El jefe de Gabinete cuestionó con dureza las recientes declaraciones de la vicepresidenta, a quien acusó de agraviar al Presidente y de desmarcarse del proyecto oficial. Además, defendió la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central impulsada por Javier Milei y aseguró que la iniciativa busca consolidar la estabilidad monetaria y evitar el financiamiento del Estado mediante emisión.
La creciente tensión política dentro del oficialismo sumó un nuevo capítulo luego de que el jefe de Gabinete, Diego Santilli, respondiera con firmeza a las recientes críticas de la vicepresidenta Victoria Villarruel hacia el Gobierno nacional. El funcionario consideró que los cuestionamientos públicos realizados por la titular del Senado representan un fuerte agravio hacia el presidente Javier Milei y sostuvo que, si no comparte el rumbo de la administración, debería abandonar el cargo y construir un espacio político propio.
Durante una entrevista concedida a Radio Mitre, Santilli calificó como «un disparate» y «una barbaridad» las publicaciones difundidas por Villarruel en sus redes sociales, donde expresó preocupación por la situación política del mandatario y cuestionó lo que definió como supuestas «persecuciones imaginarias». Para el jefe de Gabinete, ese tipo de manifestaciones resultan incompatibles con el rol institucional que ocupa quien fue elegida para integrar la fórmula presidencial.
El funcionario remarcó que las declaraciones de la vicepresidenta constituyen «agravios impropios» de una dirigente que acompañó al Presidente durante la campaña electoral y que forma parte del mismo proyecto político. En ese sentido, fue categórico al ser consultado sobre la continuidad de Villarruel en el Gobierno y afirmó que, si realmente mantiene esas diferencias con la conducción nacional, «debería dar un paso al costado». Asimismo, sostuvo que, si pretende impulsar una propuesta distinta, tiene la posibilidad de organizar su propio espacio y competir democráticamente.
Las declaraciones de Santilli se producen en medio de un escenario de creciente enfrentamiento entre Milei y Villarruel, una relación que en los últimos meses evidenció un marcado deterioro. La controversia volvió a intensificarse pocas horas antes de la cadena nacional en la que el Presidente presentó el proyecto para modificar la Carta Orgánica del Banco Central.
La nueva polémica se desencadenó luego de que la vicepresidenta respondiera a una publicación realizada por la diputada oficialista Lilia Lemoine. La legisladora había acusado a Villarruel de coordinar acciones políticas contra el Gobierno junto a la diputada Marcela Pagano, profundizando así las diferencias internas que atraviesan al oficialismo y exponiendo públicamente una disputa que parece lejos de encontrar un punto de acuerdo.
En paralelo a sus críticas hacia la vicepresidenta, Santilli manifestó un fuerte respaldo a la iniciativa impulsada por el Poder Ejecutivo para reformar la Carta Orgánica del Banco Central. Según explicó, el proyecto apunta a establecer como objetivo prioritario de la entidad monetaria la preservación del valor de la moneda, al tiempo que incorpora una prohibición expresa para que el organismo emita dinero con el propósito de financiar al Estado nacional, las provincias o los municipios.
El jefe de Gabinete defendió la propuesta al sostener que busca dejar atrás prácticas económicas que, según el Gobierno, fueron responsables de los procesos inflacionarios registrados durante los últimos años. En esa línea, aseguró que la reforma pretende garantizar reglas claras para fortalecer la estabilidad macroeconómica y evitar que el Banco Central vuelva a ser utilizado como herramienta de financiamiento del gasto público.
Durante la entrevista, Santilli también insistió en que el país debe abandonar definitivamente las políticas que, a su entender, provocaron una pérdida constante del poder adquisitivo y una profunda crisis monetaria. En ese contexto, expresó que es momento de terminar con las remarcaciones permanentes de precios, los controles estatales sobre la economía y los elevados niveles de reservas negativas que, según recordó, llegaron a registrar cerca de 15.000 millones de dólares.
Con estas definiciones, el jefe de Gabinete no solo salió en defensa del Presidente frente a los cuestionamientos internos, sino que también reforzó el respaldo político a una de las principales reformas económicas impulsadas por Javier Milei, en un contexto marcado por la tensión dentro del oficialismo y por el debate en torno al futuro del sistema monetario argentino.
