Netflix apagará sus servidores para viejos televisores a partir de junio de 2026: la obsolescencia golpea a millones de hogares

Netflix apagará sus servidores para viejos televisores a partir de junio de 2026: la obsolescencia golpea a millones de hogares

La plataforma de streaming cesará el soporte en dispositivos fabricados antes de 2015, afectando a reconocidas marcas como Samsung, Sony, LG, Apple y Panasonic. Quienes posean estos equipos deberán recurrir a alternativas externas para no quedarse sin contenido.

A partir del próximo 1 de junio de 2026, el gigante del entretenimiento digital comenzará a retirar gradualmente su funcionamiento en una vasta flota de televisores inteligentes comercializados antes del año 2015. Esta determinación implica que los usuarios dueños de esos aparatos ya no podrán abrir la aplicación, descargarla nuevamente ni recibir actualizaciones, quedando así privados del acceso a su catálogo habitual de películas y series.

El cese del respaldo técnico para la aplicación nativa afecta de manera casi exclusiva a los dispositivos lanzados en el mercado antes de esa fecha límite. En contraste, aquellos televisores fabricados desde 2016 en adelante mantendrán todas sus prestaciones sin restricciones, según aclaró la compañía en su comunicado oficial. Este anuncio vuelve a poner sobre la mesa el debate acerca de la obsolescencia programada en el universo tecnológico, ya que muchos de estos equipos aún funcionan correctamente desde el punto de vista físico, pero quedarán inutilizados para el servicio por cuestiones de software.

La decisión impacta directamente sobre un extenso listado de marcas líderes en la industria. Entre ellas figuran Samsung, Sony, LG, Apple y Panasonic, todas con modelos concretos comprendidos dentro del grupo que perderá la compatibilidad. Por ejemplo, entre los aparatos afectados se encuentran los dispositivos Apple TV de primera, segunda y tercera generación; los televisores LG de las series Infinia LX9500 y Nano LED LM9600; los modelos Panasonic AX900, VT50 y VIERA TC-P50VT25; así como los televisores Sony de la gama Bravia identificados como KDL, XBR y W95. La mayoría de estos equipos recibieron sus últimas renovaciones de sistema operativo hace varios años, lo que los deja en una situación de vulnerabilidad técnica.

Para quienes deseen salir de dudas, verificar si un televisor seguirá siendo compatible resulta un proceso sencillo. Basta con observar si el icono característico de la plataforma aparece todavía en el menú principal del dispositivo o en la tienda de aplicaciones correspondiente, ya sea LG Content Store, Samsung Smart Hub o Google Play. Si el ícono ha desaparecido o el sistema no permite la descarga de la aplicación, entonces ese equipo se encuentra entre los que perderán el soporte. Desde la empresa sugieren revisar el sitio oficial para conocer el catálogo completo de modelos excluidos, especialmente recomendable para quienes adquirieron su pantalla antes de 2015.

Pero la incompatibilidad no se circunscribe únicamente al mundo de los televisores. También alcanza a teléfonos inteligentes que no pueden actualizarse a iOS 18.0 o a Android 9.0. En el ecosistema de Apple, quedarán fuera dispositivos como el iPhone X, iPhone 8 y 8 Plus, iPhone 7 y 7 Plus, iPhone 6s y 6s Plus, el iPhone SE de primera generación y todos los modelos anteriores. En el universo Android, perderán el acceso terminales como el Samsung Galaxy S8 y Galaxy S7, Huawei P10 y Mate 9, LG G6 y G5, Sony Xperia XZ1, así como cualquier otro lanzado antes de 2018. Estos teléfonos no podrán instalar ni ejecutar la versión oficial de la aplicación a partir de junio.

La razón que esgrime la compañía posee un fundamento primordialmente técnico. La plataforma incorpora de manera continua nuevas funcionalidades, parches de seguridad y mejoras en su interfaz de usuario, lo que demanda sistemas operativos modernos y una mayor capacidad de procesamiento. Los aparatos más vetustos, en cambio, disponen de hardware limitado y sistemas que los propios fabricantes ya no actualizan, lo que dificulta una ejecución eficiente del software y genera potenciales riesgos informáticos, dado que la ausencia de renovaciones periódicas compromete tanto la estabilidad del servicio como la protección de los datos personales.

Sin embargo, perder el acceso directo desde el televisor no obliga necesariamente a desembolsar una suma elevada para comprar una nueva pantalla. La alternativa más práctica y económica consiste en recurrir a un dispositivo de streaming externo. Equipos como el Amazon Fire TV, el Apple TV actual, el Google Chromecast o los reproductores Roku se conectan al puerto HDMI del televisor antiguo y lo transforman en un equipo inteligente plenamente vigente. Una vez instalado cualquiera de estos accesorios y conectado a la red wifi, el usuario solo debe acceder a la tienda de aplicaciones del dispositivo, descargar la plataforma de streaming e iniciar sesión como siempre lo ha hecho. Estos reproductores suelen ofrecer, además, un entorno operativo más veloz, actualizaciones frecuentes y la posibilidad de explorar cientos de otras alternativas de entretenimiento digital.

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