La Cámara Federal de Casación Penal avaló la decisión que pesa sobre el ex titular del ORSNA y ex presidente de ARSAT, quien permanece con prisión domiciliaria por presunta comercialización de estupefacientes. El fallo desestima los argumentos de la defensa y deja al ex funcionario a un paso del juicio oral.
La situación judicial de Facundo Leal, quien estuvo al frente del Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos hasta comienzos de 2026 y que presidió la Empresa Argentina de Soluciones Satelitales entre 2022 y 2024, se complicó aún más en las últimas horas. La Sala I de la Cámara Federal de Casación Penal resolvió confirmar el procesamiento que pesa en su contra por la presunta tenencia de estupefacientes con fines de comercialización, un delito que lo mantiene bajo arresto domiciliario y que ahora lo coloca virtualmente en la antesala de un debate oral y público.
Los magistrados Alejandro Slokar, Daniel Petrone y Diego Barroetaveña entendieron que la resolución apelada no constituye una sentencia definitiva que habilite la intervención del máximo tribunal penal del país. En su pronunciamiento, los camaristas señalaron que tanto el juez de primera instancia como la Cámara Federal ya se habían expedido sobre la situación procesal del imputado, y que la parte recurrente no logró demostrar la existencia de una cuestión federal ni de un supuesto de arbitrariedad manifiesta que justificara un nuevo examen por parte de Casación en su rol de tribunal intermedio. De este modo, el tribunal rechazó el recurso presentado por la defensa y ratificó la decisión que mantiene a Leal sujeto a proceso.
El origen de esta causa se remonta a fines de mayo, cuando el ex funcionario fue detenido durante un allanamiento realizado en su departamento ubicado en el barrio porteño de Palermo. La medida se inscribió en una investigación más amplia a cargo del juez federal de San Isidro, Lino Mirabelli, con la intervención del fiscal federal Fernando Domínguez, que buscaba esclarecer presuntas irregularidades detectadas tras el faltante de equipamiento tecnológico de alto valor en ARSAT, empresa donde Leal continuaba prestando servicios bajo la modalidad de contratado.
Aquel operativo no fue aislado. En total, se llevaron a cabo quince allanamientos simultáneos en los domicilios de los imputados y en las sedes de las empresas involucradas. Como resultado de esos procedimientos, las fuerzas de seguridad secuestraron documentación de diversa índole, teléfonos celulares, computadoras, dispositivos de almacenamiento digital, agendas, dinero en efectivo, claves de acceso a monedas digitales y registros contables. Sin embargo, el hallazgo más resonante tuvo lugar precisamente en la vivienda de Leal, donde se incautaron 650.000 dólares en efectivo junto con monedas de otros seis países, además de una valija que contenía diecinueve equipos destinados al espionaje. Entre esos artefactos había dispositivos camuflados como anteojos, llaves, lapiceras o controles remotos para grabar y filmar, un aparato para detectar micrófonos y cámaras ocultas, un GPS para rastrear personas, vehículos u objetos, y un teléfono satelital de máxima cobertura. Junto a todo eso, aparecieron distintas sustancias estupefacientes y una balanza.
Esos elementos motivaron un nuevo allanamiento en la casa que Leal posee en Mendoza, donde se encontraron 1.700.000 dólares. No obstante, poco antes de que la policía llegara al lugar, se comprobó que dos mujeres habían retirado dos valijas, un dato que los investigadores consideran relevante. El ex funcionario fue detenido ese mismo jueves 28 de mayo, en principio por tenencia de drogas, y esa es la causa que avanza con mayor celeridad.
Según el informe de la Policía Federal, Leal tenía en su poder veintiocho gramos de ketamina, ciento sesenta y cuatro gramos de cristal de MDMA, setenta y dos pastillas de la misma sustancia, catorce gramos de cocaína, un vapeador con cannabis y quince cucharas para consumo. Al ser indagado, el imputado sostuvo que todo era para uso personal, y un informe médico ratificó su condición de consumidor. Pese a ello, el juez Mirabelli consideró que la cantidad incautada excedía el ámbito del consumo privado y podía estar destinada a la comercialización, por lo que dispuso su procesamiento. Asimismo, resolvió que el expediente debía continuar su curso en la ciudad de Buenos Aires y lo remitió a los tribunales de Comodoro Py.
La Cámara Federal confirmó el procesamiento y, posteriormente, el juez federal Sebastián Ramos le concedió la prisión domiciliaria con el uso de una tobillera electrónica. Para adoptar esa decisión, el magistrado se apoyó en un dictamen del Cuerpo Médico Forense que indicaba que la cárcel de Ezeiza no resultaba un establecimiento adecuado para tratar la adicción que padece el ex funcionario. Ahora, con el rechazo de la apelación por parte de Casación, Leal queda más cerca de enfrentar un juicio oral, en un expediente que, más allá de las derivaciones por la droga hallada, sigue arrojando luz sobre las irregularidades que rodearon su gestión en ARSAT y sobre el cuantioso patrimonio y los sofisticados equipos de espionaje que se encontraron en su poder.
