La iniciativa impulsada por el ministro Sturzenegger propone una modernización radical de la ley vigente desde 1972, incorporando figuras como las «Sociedades Automatizadas» y eliminando el control estatal sobre la organización empresarial, en medio de cuestionamientos por el riesgo de desregulación extrema y la posibilidad de crear estructuras empresariales opacas.
La Cámara Alta argentina dará inicio este miércoles a la discusión de un proyecto de ley que promete transformar el ecosistema corporativo del país, al permitir la constitución de sociedades que operen íntegramente mediante algoritmos e inteligencia artificial, prescindiendo de la intervención humana en su gestión cotidiana. La propuesta, impulsada por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado a cargo de Federico Sturzenegger, será analizada a partir de las 15:30 en el seno de la comisión de Legislación General, presidida por la senadora Nadia Márquez .
El encuentro, que reviste un carácter informativo, contará con la presencia del propio Sturzenegger, quien estará acompañado por la subsecretaria de Planeamiento Estratégico de la Secretaría Legal y Técnica de la Presidencia, Paula Taddei Farfán, y el inspector general de Justicia, Alejandro Ramírez . La iniciativa en cuestión pretende reformar la Ley General de Sociedades, un cuerpo normativo que data de 1972 y que, según los impulsores de la reforma, ha quedado rezagado frente a las dinámicas de la economía contemporánea y los avances tecnológicos .
El corazón de la reforma reside en la eliminación de lo que el oficialismo califica como «tutela estatal» sobre la organización de los negocios privados . En este nuevo esquema, el articulado legal pasaría a tener un carácter fundamentalmente supletorio, otorgando a los estatutos sociales la facultad de primar sobre la norma en la definición de las reglas de funcionamiento interno de las compañías . Se establece que las restricciones impuestas por los organismos de contralor serán la excepción y su interpretación deberá ser restrictiva, con el objetivo declarado de reducir las cargas burocráticas que, según el gobierno, entorpecen la actividad empresarial .
Las «Sociedades Automatizadas» y el reconocimiento de las DAO
Entre las novedades más disruptivas que introduce el proyecto se encuentra la creación de la figura de la «Sociedad Automatizada», un tipo societario que podría desplegar su objeto social mediante sistemas de inteligencia artificial o algoritmos, sin la necesidad de contar con empleados para su operatoria ordinaria . Esta estructura, que gozaría de plena personalidad jurídica y responsabilidad limitada, representa un salto cualitativo en la concepción tradicional de la empresa .
De manera paralela, el texto reconoce legalmente a las Organizaciones Autónomas Descentralizadas (DAO), entidades que se rigen por protocolos informáticos en blockchain y cuya participación se materializa a través de tokens digitales . La inclusión de estas figuras apunta a brindar un marco jurídico a los nuevos modelos de negocio surgidos del ecosistema cripto y de la economía digital, aunque también ha encendido las alarmas sobre la posibilidad de que se conviertan en vehículos para la opacidad y la evasión de controles .
Digitalización plena y arbitraje internacional
El proyecto de ley no se limita a la creación de nuevas figuras empresariales, sino que también propone una digitalización integral de todos los procesos societarios. Se habilita la utilización de domicilios electrónicos y sedes digitales, reconociendo que la presencia física ya no es el único elemento que define el funcionamiento de una empresa en la era de las plataformas remotas y los equipos distribuidos . Asimismo, se autoriza la constitución de sociedades mediante firma digital y la llevanza de libros y registros contables en formato electrónico .
En el ámbito de la resolución de controversias, la reforma introduce una flexibilización de alto impacto: las sociedades argentinas podrán someter sus conflictos internos a la jurisdicción de tribunales extranjeros o a instancias de arbitraje privado, sin depender de la justicia local . Sturzenegger justificó esta medida equiparándola a los modelos de centros financieros globales como Dubái, donde las partes pueden elegir la ley que regirá sus relaciones societarias .
Cuestionamientos y el fantasma de las «empresas fantasma»
A pesar de su ambiciosa modernización, la iniciativa no ha estado exenta de polémica. La oposición y diversos sectores de la sociedad civil han manifestado su preocupación por el riesgo de que esta desregulación propicie la creación de estructuras empresariales que operen al margen de los mecanismos de control estatal. En este sentido, diversos medios han señalado que la normativa podría facilitar la formación de empresas con poca transparencia, similares a las que han sido vinculadas con el criptoempresario Mauricio Novelli, actualmente implicado en una investigación por estafa relacionada con la criptomoneda Libra . La falta de requisitos de conexidad entre las actividades del objeto social y la posibilidad de operar sin empleados son vistos como caldos de cultivo para potenciales irregularidades .
El debate en comisión de este miércoles constituye el primer paso de un proceso legislativo que se anticipa extenso y con posturas encontradas. Mientras el oficialismo defiende la iniciativa como una herramienta para atraer inversiones y posicionar a Argentina a la vanguardia de la regulación tecnológica, los sectores críticos exigen un análisis pormenorizado para evitar que la desregulación se traduzca en un debilitamiento de los derechos de los inversores y en una pérdida de transparencia en el mundo de los negocios .
