Milei presentará una reforma histórica del BCRA en cadena nacional y abre la campaña electoral con un guiño al FMI

Milei presentará una reforma histórica del BCRA en cadena nacional y abre la campaña electoral con un guiño al FMI

El Presidente buscará prohibir el financiamiento del Tesoro, blindar a Santiago Bausili y endurecer la remoción de autoridades, en un mensaje que marcará el rumbo del segundo semestre y el inicio de su estrategia de reelección.

El jefe de Estado argentino, Javier Milei, tomará esta noche la palabra ante todo el país a través de una cadena nacional para desglosar los pormenores de la transformación que proyecta sobre la Carta Orgánica del Banco Central. El anuncio, programado para las 20 horas y grabado durante la jornada en el Salón Blanco de la Casa Rosada, constituye el puntapié inicial de un semestre que el oficialismo concibe como definitorio, no solo en materia económica sino también en el tablero político, al tiempo que satisface uno de los reclamos más insistentes del Fondo Monetario Internacional.

La iniciativa que el mandatario libertario pondrá en conocimiento de la ciudadanía tiene como eje medular la clausura definitiva de toda posibilidad de que la autoridad monetaria provea asistencia financiera al Tesoro nacional, ya sea mediante adelantos transitorios o cualquier otra modalidad que implique cubrir desequilibrios fiscales. Este movimiento, que en la práctica cercena la histórica herramienta de financiamiento del déficit estatal a través de la emisión sin respaldo, representa para el Presidente la materialización de una promesa de campaña que, si bien no alcanza la eliminación física de la institución, se aproxima a una suerte de «aniquilamiento funcional», según confiaron voceros cercanos al mandatario.

«El BCRA va a estar armado con el poder suficiente para resistir cualquier embate político. Vamos a aniquilar de una vez por todas la inflación y ese robo siniestro que es la emisión de dinero sin respaldo», anticipó Milei días atrás desde la Universidad San Martín de Porres en Perú, en lo que ya se perfilaba como un adelanto de la doctrina que hoy buscará institucionalizar.

El proyecto, sin embargo, no se agota en la prohibición del financiamiento estatal. La reforma contempla un blindaje integral de la conducción del organismo, con particular énfasis en la figura de su presidente, Santiago Bausili, cuya continuidad en el cargo pretende extenderse más allá del mandato actual mediante un mecanismo de remoción que el oficialismo aspira a volver prácticamente inexpugnable. Tal como ocurre en el modelo peruano que el Gobierno tomó como referencia, la permanencia de las autoridades quedaría sujeta a mayorías legislativas tan exigentes que equipararían el umbral necesario para destituir al propio Presidente de la Nación.

El contexto internacional no resulta ajeno a esta decisión. El Fondo Monetario Internacional, en el Staff Report correspondiente a la segunda revisión del acuerdo de Facilidades Extendidas emitido en mayo pasado, había señalado con claridad que «reformas legales más amplias a la Carta Orgánica del BCRA serán esenciales para fortalecer la independencia del Banco Central, su gobernanza y rendición de cuentas». La Casa Rosada interpreta este guiño como un aval y, al mismo tiempo, como una hoja de ruta que se propone transitar sin demoras.

No obstante, el camino hacia la sanción de la norma no será inmediato ni exento de asperezas. El texto ingresará al Congreso recién el martes próximo, y lo hará por la Cámara de Diputados, con la aspiración oficialista de obtener la media sanción hacia fines de agosto. En el bloque Provincias Unidas ya se encendieron las primeras alarmas: «Hacer una reforma tan direccionada para dejar al tipo atornillado al Banco Central es muy polémico», expresaron fuentes de esa bancada, que calificaron como «insólitos» los requisitos previstos para la remoción del titular del BCRA. Desde Unión por la Patria, en tanto, optaron por la cautela y aseguraron que aguardarán conocer la letra menuda del proyecto antes de emitir un pronunciamiento.

El oficialismo, sin embargo, se muestra confiado. Cerca del presidente de la Cámara baja, Martín Menem, aseguran que la iniciativa cuenta con «buenas chances de aprobarse», aunque reconocen que la tarea de seducción legislativa demandará un esfuerzo sostenido que recaerá fundamentalmente en Diego Santilli. La estrategia del Gobierno consiste en enviar las iniciativas por separado para facilitar su tratamiento, desgajando así un paquete más amplio que incluye la Ley de Inocencia Fiscal II, el mecanismo de «shutdown» estatal importado de Estados Unidos y la Ley de Responsabilidad Fiscal, esta última concebida para penalizar a quienes atenten contra el presunto orden macroeconómico.

El componente más polémico de este combo resulta ser, sin duda, el apagón del Estado nacional, que cosecha rechazos incluso entre legisladores que suelen mostrarse receptivos a las propuestas del oficialismo. «Nadie quiere importar un problema de los yanquis», resumió un diputado que sigue de cerca las negociaciones, mientras otro agregaba: «Apagás el Estado nacional y dejás colgadas a las provincias».

Más allá de las complejidades legislativas, la reforma del BCRA adquiere para Milei una dimensión estratégica que trasciende lo puramente económico. El Presidente encuentra en esta iniciativa un vehículo privilegiado para polarizar con el kirchnerismo, aludiendo directamente a la modificación que aquel espacio político impulsó en 2012 sobre la misma Carta Orgánica. Aquella reforma, recordaron desde el oficialismo, redefinió el rol del Banco Central al ampliar sus objetivos más allá de la estabilidad monetaria e incorporar la promoción del empleo, el desarrollo económico y la estabilidad financiera, además de habilitar una mayor asistencia al Tesoro mediante adelantos transitorios.

El diseño que propone el actual Gobierno, en cambio, reduce drásticamente la capacidad del Central a preservar el valor de la moneda, sin posibilidad de financiar al Estado, en una suerte de retorno a la ortodoxia más estricta que encuentra su espejo en el Banco Central de Reserva del Perú. De ese país sudamericano, el Ejecutivo argentino toma no solo la arquitectura institucional sino también el éxito declarado en el control de la inflación durante décadas, aunque omite mencionar la inestabilidad política que aquella nación ha experimentado en los últimos cinco años, con cuatro presidentes consecutivos.

La presentación de esta noche, en la que Milei estará secundado por su equipo económico, no constituye un mero anuncio técnico sino el disparador de una campaña que el mandatario ya ha comenzado a tejer con miras a su reelección. La reforma del Banco Central, con su carga simbólica y su potencia polarizadora, se erige así como la primera pieza de un tablero que el Presidente aspira a dominar en los meses venideros, convencido de que los mercados aguardan estas señales para consolidar su confianza en el rumbo económico. La cadena nacional de esta noche, en definitiva, no será solo un mensaje institucional sino el primer capítulo de una narrativa que Milei pretende extender hasta las urnas.

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