El mandatario argentino, en un mensaje grabado de casi veinte minutos, reafirmó la soberanía sobre las Islas Malvinas, cuestionó los plebiscitos británicos y adelantó una batería de medidas de “extrema urgencia” que incluyen la creación de un Consejo de Seguridad Nacional y la modificación de la normativa vigente para castigar a empresas que operen ilegalmente en el archipiélago.
En una alocución transmitida por cadena nacional, el presidente Javier Milei confirmó que ordenará la edificación de una base naval en la provincia de Tierra del Fuego, una infraestructura destinada a potenciar las telecomunicaciones y afianzar la presencia estratégica argentina en las proximidades del territorio de las Islas Malvinas. El anuncio, que no contempla la participación de Estados Unidos, retoma una iniciativa similar esbozada en 2022 por la administración de Alberto Fernández, aunque en aquella ocasión sin la concreción de avances concretos.
Durante su discurso, que se extendió por cerca de veinte minutos, el jefe de Estado subrayó con énfasis que “las Malvinas son argentinas por historia y por derecho”, y dirigió duras críticas al Reino Unido al sostener que “ninguno de los plebiscitos impulsados por los ocupantes tiene legitimidad, porque se trata de una población implantada”. En ese marco, el gobernante adelantó que remitirá al Congreso un proyecto de ley denominado “de Defensa de la Soberanía Nacional”, cuyo articulado prevé, entre otros puntos, la reforma de la ley 26.659 con el propósito de agravar las penalidades contra aquellas compañías que participen en actividades no autorizadas en el archipiélago, impidiéndoles operar en cualquier punto del territorio nacional y vedando cualquier tipo de acuerdo entre los sectores público y privado con dichos infractores.
El primer mandatario también reveló que la futura norma instituirá el Consejo de Seguridad Nacional, un organismo que tendrá a su cargo la coordinación de una política de seguridad integral para todo el Estado, articulando las carteras de Defensa, Economía e Inteligencia. Añadió que solicitará al Parlamento que otorgue a ese nuevo ente facultades extraordinarias para resguardar la soberanía frente a toda amenaza que ponga en riesgo la seguridad nacional. En sus palabras, el objetivo es que todos los responsables de usufructuar de manera clandestina los recursos del país reciban idénticas condenas, sin distinción alguna, por el empleo ilegal del territorio argentino.
Hacia el cierre de su mensaje, Milei vinculó la viabilidad de estas disposiciones con la recuperación económica, y sostuvo que “un país empobrecido no tiene capacidad de defenderse contra sus agresores”. En ese sentido, hizo mención a la eliminación del cepo cambiario y a la puesta en marcha del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), que, según afirmó, permitieron el arribo de capitales y sentaron las bases para “volver a poner de pie al país”. Asimismo, el presidente atribuyó el deterioro de las Fuerzas Armadas a lo que calificó como “décadas de política electoral”, y aseguró que “ahora recuperamos una política de seguridad nacional” que había sido extraviada, lo cual, a su juicio, resulta indispensable para avanzar en los reclamos soberanos. Con un tono marcadamente confrontativo hacia la oposición, el mandatario insistió en que el pueblo argentino eligió hace casi tres años “salir del pozo” en el que estuvo sumido durante largo tiempo, y cerró su intervención con la promesa de firmar en las próximas horas una serie de decretos de “extrema urgencia” para materializar las iniciativas enunciadas.
