Río Grande pone en marcha un espacio pionero para la producción agroexperimental y la soberanía alimentaria

Río Grande pone en marcha un espacio pionero para la producción agroexperimental y la soberanía alimentaria

La ciudad recuperó un predio histórico de tres mil metros cuadrados que llevará el nombre de “Germán Asencio”, con el objetivo de vincular la investigación, la capacitación y el saber de los productores locales. En el mismo acto se dio inicio a la temporada frutihortícola 2026-2027 con la entrega de plantines del programa RGA Agroproductiva.

En un hecho que conjuga memoria, conocimiento y futuro productivo, Río Grande dejó formalmente habilitada la Chacra Agroexperimental Municipal “Germán Asencio”, un espacio de tres mil metros cuadrados concebido para la indagación, la prueba de nuevas técnicas, la formación de recursos y el impulso de la actividad productiva local. La jornada sirvió además como punto de partida de la temporada frutihortícola 2026-2027, que tuvo su primer hito con la distribución de plantines en el marco del programa RGA Agroproductiva.

El nuevo ámbito recupera una chacra que durante años estuvo ligada a la labor productiva de la ciudad y que era conocida como “Los Pinos”. Ese terreno perteneció al productor Germán Asencio, quien durante más de cuatro décadas llevó adelante diversas experiencias en el lugar. La decisión de nombrar el espacio con su nombre persigue reconocer su trayectoria y el legado que dejó en la comunidad.

Durante la ceremonia, el intendente Martín Perez subrayó el valor de haber rescatado un sitio con historia para colocarlo al servicio de la producción y del porvenir de la ciudad. En ese sentido, consideró que el predio debe convertirse en un faro para perfeccionar las herramientas productivas disponibles. A partir de esa idea, expresó su deseo de que el lugar se consolide como un ámbito donde la producción local pueda desarrollarse con capacidad y profundidad.

La iniciativa municipal busca entrelazar los conocimientos de quienes trabajan la tierra con la investigación, la capacitación y la incorporación de nuevas herramientas aplicadas al sector. Perez enmarcó la propuesta dentro de una política de fortalecimiento de la producción alimentaria y sostuvo que forma parte de un esfuerzo orientado a consolidar una mayor soberanía alimentaria en Río Grande. El jefe comunal también destacó que la ciudad reúne condiciones para ampliar esa actividad, y afirmó que existe una capacidad enorme para generar alimentos de calidad, razón por la cual se apuesta a poner el conocimiento al servicio de la producción.

El intendente tuvo palabras de agradecimiento para la Universidad Nacional de Tierra del Fuego, que desarrollará conocimientos en el lugar a través de la carrera de Agroecología, y para los trabajadores del INTA, a quienes reconoció por estar a la altura de las circunstancias y esforzarse día a día para dar lo mejor.

La chacra dispone de instalaciones aptas para capacitaciones y tareas productivas, y fue pensada como un espacio abierto a productores, instituciones educativas, universidades y vecinos. En articulación con la carrera de Ingeniería en Agroecología de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego, allí funciona una huerta agroecológica.

Entre las experiencias que ya se encuentran en marcha sobresale una unidad plantinera con sistema hidropónico, coordinada con el INTA y alimentada mediante energía renovable a partir de paneles solares. El predio alberga además la primera plantinera de frutillas de Tierra del Fuego y un sombráculo para frutas finas, construido por trabajadores municipales. A esto se suma un gallinero experimental con setenta ejemplares de Negra INTA, donde se llevan a cabo ensayos sobre producción avícola y alternativas locales para la alimentación animal. También se cultivan avena, cebada y centeno, junto con pruebas a cielo abierto de ajo violeta, papa, zanahoria y cebolla.

El secretario de Desarrollo Productivo, Facundo Armas, puso en relieve el trabajo del sector y afirmó que los productores y productoras de la ciudad demuestran año tras año que es posible producir en Tierra del Fuego. Según explicó, este espacio permitirá demostrar que los alimentos no se obtienen únicamente en una góndola, sino que también son el fruto del esfuerzo de numerosos productores y productoras de la ciudad.

La primera entrega de plantines renovó el acompañamiento municipal a la actividad, con la meta de superar los dos millones de unidades producidas y distribuidas a lo largo de la temporada.

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