Bullrich se despega del oficialismo y enciende las alarmas en la coalición gobernante

Bullrich se despega del oficialismo y enciende las alarmas en la coalición gobernante

Mientras la economía vuelve a contraerse y el empleo formal acumula trece meses de caída, la titular del bloque de senadores libertarios toma distancia del Ejecutivo con una estrategia propia que alimenta las sospechas de una candidatura anticipada

La figura de Patricia Bullrich ha dejado de ser un engranaje previsible dentro de la estructura oficialista. Diversas fuentes del entorno presidencial advierten que la presidenta del bloque de senadores de La Libertad Avanza viene construyendo un perfil diferenciado que, lejos de responder a una simple disputa interna, anticipa un movimiento político de mayor envergadura. Miguel Ángel Pichetto, ex compañero de fórmula de Mauricio Macri, sostiene desde hace tiempo que la ex ministra de Trabajo de Fernando de la Rúa no acompañará a Javier Milei hasta las últimas consecuencias, y ahora encuentra nuevas señales que refuerzan esa intuición: la constante toma de distancia pública, una campaña publicitaria con música de Lali Espósito y la negativa a respaldar la eliminación de las PASO, gesto que en el peronismo interpretan como una posibilidad cierta.

El antecedente que Pichetto rescata resulta elocuente. El 20 de diciembre de 2001, cuando la Convertibilidad estallaba y el país se sumía en una de sus peores crisis institucionales, Bullrich ya había abandonado su cargo en el Ministerio de Trabajo, renunciando casi dos meses antes del colapso. Aquella decisión, leída en retrospectiva, sugiere un patrón de comportamiento que sus críticos describen como oportunismo o falta de principios. La propia Bullrich admitió que desea volver a postularse a la presidencia en 2031, pero quienes la observan de cerca creen que su plan real es de corto plazo. La misma impresión comparten algunos comensales de la mesa política que rodea al presidente, donde crece la certeza de que la senadora terminará traicionando, como lo hizo con cada sello partidario que abrazó en las últimas cuatro décadas. En el círculo íntimo de Karina Milei, en cambio, prefieren creer otra cosa: que la presión ejercida por Bullrich apunta únicamente a asegurarse un lugar como candidata a vicepresidenta en la fórmula de 2027. El despliegue, sin embargo, parece excesivo para semejante objetivo.

Provocaciones, música y una mirada puesta en el porvenir

La jefa del bloque libertario en el Senado ya tiene acostumbrados a los Milei a sus desplantes, pero con el tarareo de “No me importa” cruzó la línea que separa la indisciplina del sadismo. Su relación con los grupos mediáticos que el presidente maldice en cadena es casi de membresía, y ella misma se ofrece como una opción más previsible. También mantiene vínculos aceitados con otros actores del poder económico. Nadie en su sano juicio la subestima.

El contexto, como casi siempre, termina de definir la situación. De este Milei enojado y paranoico puede esperarse poco y nada hacia adelante, y eso lo admiten incluso dentro del propio oficialismo. Para La Libertad Avanza, el año 2026 está perdido y la escena de 2027 se adelanta a pasos agigantados. Solo queda la causa Malvinas, que el gobierno utiliza para desviar la atención sobre los problemas económicos y que podrá exhibir como bandera en la asamblea de la ONU, al menos hasta que se reúna con Benjamin Netanyahu y salga a la luz la trama que rodea a Navitas Petroleum. En el plano doméstico, la agenda de la extrema derecha se concentra en el presupuesto 2027 y en la suspensión de las PASO, medida que no está claro que les convenga.

El proyecto presupuestario le permitió a Bullrich volver a diferenciarse y dejó en ridículo a quienes tampoco sabían nada pero se acostumbraron a tragar sapos. El fuerte ajuste previsto para el año electoral constituye una carta de intención y una declaración de principios. Regresa el recorte contra las universidades, el presupuesto para discapacidad y vivienda, y sobre todo apunta a desindexar la Asignación Universal por Hijo, uno de los pilares de la gobernabilidad mileísta. Sandra Pettovello se vio obligada a aclarar durante toda la semana que el objetivo no es licuar la AUH, pero La Libertad Avanza quiere tener las manos libres para cumplir con su primer mandamiento: el pago de la deuda a los fondos de inversión.

La economía se desmorona y el rebote se posterga

Los datos más relevantes son los que Luis Caputo no difunde pero su equipo admite en privado. Con una caída de la inversión del 11,1% interanual, el consumo privado y el empleo en retroceso, las estadísticas del segundo trimestre que difundió el INDEC son muy malas, aunque no tanto como esperaba el gobierno. En el quinto piso del Palacio de Hacienda reconocen lo que no pueden decir en público: el tercer trimestre la economía volverá a caer y el autoproclamado mejor gobierno de la historia entrará en recesión otra vez. La economía no crecerá 5% en 2026 como anunciaba el presupuesto del año pasado, ni tampoco 3% como dice el presupuesto 2027. Los números verdaderos que maneja Caputo son otros: este año, el crecimiento de la actividad rondará el 2% y en 2027 no llegará al 4%. En el mejor de los casos, será del 3%. El rebote, esperan en la Rosada, llegará en el último trimestre. “Para la construcción y el comercio puede ser distinto, pero la industria va a seguir cayendo y los próximos dos años también van a ser negativos”, confiesa un funcionario de estrecha relación con Caputo.

Milei no tiene a quién culpar por esta nueva recesión, la segunda o tercera en lo que va de su mandato, según cómo se mida. Lo que intenta el presidente es mirar hacia adelante, festeja el dato de aumento en la Confianza del Consumidor de la Di Tella y asegura que, en los últimos dos meses, la mora temprana empezó a ceder en los datos de bancos y billeteras virtuales. Eso pese a que el Banco Central acaba de informar que la morosidad está en el nivel más alto de los últimos veinte años, volvió a subir en julio y ya afecta al 12,9% de las familias.

El informe de la consultora Epyca sobre el Presupuesto señala que, con un dólar a 1847 pesos en diciembre de 2027, Milei proyecta una devaluación del 15,5% anual y una inflación del 18%. Suponer que el dólar puede abaratarse todavía más en el año de las presidenciales es osado, pero si el gobierno lo logra, profundizará la crisis de la economía productiva.

Destrucción de empleo y una marea de informalidad

Sobre la base de los datos del segundo trimestre difundidos por el INDEC, el economista Federico Pastrana advirtió que la crisis del empleo formal no tiene freno y acumula trece meses consecutivos de caída. El director de la consultora CP señala que la actual crisis, con 141.000 empleos registrados perdidos, ya supera la que inauguró el gobierno entre diciembre de 2023 y julio de 2024, cuando la devaluación y el ajuste inicial destruyeron 139.000 puestos de trabajo. Sin herencia para excusarse, a casi tres años de su asunción, Milei generó una crisis mayor en materia de empleo. Las contrataciones están en mínimos, cerca de los niveles de 2002, y los ganadores del modelo no traccionan. En perspectiva, el panorama es todavía peor. Pastrana diferencia etapas y muestra que el proceso actual se asemeja a un ajuste estructural.

El informe del CIAS que dirige Rodrigo Zarazaga destaca que los más golpeados son los jóvenes de 14 a 29 años: entre las mujeres, la desocupación ya llega al 17,1% y entre los hombres, al 14,1%. Elaborado por Matías De Natale y Santiago Poy, el trabajo agrega que la tasa de informalidad general subió al 45% y toda la ocupación creada en el último año fue precaria. Para el CIAS, hay una nueva ola de cuentapropismo. El 25,5% de los ocupados hoy trabaja por cuenta propia, y no se trata de un cuentapropismo emprendedor: el 65,8% de los cuentapropistas están en la informalidad. Sobran motivos para una Marcha de la bronca como la que convocó este sábado el Frente de Izquierda en todo el país.

Gobernadores, PASO y tensiones en el peronismo

Para suspender las PASO entre octubre y noviembre, Milei apuesta a tener el apoyo de gobernadores como Martín Llaryora, Maximiliano Pullaro, Raúl Jalil, Osvaldo Jaldo y Gustavo Sáenz. Si el presidente consigue los votos, como muchos suponen en el peronismo opositor, lo que se llamó Fuerza Patria tendrá que encontrar un mecanismo para dirimir diferencias. No hay padrones actualizados ni recursos económicos para ir a una interna, dice un gobernador que apuesta a la unidad como sea y antes de fin de año.

Las nuevas críticas de Mayra Mendoza contra Axel Kicillof y el acto de lanzamiento del gobernador bonaerense en Avellaneda muestran que la tensión se repetirá una y otra vez, hasta que exista una negociación o una disputa electoral. Es una disputa que lleva años y que se agudizó con la condena para Cristina. Cada cuestionamiento le sirve a Kicillof como argumento para seguir lejos de la ex presidenta y sin ir a visitarla. CFK habla a sus interlocutores de la necesidad de un frente nacional, pero enfrenta una ruptura en lo que fue durante décadas su territorio inexpugnable. ¿A quién beneficia el viejo kirchnerismo con su enfrentamiento interno?

El salvavidas de Wall Street y la conexión Trump

La Libertad Avanza irá en busca de la reelección con una economía que tiene grandes puntos de contacto con la de 1998 y 1999. Ni el récord de exportaciones de 103.000 millones de dólares que se anuncia para este año alcanza para impedir la recesión ni contagia al resto de la economía. El activo que el oficialismo quiere poner en valor es la estabilidad. Pese a que la Fundación Mediterránea advierte sobre el riesgo del regreso del cepo en medio de la campaña presidencial, Caputo le asegura a Milei que el frente financiero y cambiario seguirá bajo control. Cerca del ministro dicen que hay un acuerdo formal con Scott Bessent para que la administración Trump vuelva a activar un salvataje si es necesario. “Antes de que pase cualquier cosa, él va a intervenir”, aseguran. Primero están las elecciones de noviembre.

Trump enfrenta dificultades propias, como lo muestra la suba de las tasas que ordenó el nuevo titular de la Reserva Federal, Kevin Warsh. El mandatario estadounidense tiene una relación íntima con su suegro, el multimillonario Ronald Lauder, un histórico donante republicano que preside el Congreso Judío Mundial: estudiaron juntos en la Escuela de Negocios Wharton de la Universidad de Pensilvania. El ex asesor de seguridad nacional de Trump, John Bolton, reveló que Lauder fue quien le recomendó a Trump comprar Groenlandia en 2018. A eso se suman las propiedades comerciales que, según publicó The Guardian, Lauder adquirió en Groenlandia y su participación en un grupo inversor llamado Greenland Development Partners, que promueve proyectos de agua, energía e infraestructura en el territorio ártico.

Negre, Manzano y una sociedad que trasciende fronteras

Más cerca de Milei, en los últimos meses creció mucho la cercanía de dos personajes de distintas trayectorias que trascienden las fronteras: Javier Negre y José Luis Manzano. El 10 de agosto pasado, horas después de que Manzano se quedara con el 70% de las acciones que tenía YPF en Metrogas, el dueño de La Derecha Diario compartió una nota de su medio y elogió en sus redes al ex ministro del Interior de Carlos Menem. “José Luis Manzano, empresario argentino que apoyó a Javier Milei y Keiko Fujimori, se está convirtiendo en uno de los grandes jugadores en el hemisferio occidental y España y mantiene magníficas relaciones con Estados Unidos”, escribió. Dos semanas más tarde, la detención de Fernando Cerimedo en Bolivia obligó a Negre a dar explicaciones. El propagandista español ya hizo el duelo por Cerimedo.

Según pudo saber El Destape, Negre y Manzano estuvieron en las últimas semanas juntos en Caracas y Bogotá por cuestiones de negocios. Viajaron en el mismo avión privado y se alojaron en el mismo hotel. El miércoles pasado, Negre festejó en su cuenta que la petrolera estadounidense Continental Resources cerró un memorándum de entendimiento con PDVSA para invertir en la Faja del Orinoco bajo la presidencia de Delcy Rodríguez. Hace dos meses, según informó Econojournal, Continental Resources, propiedad del multimillonario Harold Hamm, empezó negociaciones con Mercuria Energy e Integra Capital de Manzano para quedarse con parte de Phoenix Global Resources, una petrolera que produce alrededor de 25.000 barriles diarios en la Cuenca Neuquina.

Negre se presentó en América Latina como parte de una célula que responde a Marco Rubio, el secretario de Estado de Trump. El ex socio de Cerimedo tuvo una fuerte presencia en la campaña de Abelardo de la Espriella, el nuevo presidente de Colombia. Estuvo en Bogotá para la primera vuelta de mayo, la segunda vuelta de junio y volvió en agosto y septiembre. Además, De la Espriella acaba de nombrar a un amigo de Negre como embajador ante la Unión Europea, Juan Ospina, un penalista colombiano nacionalizado español. A través de Integra Capital, Manzano participa como inversionista en Interoil, una compañía dedicada a la exploración y producción de petróleo y gas con operaciones en Colombia. El dueño de América, El Cronista y Telefé es ignífugo. Su amistad con Negre no le impide haberle comprado a Pedro Sánchez las acciones de Telefónica de Perú un año antes de la victoria de Fujimori.

Manzano era el gran candidato a quedarse con Aysa junto a Daniel Vila y Mauricio Filiberti, sus socios en Edenor y Metrogas. Pero demasiado expuestos como ganadores del modelo Milei, a último momento los mendocinos decidieron retirarse de la primera línea de fuego. Filiberti apuesta ahora a ganarle la pulseada a la familia Roggio. Después, puede repartir acciones.

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