La reconocida conductora y actriz, de 54 años, perdió la vida al ser embestido su vehículo por una formación del Tren de la Costa en San Isidro. Se dirigía a una función teatral cuando ocurrió el siniestro, en medio de un contexto personal signado por su reciente regreso a las tablas y su lucha pública contra la adicción.
El mundo del periodismo y el espectáculo argentino se viste de luto tras conocerse la trágica noticia del fallecimiento de Ernestina País, la carismática conductora que supo ganarse el cariño del público en ciclos inolvidables como Caiga quien Caiga y Mañanas informales. La artista, de 54 años, encontró la muerte en la tarde de este sábado en circunstancias desgarradoras, luego de que su automóvil fuera arrollado por un convoy ferroviario en la localidad de Martínez, partido de San Isidro, en la zona norte del Conurbano bonaerense.
El siniestro vial que enlutó al medio
Fuentes oficiales del Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires confirmaron al portal El Destape que el hecho ocurrió en el paso a nivel ubicado en la intersección de las calles Sáenz Peña y Elcano, donde la conductora circulaba a bordo de su vehículo, un Honda Civic de color blanco. Según los primeros reportes policiales, la barrera del cruce se encontraba completamente baja en el momento del impacto, pero por razones que aún se investigan, el rodado de la periodista fue embestido por una de las formaciones del Tren de la Costa. El encontronazo fue de tal magnitud que, a pesar de la rápida intervención de los servicios de emergencia, no quedaron chances para la supervivencia de la víctima.
En el lugar del accidente, los bomberos voluntarios y peritos de la Policía Científica trabajaron durante extensos minutos para asegurar la zona y levantar los indicios que permitan esclarecer la mecánica exacta de la tragedia. El expediente judicial quedó en manos de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) de Martínez, que ya ha comenzado a recolectar testimonios y revisar las cámaras de seguridad de la zona para determinar si hubo fallas técnicas en el sistema de advertencia del ferrocarril o si se trató de una maniobra imprudente por parte de la finada.

El destino truncado hacia el escenario
Uno de los detalles que más conmocionó al ambiente artístico fue el propósito del viaje que realizaba Ernestina en el momento de su deceso. El reconocido productor teatral Carlos Rottemberg, a través de la cuenta oficial de X (antes Twitter) del Multiteatro, reveló que la actriz se dirigía a la localidad de Tigre para participar en la función de la obra El divorcio del año, una comedia dramática bajo la dirección de José María Muscari. Según el comunicado de Rottemberg, la noticia generó un estupor profundo entre el público que aguardaba en la sala del teatro Nini Marshall, quienes al llegar se encontraron con la devastadora información del fatal desenlace. «Desde esta Casa Teatral acompañamos con pesar y tristeza a su familia», expresó el productor, reflejando el sentimiento general de una comunidad que aún no puede creer la partida de una de sus figuras más queridas.
La reciente entrevista y su lucha contra el alcoholismo
El trágico episodio adquiere una dimensión aún más profunda al recordar las declaraciones que la propia País brindó a El Destape en febrero de este mismo año, apenas unos meses atrás. En aquella conversación, la conductora se mostró eufórica por su regreso a los escenarios, un territorio que había abandonado temporalmente para enfocarse en su recuperación personal. Con una sinceridad descarnada, Ernestina confesó que aceptar el papel en El divorcio del año representó un desafío mayúsculo, ya que coincidía con un período en el que había logrado mantenerse sobria durante un año y tres meses, tras ser internada por un grado complejo de adicción al alcohol.
«Lo medité largamente antes de dar el sí, porque aunque mantenía mi limpieza, arrastraba una adicción funcional: no dejaba de trabajar a pesar de que consumía por las noches. Regresar al ámbito nocturno significaba exponerme a un riesgo», reflexionaba la artista en aquella ocasión. Sin embargo, su determinación y la fortaleza de su tratamiento la impulsaron a aceptar el desafío, asegurando que, cuando uno está firmemente anclado en su proceso terapéutico, no hay nada que temer. Esa valentía para hablar abiertamente de sus demonios internos la había convertido en los últimos tiempos en una voz de referencia para concientizar sobre las adicciones, especialmente entre los jóvenes.
Un antecedente vial preocupante
El desenlace fatal de este sábado no es el primer episodio de riesgo que Ernestina País protagonizaba al volante. En marzo de este año, la conductora había visto envuelta en otro siniestro vial en la vecina localidad de Vicente López, donde su automóvil sufrió daños materiales. Lo que generó controversia en aquel momento fue su negativa rotunda a someterse al control de alcoholemia solicitado por las autoridades. Como consecuencia de esa decisión, se labró un acta de infracción que consignaba el resultado como «POSITIVO ALCOHOLEMIA» y se procedió al secuestro de su vehículo. Tras aquel incidente, la periodista se retiró del playón municipal en compañía de su ex marido y su hijo, en un intento por resguardar su intimidad familiar.
Trayectoria imborrable
Ernestina País construyó una carrera sólida y multifacética que trascendió la pantalla chica. Su popularidad explotó en la época dorada de CQC, donde su estilo frontal y descontracturado la convirtió en un ícono de la televisión, para luego consolidarse al lado del mítico Jorge Guinzburg en Mañanas informales, un binomio que el público recuerda con especial afecto. En los últimos años, supo reinventarse participando en ciclos de actualidad en la Televisión Pública e incursionando en el mundo de los realities, como su paso por MasterChef Celebrity, donde demostró una faceta más personal y competitiva.
Pero más allá de los flashes y los sets de grabación, la huella que deja Ernestina es la de una mujer que transformó sus propias batallas en un mensaje de esperanza. Su cruzada por visibilizar el infierno de la adicción y su proceso de rehabilitación se convirtieron en su legado más preciado, un testimonio de resiliencia que ahora resuena con más fuerza que nunca ante la abrupta interrupción de su vida. La noticia de su partida deja un vacío inmenso en el periodismo, el teatro y en el corazón de una audiencia que la adoptó como propia, y que hoy despide a una luchadora incansable.
