El ocaso de la gestión libertaria: un contundente sondeo revela que seis de cada diez argentinos anhelan un recambio en la Casa Rosada de cara al 2027

El ocaso de la gestión libertaria: un contundente sondeo revela que seis de cada diez argentinos anhelan un recambio en la Casa Rosada de cara al 2027

La consultora Zuban Córdoba y Asociados retrata un escenario político hostil para el oficialismo, donde el descontento económico se amalgama con el rechazo frontal a políticas de desregulación y escándalos de corrupción, anticipando una «compleja» recuperación de la imagen presidencial.

El clima político argentino se encuentra atravesado por un vendaval de descontento ciudadano que amenaza con erosionar los cimientos del proyecto de La Libertad Avanza. Así lo evidencia el más reciente y lapidario informe de la prestigiosa firma Zuban Córdoba y Asociados, cuyos datos, obtenidos a través de un extenso trabajo de campo, pintan un panorama desolador para la gestión que lidera el actual mandatario. La investigación, dirigida por la reconocida politóloga Paola Zuban y el analista Gustavo Córdoba, revela que una aplastante mayoría de la sociedad argentina ya estaría dispuesta a depositar su confianza en una alternativa política para los próximos comicios presidenciales.

Los números son contundentes y no dejan resquicio para la interpretación optimista dentro del oficialismo. Al ser consultados sobre su intención de voto para las elecciones del año entrante, el 61,9 por ciento de los participantes manifestó su firme decisión de optar por un recambio en el timón del Estado. Esta cifra contrasta de manera abrupta con el magro 33,4 por ciento que aún respalda la continuidad de las políticas actuales, mientras que un reducido segmento del 4,7 por ciento se mantiene en la indecisión. Este dato, por sí solo, constituye un duro revés para las aspiraciones reeleccionistas y abre un compás de esperanza para las fuerzas opositoras, que observan con atención cómo el desgaste gubernamental se profundiza mes a mes.

Sin embargo, el malestar popular no se circunscribe únicamente a las variables macroeconómicas o a la falta de poder adquisitivo. El estudio pone de manifiesto una multiplicidad de factores que alimentan la creciente desaprobación. En este sentido, uno de los puntos más álgidos que enciende la alarma social es la intención del Ejecutivo de modificar la normativa vigente sobre la propiedad de la tierra. Un abrumador 77 por ciento de los encuestados se manifiesta en contra de la desregulación en la venta de territorios a capitales foráneos, un proyecto que el Gobierno pretende impulsar y que, a juicio de los consultados, atenta directamente contra la soberanía nacional. Esta oposición masiva subraya una profunda sensibilidad en torno a los recursos estratégicos y la identidad territorial, que el oficialismo parece haber subestimado en su afán desregulador.

El estudio, realizado sobre la base de 1500 entrevistas efectuadas entre el 22 y el 26 de julio del corriente año, no solo mide el rechazo a la gestión, sino que también indaga en las causas profundas de esta fractura social. Paola Zuban, en diálogo con este medio, fue categórica al señalar que la desaprobación no es un fenómeno reciente ni espontáneo, sino que «viene creciendo desde diciembre pasado». La politóloga explicó que si bien la coyuntura económica es el detonante principal, no es el único. En un segundo plano, pero con un peso específico considerable, emergen los casos de corrupción en los que se han visto involucrados diversos funcionarios de la administración violeta, hechos que han contribuido a acelerar el deterioro de la imagen pública que La Libertad Avanza supo construir tras su triunfo electoral.

El informe revela que el gobierno ha arribado a la mitad de su tercer año de mandato con un alarmante 65% de imagen negativa, un escenario que los analistas describen como de «angustia económica y desesperanza generalizada». Este cóctel de pesimismo, advierten desde la consultora, coloca a la administración actual en una senda peligrosa, destinada a engrosar la extensa galería de frustraciones políticas que jalonan la historia argentina. La percepción ciudadana es implacable: el 53,9% de los encuestados asegura sentirse en una situación económica peor que al inicio de la gestión, un dato que desnuda la crudeza de la recesión y el estancamiento del poder adquisitivo. «La recuperación económica no es un eslogan que se instale en la mente con una campaña publicitaria; es una realidad tangible que se siente en el bolsillo o no se siente», sentenciaron desde la firma consultora, subrayando la imposibilidad de maquillar la realidad con discursos triunfalistas.

El paso del tiempo juega en contra del oficialismo. Paola Zuban destacó que el tercer año de cualquier gestión suele actuar como una bisagra crítica, un momento en el que la ciudadanía exige resultados concretos y mejoras palpables en su calidad de vida, además de la materialización de las promesas realizadas durante la contienda electoral. En este contexto, los especialistas son claros: si no se produce un viraje en la hoja de ruta económica que logre satisfacer las demandas sociales vinculadas a los salarios y la reactivación del empleo, la rehabilitación política del gobierno se vislumbra como una empresa de altísima complejidad. El tiempo, como bien señalan en el informe, es un recurso que se agota y que apremia a la administración actual a tomar decisiones drásticas para reconectar con el electorado.

En el terreno puramente electoral y partidario, la encuesta dibuja un mapa de fuerzas fragmentado pero con claros ganadores y perdedores. Cuando los consultados debieron elegir entre los espacios políticos existentes, el Peronismo se alza como la fuerza más votada, cosechando un 31,3% de las preferencias, seguido de cerca por La Libertad Avanza con un 28%. Más rezagados quedan el PRO (6,8%), el Frente de Izquierda (4,4%), Provincias Unidas (2,4%) y la UCR (2,3%). No obstante, un significativo 17,3% aún no define su voto, lo que mantiene la incertidumbre sobre el futuro. Si la oferta se reduce a dos grandes polos, el Peronismo obtendría un 35,3% frente al 33,8% de LLA, una diferencia mínima de apenas punto y medio que evidencia un escenario de empate técnico y alta polarización, donde el número de indecisos se dispara al 24,3%.

Por último, el estudio de Zuban Córdoba pone el foco en un fenómeno cultural que, aunque minoritario, no deja de ser preocupante para el tejido democrático: la expansión de la «manósfera». Este ecosistema digital, originado en Estados Unidos y que promueve la masculinidad tradicional y el retroceso en derechos fundamentales como el voto femenino, ya ha echado raíces en Argentina. La investigación detectó «un núcleo minoritario pero no despreciable que expresa posiciones abiertamente regresivas». Para la politóloga, este movimiento está intrínsecamente relacionado con el triunfo de líderes de ultraderecha a nivel global, como Javier Milei en Argentina y Donald Trump en Estados Unidos, quienes actúan como catalizadores de estas corrientes retrógradas que amenazan con socavar décadas de avances en materia de igualdad y derechos humanos.

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