El siniestro ocurrió anoche en pleno centro de la ciudad. Una camioneta Chery Tiggo volcó sobre la calzada después de chocar contra un Fiat Pulse que se hallaba sin movimiento. Pese a la magnitud del accidente, no hubo heridos y el test de alcoholemia al protagonista arrojó resultado negativo.
Un siniestro vial de considerable violencia sacudió anoche la intersección de las arterias Obligado e Islas Malvinas, cuando una camioneta protagonizó un espectacular vuelco que mantuvo en vilo a los vecinos de la zona. El hecho, que afortunadamente no dejó personas lesionadas, concentró la atención de los servicios de emergencia y de los agentes de tránsito municipales, quienes trabajaron durante más de una hora en el lugar para restablecer la normal circulación vehicular.
El rodado siniestrado fue una camioneta Chery Tiggo, cuyo conductor fue identificado como Rubén Gutiérrez, un hombre de 69 años. Según las primeras reconstrucciones de los hechos, el vehículo transitaba por una de las mencionadas calles cuando, por motivaciones que aún son materia de investigación, impactó de lleno contra un automóvil que se hallaba estacionado en la zona. La fuerza de la colisión fue tal que, inmediatamente después del choque, la camioneta perdió estabilidad, giró sobre uno de sus laterales y finalmente terminó volcada sobre el asfalto, con sus ruedas hacia un costado.
El otro vehículo involucrado en el accidente resultó ser un Fiat Pulse, de propiedad de Bruno Grao, un ciudadano de 32 años. Este automóvil, que permanecía inmóvil en su lugar de estacionamiento, sufrió importantes daños en su estructura lateral y en la parte trasera, aunque su dueño no se encontraba dentro del habitáculo en el momento del impacto, lo que sin dudas evitó una tragedia de mayores consecuencias.
Uno de los aspectos que más llamó la atención de los presentes fue que, a pesar de la brutalidad del choque y del consecuente vuelco, ninguna persona resultó lesionada. El propio Rubén Gutiérrez, quien conducía la camioneta, logró salir por sus propios medios del vehículo siniestrado, mostrando signos de aturdimiento pero sin evidenciar heridas de gravedad. No obstante, cumpliendo con el protocolo establecido para este tipo de episodios, personal médico acudió rápidamente al lugar y le brindó asistencia sanitaria de carácter preventivo. Los profesionales de la salud revisaron al conductor, constatando que no presentaba cortes, fracturas ni ningún otro tipo de lesión visible, y le recomendaron realizar una consulta de control en las horas posteriores.
En paralelo, efectivos pertenecientes a la Dirección de Tránsito Municipal se hicieron presentes en el cruce para realizar las averiguaciones de rigor. Uno de los procedimientos clave fue la aplicación del test de alcoholemia al conductor de la Chery Tiggo. Dicho examen, llevado a cabo en el mismo sitio del accidente siguiendo las normativas vigentes, arrojó un resultado completamente negativo, descartando así la presencia de alcohol en sangre como posible causa desencadenante del vuelco.
Las pesquisas continúan abiertas, y los peritos trabajan para esclarecer si existieron fallas mecánicas, distracciones al volante o cualquier otro factor que pudiera haber originado esta violenta colisión. Por el momento, ambos rodados fueron retirados con una grúa municipal y permanecen depositados en una playa de secuestros a la espera de las pericias técnicas correspondientes.
