Máximo Kirchner cuestionó el rumbo económico del Gobierno y reclamó que los beneficios de Vaca Muerta lleguen a las familias y a la industria

Máximo Kirchner cuestionó el rumbo económico del Gobierno y reclamó que los beneficios de Vaca Muerta lleguen a las familias y a la industria

Durante el cierre del Tercer Congreso de Educación “Imaginar y Transformar” en Mar del Plata, el legislador sostuvo que el ajuste ya muestra sus efectos, defendió un nuevo tributo a las transferencias al exterior y reivindicó el rol del peronismo en la expansión energética.

En el marco del cierre del Tercer Congreso de Educación “Imaginar y Transformar”, que tuvo lugar en la ciudad de Mar del Plata, el diputado nacional Máximo Kirchner volvió a poner en tela de juicio la dirección económica adoptada por la administración de Javier Milei y exigió que la riqueza generada por Vaca Muerta se convierta en mejoras palpables para los hogares, las pequeñas y medianas empresas y el entramado industrial del país. “Los argentinos y argentinas tienen que participar de ese crecimiento de Vaca Muerta”, expresó con contundencia durante su alocución.

El parlamentario sostuvo que las medidas de recorte impulsadas por el Poder Ejecutivo comienzan a dejar ver sus efectos concretos y sentenció que el presidente “ya no anda con la motosierra, la escondió”. Según su lectura, se acabó la etapa de la broma y empezaron a sentirse las derivaciones de un conjunto de ideas económicas que, a su juicio, muchos ciudadanos anticipaban que iban a fracasar. Aclaró que esa advertencia no respondía a un afán pesimista ni a una supuesta capacidad de adivinar el porvenir, sino a la experiencia acumulada: el modelo que ahora aplica Milei puede presentar variantes respecto de esquemas anteriores, pero su esencia reproduce el mismo núcleo que caracterizó a la dictadura, al menemismo y al macrismo.

En otro tramo de su exposición, Kirchner subrayó que cualquier iniciativa orientada a mejorar las condiciones de vida de la población requiere necesariamente de recursos. Con ese argumento, respaldó el proyecto presentado en la Cámara de Diputados para instituir un Impuesto a las Transferencias Internacionales de Capital, que aplicaría una alícuota del tres por ciento sobre determinadas operaciones de dinero enviadas al exterior sin una contraprestación productiva. El propósito central de esa iniciativa es allegar fondos para las provincias, los municipios, la educación, la salud, las personas con discapacidad, los jubilados y pensionados, además de los medicamentos y la atención que brinda el PAMI.

“Algunos me dicen que estoy creando un impuesto con esta propuesta. Sí, ¿pero saben qué? Es para poquitos, no es un impuesto para 48 millones de argentinos, es para poquitos como fue el Impuesto a las Grandes Fortunas que solo pagaron unos 13 mil argentinos. Nada más. Sin embargo, esa recaudación permitió la construcción del Gasoducto Néstor Kirchner”, enfatizó el legislador para graficar el alcance acotado de la medida y su potencial redistributivo.

Asimismo, cuestionó la reducción de Bienes Personales y el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones, al considerar que ambas políticas disminuyen los recursos disponibles para el Estado. “Cuando Milei decidió beneficiar a los que más tienen y favoreció a sectores muy concentrados de la economía, la consecuencia es que el Estado argentino deja de tener recursos para educar, curar y cuidar a la población”, advirtió.

Al referirse al sector energético, Kirchner reivindicó la recuperación de YPF durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner y la construcción del gasoducto como antecedentes directos de la actual expansión de Vaca Muerta. “El superávit energético que tenemos hoy en Argentina es peronista. Vaca Muerta la recupera el peronismo, el gasoducto lo hace el peronismo”, afirmó. En esa línea, planteó que el desarrollo de los hidrocarburos debe generar beneficios también para los consumidores locales y no quedar concentrado únicamente en las empresas del rubro.

“Los argentinos y argentinas tienen que participar del crecimiento de Vaca Muerta. Tienen que tener precios de nafta acordes a un país productor. Tienen que tener precios de gas las familias argentinas en sus casas para no morirse de frío. Nuestras pymes, nuestro sector industrial, tiene que tener un gas, un precio de gas que les permita competir con otras potencias económicas”, analizó el diputado, quien puso el acento en la necesidad de que la bonanza energética se traduzca en tarifas razonables y en competitividad para la producción nacional.

El legislador también puso en duda los argumentos oficiales acerca de los supuestos beneficios de las grandes inversiones, la baja de impuestos y la reforma laboral, y sostuvo que esas medidas no se reflejaron en una mejora del empleo. Para cerrar, reivindicó la figura de Cristina Kirchner y dejó un mensaje con proyección política: “Estamos firmes, tenemos ganas, tenemos voluntad. Hemos cometido errores, tenemos aciertos y tenemos voluntad de volver para que haya un argentino en la Casa Rosada, que vuelva a definir las políticas económicas en función de su pueblo, de su industria y de sus trabajadores”.

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