Tras el masivo respaldo a la protesta estudiantil, los profesionales médicos, enfermeros y organizaciones sociales protagonizarán una jornada federal de rechazo al “desguace” de hospitales, el cierre del programa Remediar, el faltante de vacunas y los topes al PAMI, en una creciente ola de malestar contra las políticas de desfinanciamiento del gobierno de Javier Milei.
Luego del multitudinario acompañamiento que cosechó la convocatoria de los universitarios a lo largo y ancho del territorio argentino, los trabajadores de la salud replican ahora la iniciativa y se aprestan a ocupar las calles con el objetivo de visibilizar el acelerado deterioro del sistema sanitario nacional. Según denuncian los propios protagonistas, ese derrumbe es una consecuencia directa de las políticas de asfixia presupuestaria impulsadas por la administración de Javier Milei.
La cita es para el miércoles 20 de mayo, fecha en la que tendrá lugar la Marcha Federal por la Salud, una jornada que tendrá su epicentro en la Ciudad de Buenos Aires. A partir de las trece horas, una marea humana compuesta por organizaciones sociales y estudiantiles, sindicatos, profesionales de la salud y ciudadanía en general comenzará a desplazarse desde la sede del Ministerio de Salud de la Nación hacia el corazón político del país: la Plaza de Mayo. La medida de fuerza surge luego de que la gestión libertaria anunciara un recorte presupuestario de 63 mil millones de pesos en las partidas destinadas al área sanitaria, una tijera que se enmarca en el ajuste general aplicado a cada una de las carteras del Poder Ejecutivo.
Entre un cúmulo de decisiones oficiales que atentan frontalmente contra la asistencia médica, desde el Foro por el Derecho a la Salud han encendido todas las alarmas. La entidad alertó especialmente sobre el desfinanciamiento y la abrupta interrupción del Programa Remediar, una iniciativa histórica que apuntaba a garantizar el acceso gratuito a fármacos esenciales y a tratamientos para las patologías más frecuentes, mediante la entrega de botiquines médicos directamente a los Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS) de cada rincón del país. A esta medida se suma el vaciamiento del PAMI y la imposición de topes a los profesionales que prestan servicios para la obra social de los jubilados, así como el “desguace” del Programa Nacional de Inmunizaciones y un “retroceso” preocupante en las políticas de Salud Mental. En este último punto, los especialistas critican la modificación de la ley que impulsan los libertarios, mediante la cual proponen retornar a una mirada centrada exclusivamente en el diagnóstico médico, dejando de lado las condiciones sociales y estructurales que atraviesan a las personas con padecimientos.
“En nuestro país, la situación del sistema de salud es crítica. A lo largo y ancho de todo el territorio nacional, el derecho a la salud hoy no está garantizado”, advierte el video difundido por el Foro por el Derecho a la Salud, el mismo material mediante el cual convocan a la sociedad a sumarse a la protesta del veinte. En ese mensaje, los referentes detallan con crudeza los efectos del ajuste: “Desde hace dos años, el gobierno nacional de Javier Milei viene desfinanciando áreas fundamentales del sistema sanitario. El cierre del programa Remediar, el faltante de vacunas, la reforma de la ley de salud mental, los recortes en PAMI, el ajuste en programas de discapacidad, la reducción en formación y residencias. Deudas millonarias”, sentenciaron.
Los voceros del Foro graficaron el drama con números escalofriantes: “El resultado es alarmante: un millón de familias quedan sin cobertura y sin respuestas, frente a un gobierno que abandona su responsabilidad de cuidar a cada argentino y argentina”. Y cerraron el llamado con una consigna que resuena en cada rincón del país: “Por eso, este miércoles 20 de mayo marchamos en defensa de la salud pública. La salud no puede esperar”.
En la misma línea se pronunció el médico y referente de la organización, Manuel Fonseca, quien sostuvo con preocupación: “Estamos viendo cómo el ajuste empieza a sentirse en cada hospital, en cada centro de salud y en cada paciente que no puede acceder a su tratamiento”. Para Fonseca, el impacto más cruel recae sobre los sectores más vulnerables, “que dependen exclusivamente del sistema público para acceder a atención, medicación y cuidados”. Por eso, el especialista elevó un petitorio claro: “Exigimos la restitución de programas sanitarios, la normalización en la provisión de medicamentos y vacunas, y el fortalecimiento urgente del sistema público de salud”, remarcó.
La oleada de rechazo no se limita a los trabajadores de piso. Desde la Federación Sindical Nacional de Trabajadores y Trabajadoras de la Salud (Fesintras) , entidad que nuclea a múltiples gremios sanitarios en distintos puntos del país, anunciaron un paro nacional en el sector, además de la convocatoria a la movilización. Durante una conferencia de prensa que tuvo lugar el viernes en la sede de la Federación, los sindicatos plantearon una dura crítica al rumbo oficial: el gobierno de Milei “avanza en la eliminación del principio de la salud como derecho universal, reemplazando el rol del Estado como garante del acceso sanitario por una lógica mercantil y excluyente”.
El secretario general de Fesintras, Pablo Maciel, aportó precisiones sobre la magnitud de la protesta. “La jornada del 20 tendrá carácter federal”, subrayó Maciel, quien detalló que habrá actos y movilizaciones simultáneas en Jujuy, Chaco, Rosario, Córdoba y otras provincias. El dirigente explicó que esta decisión de llevar el reclamo a todo el mapa argentino “responde al difícil contexto de la ciudadanía por las decisiones políticas y sanitarias del gobierno nacional, que ha puesto en situación delicada a todo el sistema sanitario argentino: público, seguridad social y obras sociales”, concluyó Maciel, en un mensaje que anticipa una jornada de protesta de alto impacto político y social.