El Presidente arribará este martes por la mañana a Estados Unidos para cumplir una agenda que combina encuentros empresariales, reconocimientos personales y un discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas centrado en la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas, en el marco de su decimonovena visita al país norteamericano y su trigésimo quinto viaje al exterior desde que asumió el poder.
El mandatario argentino, Javier Milei, desembarcará este martes por la mañana en la ciudad de Nueva York para dar comienzo a una nueva escala internacional que lo llevará a participar de una serie de actividades oficiales y privadas a lo largo de tres jornadas. La comitiva presidencial está integrada por el canciller Pablo Quirno, el ministro de Economía Luis Caputo y el embajador argentino en Estados Unidos, Alec Oxenford, quienes acompañarán al jefe de Estado durante su estadía en territorio estadounidense.
La agenda del miércoles contempla uno de los momentos centrales de la gira: la tercera intervención de Milei ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, donde pondrá el acento en la defensa de la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas. El discurso, cuyo texto fue elaborado bajo la supervisión de Santiago Caputo, buscará reafirmar la postura del gobierno libertario respecto del reclamo histórico, en un contexto de creciente tensión diplomática con el Reino Unido a raíz de la reciente «malvinización» impulsada por la Casa Rosada.
Fuentes oficiales admitieron que las expectativas de obtener nuevas declaraciones de apoyo por parte de la administración de Donald Trump son escasas, pese a que desde el entorno presidencial se aguardan gestos de respaldo de los aliados internacionales del gobierno. La confirmación de que no habrá un encuentro bilateral entre Milei y el exmandatario estadounidense, sino únicamente con el secretario de Estado Marco Rubio, alimentó las versiones sobre un posible enfriamiento en la relación con Washington, aunque el canciller Quirno se encargó de relativizar esas interpretaciones al señalar que las agendas están «muy apretadas» y que no existe «ninguna señal oculta ni ninguna inferencia» respecto de con quién se reúne cada líder.
En paralelo, Trump tiene previsto recibir al primer ministro británico Andy Burnham, encuentro en el que podría surgir el tema del conflicto por las Islas. No obstante, desde el Palacio San Martín restaron importancia a esa posibilidad y reiteraron que se trata de un ámbito multilateral donde convergen jefes de Estado de todo el mundo.
Antes de su alocución ante la ONU, el martes Milei mantendrá un encuentro con Rubio con el objetivo de fortalecer los vínculos entre Buenos Aires y Washington. Ese mismo día, la comunidad judía de Queens le otorgará el premio «Ohev Yisrael» en la institución educativa Yeshiva Darchei Torah, en reconocimiento a su posicionamiento público a favor de Israel.
El miércoles, además de su discurso en la Asamblea General, el Presidente disertará en la Fundación Federalismo y Libertad con una conferencia titulada «Valores democráticos, libertad económica y seguridad estratégica», que tendrá lugar en la sede central del Citibank en Manhattan, donde expondrá su visión sobre el rumbo económico de su gestión. Más tarde participará de un encuentro a puertas cerradas en la sede del Consejo de las Américas, junto a su presidenta Susan Segal y alrededor de quince empresarios de distintos países. La jornada culminará con una reunión con el rabino Simon Jacobson, miembro del movimiento Chabad-Lubavitch y autor del libro «Hacia una vida significativa», visita que ya se ha convertido en un clásico de cada paso de Milei por Nueva York.
Para el jueves, aunque sin confirmación oficial, está previsto un encuentro con el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, uno de los principales aliados internacionales del mandatario argentino junto con Trump. Esa misma noche, la comitiva emprenderá el regreso para arribar a territorio argentino en la mañana del viernes.
Cabe destacar que, mientras Milei acumula viajes al exterior —este será el número cuarenta y cinco desde el inicio de su gestión—, aún quedan nueve provincias argentinas que no ha visitado desde que asumió la Presidencia, dato que la oposición suele utilizar para cuestionar la prioridad que el mandatario asigna a su agenda internacional por sobre el territorio nacional.
