Autoridades sanitarias recibirán a enviados del Episcopado para abordar la situación de las personas con discapacidad, en medio de fuertes cuestionamientos por los recortes en el área
En un movimiento que busca morigerar tensiones y anticiparse a posibles escenarios conflictivos, el Poder Ejecutivo resolvió extender una invitación formal a los representantes de la Conferencia Episcopal Argentina para participar de un encuentro de carácter urgente. La convocatoria, según pudo reconstruir este medio, tiene como eje central el tratamiento de la problemática vinculada a la discapacidad y se concreta cuando resta apenas un mes para la llegada del papa León XIV al país.
La preocupación oficial radica en que el sumo pontífice tiene previsto recorrer las instalaciones del Pequeño Cottolengo Don Orione, una institución que se ha erigido como símbolo emblemático de las consecuencias que los severos recortes presupuestarios han generado sobre este sector vulnerable de la población. Dicha visita, de fuerte carga simbólica, podría transformarse en un escenario de visibilización de las demandas postergadas del colectivo.
El encuentro se producirá a poco más de cuatro semanas de la visita papal y busca evitar que la agenda social opaque la actividad oficial.
La delegación de la cúpula eclesiástica será recibida por el jefe de Gabinete del Ministerio de Salud, junto a otros funcionarios de jerarquía pertenecientes al área específica de Discapacidad. Este último sector atraviesa una situación de acefalía desde el accidente sufrido por Pablo Di Liscia, quien había sido designado recientemente en el cargo tras la dimisión de Alejandro Vilches.
La conducción del área de Discapacidad permanece vacante luego del siniestro que protagonizó el flamante secretario Pablo Di Liscia, quien había reemplazado a Alejandro Vilches tras su renuncia.
Fuentes consultadas por este diario señalaron que la reunión tendrá carácter de urgente y que se espera arribar a algún tipo de entendimiento que permita canalizar las inquietudes del sector religioso antes de que la visita del Santo Padre concentre la atención mediática y social. El Gobierno procura, de este modo, tender puentes que eviten una escalada de críticas durante la estadía del pontífice en territorio argentino.
La cita, cuya fecha exacta aún no trascendió, se interpreta en los pasillos oficiales como un intento por descomprimir la tensión acumulada entre el Ejecutivo y la Iglesia en torno a las políticas de ajuste que afectaron de manera directa a las instituciones dedicadas a la asistencia de personas con discapacidad.
