El conjunto xeneize empató 1-1 ante San Pablo en el Morumbí y, gracias a la ventaja obtenida en La Bombonera, avanzó a la siguiente ronda del certamen continental. Lozano abrió el marcador y Domingos Duarte decretó la paridad sobre el final, en un cotejo marcado por la polémica y la tensión.
En una noche cargada de nervios y definiciones ajustadas, Boca Juniors consiguió su tan ansiado pase a las semifinales de la Copa Sudamericana luego de rescatar un empate 1-1 en su visita a San Pablo, en el mítico Estadio Morumbí. El equipo argentino, que había llegado con una mínima ventaja tras imponerse 1-0 en el partido de ida disputado en La Bombonera gracias a la conquista del uruguayo Miguel Merentiel, supo administrar esa diferencia para sellar su clasificación en tierras brasileñas.
El encuentro, dirigido por el árbitro uruguayo Gustavo Tejera y con Leodán González a cargo del VAR, estuvo envuelto en controversias desde el inicio. La polémica se instaló con un supuesto offside que terminó inclinando la balanza en un momento clave del complemento. A pesar de ello, el conjunto dirigido por Rodolfo Arruabarrena mostró carácter y logró sortear la presión de un estadio que, con el correr de los minutos, se volvió cada vez más hostil para los locales.
La primera mitad transcurrió con un San Pablo que intentaba imponer condiciones, pero que se topaba con un Boca sólido y ordenado. Tras el descanso, la tensión se trasladó a los vestuarios, donde el equipo paulista demoró varios minutos en regresar al campo de juego, obligando a los visitantes a esperar cerca de cinco minutos en un clima enrarecido que presagiaba un segundo tiempo intenso.
Ya en el complemento, el conjunto brasileño tomó la iniciativa y arrinconó a un Boca que parecía no encontrar respuestas. Sin embargo, la falta de claridad en el ataque local le permitió al xeneize recuperar el control mediante una jugada construida con paciencia y precisión. Leonel Flores filtró un pase sutil para habilitar a Lozano, quien con un potente remate de zurda venció la resistencia del arquero Rafael, desatando la celebración argentina y poniendo cuesta arriba la serie para los dueños de casa.
Diez minutos más tarde, San Pablo logró empatar el encuentro y encendió la ilusión de una remontada, pero el árbitro Tejera, a instancias del VAR, anuló la conquista por fuera de juego, dejando el marcador sin modificaciones y generando una nueva dosis de polémica en el Morumbí. Cuando el partido parecía encaminarse hacia el final, Artur ejecutó un tiro libre que encontró la cabeza de Domingos Duarte, quien decretó el 1-1 definitivo y complicó sobre el cierre al conjunto xeneize, aunque el tanto no alcanzó para revertir la serie.
Con este resultado, Boca avanza a las semifinales del torneo continental, donde buscará dar un nuevo paso en su camino hacia la gloria. La clasificación, conseguida en un escenario adverso y ante un rival exigente, representa un golpe anímico importante para el equipo argentino, que deberá mantener la concentración y la solidez mostrada en esta llave para afrontar los desafíos que se avecinan.
