Con una actuación estelar del capitán mundialista, el conjunto visitante goleó al Toronto FC en el BMO Field. El diez rosarino firmó un tanto y dos asistencias en una noche donde su equipo demostró superioridad absoluta.
En una velada que quedará grabada en la memoria de los aficionados, el conjunto del Inter Miami desplegó todo su repertorio ofensivo para doblegar por un categórico 4-2 al Toronto FC, en el escenario del BMO Field canadiense. Este compromiso, correspondiente a la duodécima jornada del campeonato doméstico estadounidense, no solo significó una celebración para las huestes dirigidas por Gerardo Martino, sino que además les otorgó un salto estratégico hacia los peldaños privilegiados de la tabla posicional en la rama del Este.
El gran artífice de esta victoria fue, una vez más, el astro oriundo de Rosario, quien comandó a sus compañeros con una solvencia pocas veces vista. El capitán del combinado albiceleste no solo estampó su firma en el marcador con una conquista personal, sino que también exhibió su faceta más generosa al facilitar dos tantos a sus socios en ataque, consolidándose como el faro indiscutible del elenco visitante.
Durante los primeros compases del duelo, el experimentado conductor argentino dejó patente su ambición ofensiva. Cerca del minuto treinta y siete de la etapa inicial, tuvo en sus botas la posibilidad de inaugurar el marcador mediante un disparo de semivolea desde el borde del área, cuyo destino final fue el palo derecho de la portería adversaria, besándolo apenas en su trayectoria. Sin embargo, quien sí logró romper el cero fue Rodrigo De Paul, otro de los campeones del mundo presentes en el campo. El volante ejecutó un remate desde las afueras del rectángulo, después de un lanzamiento de falta que el propio diez decidió cederle, estableciendo la ventaja parcial antes del silbatazo que enviaría a ambos equipos al descanso.
Con el reinicio de las acciones, el llamado Pulga evidenció una faceta solidaria conmovedora. En una jugada donde hilvanó una serie de regates prodigiosos para desarticular la retroguardia local, avanzó desde el flanco izquierdo hacia el corazón del área y, teniendo el ángulo propicio para sacudir el balón, prefirió cederle el esférico a Luis Suárez. El ariete uruguayo, conocido como el Pistolero, intentó una definición de primera intención, pero el esférico se desvió levemente. No obstante, la histórica conexión entre ambos atacantes encontraría su venganza instantes más tarde.
La jugada que derivó en el segundo tanto de Las Garzas tuvo ribetes de controversia. Una presunta infracción cometida por un jugador del Inter sobre Raheem Edwards dejó al lateral del Toronto tendido en el área, lo cual generó confusión. Como ninguno de los integrantes detuvo su accionar ni el silbante determinó la detención del lance, Lionel Messi recibió el esférico en completa soledad en tres cuartos de cancha. Con una delicadeza sublime, ejecutó un pase sutil que dejó a Suárez mano a mano con el guardameta rival, permitiéndole decretar el 2 a 0.
Transcurrida la hora de juego, el ex capitán del Barcelona volvió a acariciar la anotación después de padecer una infracción en las inmediaciones del arco. El tiro libre que ejecutó fue certero y se envenenaba hacia la escuadra, pero el arquero Luka Gavran estiró sus guantes a tiempo para evitar la caída de su valla. La sentencia definitiva llegó a los setenta y dos minutos, cortesía de una nueva asistencia del argentino. Sergio Reguilón robó un balón valioso en terreno contrario y, tras una habilitación magistral del astro rosarino, el lateral hispano definió con un remate cruzado que significó el 3 a 0 parcial.
Acto seguido, la debacle canadiense se completó con una transición letal. Rodrigo De Paul asistió al punto penal y allí apareció Messi para, de primera intención, colocar el cuarto tanto. Con esa conquista, el capitán argentino alcanzó su noveno gol en lo que va de la temporada regular, sumando además tres pases de gol en once presentaciones. Aunque el diez tuvo posteriormente otra oportunidad para aumentar su cuenta personal, una intervención prodigiosa del meta Gavran se lo impidió. Emilio Aristizábal, en dos ocasiones, acortó diferencias para el cuadro local, pero esos descuentos no empañaron el brillo de una noche que perteneció por derecho propio al exjugador del París Saint-Germain.
En el plano estrictamente individual, el oriundo de Rosario continúa agrandando una leyenda sin parangón. De acuerdo con los guarismos recopilados por fuentes especializadas en estadísticas del deporte, el campeón del mundo en la justa catarí de 2022 ha disputado un total de 1152 contiendas profesionales, con un saldo final de 907 dianas y 411 pases que terminaron en festejo ajeno. Esos números se distribuyen en sus etapas por Barcelona (672 goles y 269 asistencias en 778 encuentros), el conjunto galo (32 y 34 en 75 presentaciones), el combinado nacional argentino (116 y 62 en 198 partidos) y el Inter Miami (87 anotaciones y 47 habilitaciones en 101 compromisos).
El rendimiento desplegado por Lionel Messi en la liga estadounidense ya se ha traducido en cosechas colectivas de enorme relevancia. En menos de dos años vistiendo la camiseta de la franquicia propiedad de David Beckham, el sudamericano ha levantado cuatro trofeos: la League Cup de 2023, el Supporters’ Shield de 2024, el título de la Conferencia Este en 2025 y la MLS Cup de ese mismo año. A medida que avanzan las jornadas, el argentino reduce distancias con Cristiano Ronaldo en la pugna por erigirse como el máximo artillero en la historia del balompié profesional.
El registro anotador del portugués alcanza actualmente los 971 goles, repartidos entre su selección nacional y sus periplos por Sporting de Lisboa, Real Madrid, Manchester United, Juventus de Turín y Al Nassr. En el capítulo de asistencias, la disparidad con el argentino resulta aún más abultada: mientras el luso acumula 261 pases de gol, el sudamericano ya contabiliza 412. Esas cifras en la generación de jugadas decisivas reflejan una diferencia notable en el aporte colectivo. Lionel Messi, con una carrera que se mantiene vigente y prolífica, no solo ha superado la barrera de los novecientos tantos, sino que además lidera con claridad la creación de oportunidades para sus compañeros.
Desde su arribo en julio de 2023, el conductor rosarino transformó por completo la dinámica de la organización con sede en Florida. Hasta la fecha, el sudamericano suma 57 victorias, 25 empates y apenas 18 reveses, consolidando una influencia tan demoledora como incuestionable en el engranaje de un equipo que sueña con seguir haciendo historia.
