Platense rozó la hazaña en Vicente López, pero Fluminense le arrebató el boleto a semifinales

Platense rozó la hazaña en Vicente López, pero Fluminense le arrebató el boleto a semifinales

El Calamar venció 2-1 al conjunto brasileño en una noche vibrante, aunque la victoria no bastó para revertir la serie y terminó despidiéndose de la Copa Libertadores con una actuación que quedará en la memoria de sus hinchas.

En una velada cargada de emociones y suspenso, Platense estuvo a un paso de protagonizar una de esas gestas que el fútbol sudamericano guarda para sus páginas más gloriosas. El conjunto de Martín Palermo se impuso por 2-1 a Fluminense en el estadio de Vicente López, pero el resultado le resultó insuficiente para continuar en la Copa Libertadores, ya que el marcador global favoreció al elenco brasileño, que selló su clasificación a las semifinales del certamen continental.

Desde el pitazo inicial, el equipo argentino adoptó una postura audaz, ejerciendo una presión alta sobre los visitantes y buscando circular el balón con criterio, ajustando cada marca con esmero. Con la línea defensiva adelantada y la dupla conformada por Mainero y Merlini como ejes creativos, el dueño de casa dominaba las acciones, aunque carecía de esa cuota de profundidad necesaria para traducir su superioridad en situaciones claras de gol.

Del otro lado, el uruguayo Canobbio asomaba como la principal vía de peligro para los brasileños, aunque no lograba conectar con fluidez ni con el venezolano Soteldo, bien contenido en su sector por Saborido, ni con Martinelli, lo que provocaba que Hulk permaneciera casi al margen del juego. El sector derecho era, precisamente, el camino predilecto del Calamar, que tocaba con paciencia y no se desesperaba. Por esa vía llegó primero Retamar, con un remate defectuoso, y luego Saborido exigió los reflejos de Fábio, un arquero que está próximo a cumplir 46 años y que ostenta el récord de haber disputado más de 1400 encuentros.

La primera aproximación del Fluminense llegó con un disparo en carrera de Ganso que se fue apenas por encima del travesaño. Poco después, el experimentado guardameta brasileño tuvo trabajo al desviar un cabezazo picado del capitán Vázquez y, más tarde, al rechazar con un manotazo cuando Mainero merodeaba el área. Fue justamente el número siete del local quien participó de una jugada confusa en la que Millán le facilitó las cosas, ya que el balón volvió a los pies de Guido Mainero y su disparo, que se desvió levemente en Hércules, superó la resistencia de Fábio y desató la primera gran explosión de júbilo en las tribunas.

Platense no se conformó con esa ventaja y mantuvo la atención sobre el arquero visitante. En ese contexto, Retamar sacó un remate bombeado que pasó muy cerca de un ángulo. Inmediatamente después, Merlini habilitó a Mainero, cuyo centro encontró la cabeza de Bruno Sepúlveda, quien le ganó la posición nada menos que a Thiago Silva y hizo delirar a una hinchada que, con la serie igualada, no dejaba de soñar con la clasificación.

Sin embargo, ya en el complemento, un pase fallido de Ferreira habilitó a Hulk para que Agustín Canobbio superara a Vázquez y no perdonara. Ese descuento inyectó confianza en la visita, mientras Hulk desperdiciaba una ocasión inmejorable ante un Calamar que empujaba con todo en busca del milagro. Zapiola y Vázquez tuvieron sus chances, pero no hubo caso: Fluminense se quedó con el pase a las semifinales y el heroico Platense, con las manos vacías, se despidió de un sueño que estuvo cerca de convertirse en historia grande.

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