó en su última presentación. La meta, en el horizonte inmediato, es emprender el viaje hacia Estados Unidos con una imagen mucho más esperanzadora y un gesto colectivo que refleje la grandeza de un equipo que se apresta a defender su corona.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *