Alerta en la industria fueguina: la UOM advierte sobre una posible hecatombe laboral si se eliminan los resguardos arancelarios

Alerta en la industria fueguina: la UOM advierte sobre una posible hecatombe laboral si se eliminan los resguardos arancelarios

El secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica, Oscar Martínez, encendió las sirenas en el sur del país al denunciar que la eventual derogación de las trabas antidumping para aires acondicionados importados podría desencadenar la pérdida de hasta seis de cada diez empleos en ciertas líneas de montaje. El dirigente trazó un paralelismo con el colapso del empleo en la rama de telefonía celular y confirmó un cese de actividades con movilización para la semana entrante, en un contexto de creciente tensión social y productiva en la provincia.

La persistencia de la fuente laboral fabril en el extremo austral del continente volvió a instalarse en el centro de la escena pública, agitando los cimientos de la economía regional. El máximo referente de la seccional Río Grande de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Oscar Martínez, manifestó una profunda inquietud respecto del porvenir de los mecanismos de protección comercial que hoy blindan a la elaboración doméstica de climatizadores, y lanzó un prognosis sombrío: de modificarse el estatus normativo actual, el empleo en ese sector podría contraerse en proporciones alarmantes, con una merma cercana al 60 por ciento en ciertas cadenas de ensamble.

En una exposición detallada ante los medios, el gremialista precisó que en la actualidad coexisten un par de disposiciones de salvaguarda arancelaria en vigencia, aunque con horizontes temporales disímiles. Martínez describió que una de ellas, orientada a las importaciones procedentes de Tailandia, mantiene su vigor hasta los primeros días de septiembre del corriente año, mientras que la otra, referida al gigante asiático, despierta un recelo mayúsculo debido al potencial disruptivo de esa nación en el mercado local, y su vencimiento se proyecta para mediados de 2027. Subrayó que el temor no es infundado, dado que el país oriental posee una capacidad formidable para inundar de bienes terminados el territorio nacional, lo que erosionaría cualquier intento de competitividad local.

Ante este panorama incierto, Martínez reveló que las firmas radicadas en la isla ya han comenzado a esbozar reestructuraciones internas, anticipándose a un escenario adverso. Según su relato, la estrategia corporativa para hacer frente a los bajos costos de los artefactos chinos se centra, esencialmente, en dos aristas: la mengua de la nómina salarial y la alteración de los flujos operativos, con el objeto de abaratar costes logísticos y de manufactura. En esa línea, advirtió que muchos componentes que hasta ahora se integraban localmente arribarían ya ensamblados de origen, lo que anularía fases enteras del proceso productivo y tornaría ociosas a decenas de manos obreras.

El dirigente sindical profundizó en los pormenores de esa desarticulación técnica, señalando que actividades tradicionales como la soldadura quedarían reducidas a su mínima expresión, con apenas dos operaciones residuales. Agregó que otros rubros, como la inserción de placas electrónicas, el montaje de cajas de mando, la serigrafía y el etiquetado, también serían absorbidos por la fábrica de origen, dejando a los talleres fueguinos como meros centros de acabado superficial. Este proceso de vaciamiento, enfatizó, no resulta novedoso, sino que evoca lo sucedido con la rama de telefonía móvil, donde la deslocalización de tareas implicó una amputación de más de la mitad de los puestos en determinadas líneas de montaje, al arribar los dispositivos prácticamente listos para su comercialización.

Martínez sostuvo que el diagnóstico elaborado por la entidad gremial no deja lugar a dudas sobre la gravedad del fenómeno, y reiteró que la supresión del sesenta por ciento de las ocupaciones no es una cifra retórica, sino el resultado de un estudio pormenorizado que la organización decidió difundir con el propósito de alertar a la colectividad sobre el peligro inminente que se cierne sobre el tejido fabril. En ese sentido, aclaró que la potestad para mantener o levantar las barreras recae en el ámbito del Gobierno central, específicamente en la Secretaría de Gestión Productiva de la Nación, instancia que tiene la facultad de resolver de manera unilateral, tal como ocurrió en el caso de los teléfonos inteligentes. No obstante, si el expediente derivara hacia la Comisión del Área Aduanera Especial, anticipó que la representación provincial perdería cualquier inclinación favorable, dada la correlación de fuerzas adversa.

El pensamiento del dirigente metalúrgico trascendió el perímetro industrial y se proyectó sobre el conjunto de la sociedad fueguina, al afirmar que la crisis no constituye un fenómeno aislado, sino una realidad transversal que golpea con dureza a diversos estratos. Manifestó que, aunque el sector fabril evidencia con mayor crudeza los embates de la recesión, otros ámbitos como el comercio minorista, la extracción petrolera, los medios de comunicación, la educación y la sanidad también padecen el rigor de una política económica que, a su juicio, resulta asfixiante. Por ello, hizo un llamamiento a la acción colectiva y a la expresión callejera como mecanismo legítimo de rechazo a un modelo que, en su visión, desguaza las fuentes de ingreso de los hogares.

En un tono de marcado descontento, el secretario general arremetió contra las promesas iniciales del oficialismo nacional, que había pregonado el fin de los privilegios de una élite política, y contrastó ese discurso con una realidad que, desde su perspectiva, agrava las condiciones de vida de los trabajadores mientras se ven envueltos en escándalos de corrupción que permanecen en la penumbra del debate público. Para Martínez, el objetivo subyacente de las medidas impulsadas desde Buenos Aires sería el despoblamiento planificado de la provincia, con el fin de ceder el territorio a intereses particulares vinculados al poder central.

Finalmente, el líder obrero ratificó la determinación de su sindicato de llevar adelante una nueva protesta activa, que se concretará el miércoles de la semana venidera, entre las trece y las diecisiete horas, acompañada de una marcha ciudadana. En sus palabras conclusivas, enfatizó que la contienda social se erige como la única vía que resta para resguardar los centenares de empleos que hoy penden de un hilo, y convocó a todos los sectores a sumarse a una jornada que definió como crucial para el futuro inmediato de la comunidad fueguina.

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