La CGT moviliza masivamente a Plaza de Mayo en defensa del empleo de calidad y contra la reforma laboral

La CGT moviliza masivamente a Plaza de Mayo en defensa del empleo de calidad y contra la reforma laboral

A una semana del Día del Trabajador, la central obrera convoca a una histórica marcha para el próximo 30 de abril a las 15 horas, bajo el lema “Defender el empleo es proteger el futuro del pueblo argentino”. En simultáneo, anuncian la recusación del juez que habilitó la reforma laboral impulsada por el Gobierno, al tiempo que denuncian el cierre de más de 21 mil empresas y la erosión del salario real.

En la víspera del Día Internacional de los Trabajadores, la Confederación General del Trabajo (CGT) encendió todas las alertas al confirmar una colosal concentración en la emblemática Plaza de Mayo para el próximo 30 de abril a las quince horas. Desde la central obrera lanzaron un mensaje contundente: “Nos movilizamos porque resguardar el empleo digno equivale a salvaguardar el porvenir de toda la sociedad argentina”. La convocatoria, que promete reunir a las principales organizaciones sindicales del país, tendrá como estandarte la consigna “Defender el empleo de calidad”, en un contexto de creciente deterioro del mercado laboral y pérdida del poder adquisitivo.

La jornada de protesta contará con la adhesión de gremios de peso como la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN), la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA), Sanidad, Camioneros y Judiciales, entre muchos otros. A estas fuerzas se sumarán también movimientos sociales alineados con la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), ampliando el espectro de la manifestación más allá del sindicalismo tradicional. La actividad incluirá, además, una ceremonia religiosa en memoria del papa Francisco, al cumplirse un año de su fallecimiento, gesto que añade una dimensión espiritual y simbólica a la protesta.

Jorge Sola, integrante del triunvirato de conducción de la CGT, explicó que la decisión de marchar surge en el marco de la conmemoración del Día del Trabajador y advirtió sobre la situación de vulnerabilidad del sector. “El asalariado es siempre el eslabón más frágil de la cadena y a quien debe protegerse con mayor ahínco. Con esta normativa se retrocede en todas las garantías individuales y colectivas”, señaló con crudeza. Sola describió un escenario desolador: “Los trabajadores no alcanzan a cubrir sus gastos mensuales, no pueden costear la educación de sus hijos y en sus mesas predominan los hidratos de carbono sobre la carne porque el dinero no alcanza”. Estas declaraciones ponen de manifiesto la profundidad de la crisis social que azota a amplios sectores de la población.

Uno de los ejes centrales del reclamo será visibilizar el dramático cierre de más de veintiún mil empresas en los últimos dos años, fenómeno que destruyó decenas de miles de puestos laborales. Frente a esta realidad, la CGT insistió con vehemencia en la necesidad de negociaciones paritarias libres, sin topes ni pisos impuestos por el Poder Ejecutivo. “Para todos los salarios que han perdido capacidad de compra —y hoy en la Argentina eso alcanza a la totalidad de los ingresos— exigimos paritarias sin restricciones”, remarcó la conducción gremial. La central obrera calificó la movilización del 30 de abril como un llamado a la unidad de los trabajadores frente al avance de políticas que consideran lesivas, y concluyó con una afirmación que pretende funcionar como disparador político: “Proteger el empleo de calidad es proteger el destino de la Nación”.

Pero el anuncio de la marcha no fue el único golpe de efecto de la CGT en las últimas horas. En paralelo, la central sindical comunicó que avanzará judicialmente contra el magistrado Víctor Arturo Pesino, integrante de la Cámara Nacional del Trabajo, luego de que este habilitara la aplicación de la reforma laboral promovida por el Gobierno. La decisión de recusar al juez se suma a la apelación del fallo de la Sala VIII, que dejó sin efecto una cautelar previa del juez Raúl Ojeda, la cual había suspendido ochenta y dos artículos de la cuestionada normativa. “Seguramente lo recusaremos. Estamos aguardando las indicaciones del equipo jurídico de la CGT sobre los próximos pasos a seguir”, adelantó Cristian Jerónimo, otro de los triunviros de la central, en diálogo con Radio Futurock.

El dirigente del sindicato del Vidrio arremetió sin ambages contra Pesino, al sostener que “es muy evidente” la maniobra judicial desplegada. “Podrían haber esperado un poco más, el nivel de obscenidad que se permitieron, la forma en que llevaron adelante las cosas, no solamente provoca indignación sino que también enoja profundamente”, disparó Jerónimo, en un tono inusualmente duro para un referente sindical. Con esta doble ofensiva —en las calles y en los estrados— la CGT busca poner un freno a lo que considera un avasallamiento de los derechos laborales, al tiempo que intenta consolidar un frente de resistencia amplio y unitario de cara a los meses venideros. La Plaza de Mayo se prepara así para recibir, una vez más, el pulso vibrante de la conflictividad social argentina.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *