El Presidente acelera su ofensiva sobre el Poder Judicial con una oleada de nombramientos estratégicos, mientras excluye a una candidata incómoda y prepara nuevas batallas en el Senado
En un movimiento que remece los cimientos del sistema judicial argentino, el Poder Ejecutivo ha desplegado una ofensiva sin precedentes en el terreno de la justicia federal. El jefe de Estado, Javier Milei, ha encontrado en la reestructuración del entramado judicial un campo fértil para avanzar con su proyecto transformador, y en las últimas horas ha rubricado más de medio centenar de designaciones que consolidan su influencia en el sector. Este acelerado proceso de colocaciones, que se concretó en apenas una jornada, representa un hito en su gestión y evidencia una estrategia deliberada para modelar la justicia a su imagen y semejanza.
La jornada del jueves se convirtió en un escenario de intensa actividad en la Casa Rosada, donde el mandatario estampó su firma en 52 pliegos que habilitan a nuevos funcionarios judiciales. Sin embargo, la vorágine de nombramientos no ha hecho más que comenzar, ya que el Gobierno ya ha remitido 21 postulaciones adicionales para que el Senado las someta a examen en los próximos días. Este torrente de designaciones ha generado expectación en los círculos políticos y judiciales, que observan con atención cómo el Presidente va tejiendo una red de alianzas en el ámbito de la magistratura.
Un Antecedente que Marcó el Rumbo
El camino hacia esta avalancha de nombramientos se inició el pasado 4 de junio, cuando el Senado concedió su respaldo, por vez primera desde que Milei asumió el mando, a sus candidatos para ocupar cargos en el Poder Judicial. Aquella jornada histórica vio cómo 74 pliegos lograban sortear el filtro legislativo, en una demostración de fuerza política que el oficialismo supo capitalizar. Sin embargo, entre aquella nómina victoriosa se colaba un nombre que despertaba resquemores en el Palacio de Hielo: el de María Verónica Michelli, cuya proximidad familiar con un periodista crítico del gobierno la convertía en una figura incómoda para el círculo íntimo del Presidente.
La designación de Michelli, destinada a integrar el Tribunal Oral Federal número 3 de La Plata, permanece en un limbo legal que el propio Ejecutivo ha alimentado con sus decisiones. El argumento esgrimido para mantenerla en suspenso, tal como anticipara este medio semanas atrás, resulta tan técnico como revelador: el mencionado tribunal ni siquiera se encuentra habilitado para funcionar. En idéntica situación se encuentran María Julia Sosa, secretaria del juzgado federal de Julián Ercolini, y Carlos Fabián Cuesta, cuyas designaciones aguardan el mismo destino incierto que la de la cuñada del periodista de La Nación.
Los Nombramientos que Sí Prosiguieron
En contraste con estas postergaciones, las designaciones de los otros 70 candidatos que obtuvieron el visto bueno senatorial se materializaron en tres tandas sucesivas. El primer nombramiento que rubricó el mandatario, en su cruzada contra lo que denomina «la casta», resultó particularmente simbólico: Emilio Rosatti, vástago del presidente de la Corte Suprema de Justicia, fue ungido para ocupar un lugar en la magistratura. Este gesto, lejos de pasar inadvertido, ha sido interpretado como una declaración de principios sobre las reglas del juego en el nuevo orden judicial que pretende instaurar el gobierno.
Entre los flamantes funcionarios que este jueves recibieron su investidura, sobresalen en el ámbito platense las figuras de Emilio Santiago Faggi, designado para la Cámara Federal, y Jésica Sircovich, que se sumará al Tribunal Oral Federal número 1 de esa ciudad. Los tribunales federales de San Martín tampoco han quedado al margen de esta remoción de estructuras, con los nombramientos de Javier Arzubi Calvo, Juan Manuel Gaset Maisonave, Mario Alberto Ferrario y Pablo Javier Flores, quienes se aprestan a ocupar sus nuevos cargos en esa jurisdicción.
El Factor Germán Moldes y su Progenie
El estamento judicial ha recibido con particular regocijo la designación de Juan Andrés Moldes como fiscal en el fuero penal-económico. Este flamante funcionario no es un recién llegado al universo de la justicia federal; es, en realidad, el vástago de Germán Moldes, aquel influyente fiscal ante la Cámara Federal de Comodoro Py que en 2018 protagonizó un episodio que aún resuena en la memoria política del país. Fue precisamente Moldes padre quien, en el marco de la causa de los Cuadernos, llegó a solicitar la detención inmediata de Cristina Fernández de Kirchner, desoyendo la inmunidad que le otorgaba su condición de senadora nacional. Aquella jugada procesal, que en su momento generó un terremoto institucional, parece haber allanado ahora el camino para la inserción de su hijo en el escalafón judicial.
El Senado se Prepara para una Nueva Ronda de Audiencias
Mientras tanto, en el Senado de la Nación, las autoridades aguardan la llegada de múltiples pliegos que serán sometidos al escrutinio de la comisión de Acuerdos, convocada para el próximo martes a las once de la mañana. Entre las postulaciones que despiertan mayor interés se encuentra la de Juan Tomás Rodríguez Ponte, propuesto para el juzgado federal de Lomas de Zamora. Este candidato ostenta actualmente el cargo de titular de la Dirección de Asistencia Judicial en Delitos Complejos y Crimen Organizado, más conocida en el argot forense como la oficina de escuchas de la Corte Suprema. Rodríguez Ponte, que durante años se desempeñó como secretario de confianza del juez federal Ariel Lijo, representa una pieza clave en el entramado que el gobierno busca consolidar.
Las Fichas que Aún no se Han Mostrado
La Casa Rosada ha girado en las últimas horas 21 nuevos pliegos que aguardan su turno para ser analizados. La mayoría de estas nominaciones corresponden a la Ciudad de Buenos Aires, aunque también hay candidatos para las provincias de Córdoba y Catamarca. Sin embargo, el gobierno mantiene un hermetismo calculado en lo que respecta a Comodoro Py, el epicentro de la justicia federal porteña donde el Ejecutivo estaría en condiciones de proponer nombres para los tribunales orales o los juzgados federales que permanecen vacantes. Esta cautela estratégica sugiere que la administración Milei está reservando sus mejores fichas para el momento oportuno.
La Cámara Federal Porteña como Campo de Batalla
El primer gran combate que el gobierno se dispone a librar tendrá como escenario la Cámara Federal porteña, un tribunal de máxima relevancia por donde transitan todas las causas en curso, desde los negociados en la Agencia Nacional de Discapacidad hasta el escándalo de $LIBRA o el crecimiento patrimonial de Manuel Adorni. Hace apenas unos días, el Consejo de la Magistratura dio luz verde a dos ternas destinadas a cubrir las vacantes que actualmente ocupan Pablo Bertuzzi y Leopoldo Bruglia, quienes fueron trasladados a ese tribunal de apelaciones por decreto de Mauricio Macri, sin mediar el correspondiente concurso público.
El Misterio de los Candidatos
Tres nombres se perfilan como posibles elegidos por Milei para ocupar esos codiciados lugares: Pablo Yadarola, juez penal económico, aparece como el favorito en las quinielas políticas. Sin embargo, la puja parece haberse enquistado entre la fiscal federal de Lomas de Zamora, Cecilia Incardona, y el propio Bertuzzi, a quien el Consejo de la Magistratura ascendió quince posiciones en el orden de mérito para facilitar su inclusión en la terna. El desenlace de esta intrincada disputa podría develarse la semana entrante, cuando el gobierno haga públicas sus preferencias.
La Cuestión Irurzun y el Espectro de la Judicialización
Un elemento adicional que añade incertidumbre al panorama es la eventual tercera vacante que podría abrirse en la Cámara Federal: la de Martín Irurzun, quien cumple 75 años en julio y no ha logrado que el Ejecutivo enviara su pliego para prorrogar su permanencia en el cargo por cinco años más. Ante esta situación, Irurzun ha presentado una medida cautelar para extender su estadía en el tribunal, cuyo trámite se encuentra en curso. El Poder Ejecutivo, por su parte, aún no ha elevado los informes solicitados en el expediente, lo que añade un componente de tensión a este escenario de definiciones judiciales.
El vértigo de los nombramientos, las exclusiones calculadas y las estrategias de poder que se tejen en los pasillos de los tribunales dibujan un mapa complejo donde la justicia se convierte en un tablero de ajedrez de alto vuelo político. El Presidente ha demostrado que está dispuesto a jugar todas sus fichas en esta partida, y los próximos movimientos podrían definir el rumbo del Poder Judicial para los años venideros.
