La Cámara de Diputadas y Diputados provincial aprobó una norma que limita los dispositivos tecnológicos personales en los niveles Inicial, Primario y Secundario, tanto en instituciones públicas como privadas. La iniciativa, que contó con el respaldo de organismos sanitarios y educativos, busca proteger la salud integral de los estudiantes, favorecer la concentración y fortalecer la convivencia escolar.
La Cámara de Diputadas y Diputados de La Rioja sancionó una ley que regula el empleo de teléfonos celulares y otros dispositivos tecnológicos personales en los establecimientos educativos de gestión estatal y privada. La medida, que abarca los niveles Inicial, Primario y Secundario, tiene como propósito fundamental promover ambientes de aprendizaje saludables, seguros y adecuados para la formación de niños, niñas y adolescentes.
En declaraciones a Radio 750, la diputada provincial Lourdes Ortiz explicó que la elaboración del proyecto demandó cinco meses de labor y requirió la escucha atenta de diversas recomendaciones. La legisladora detalló que se articuló el trabajo con la Sociedad Argentina de Pediatría Filial en La Rioja, con el Colegio de Psicólogos y Psicólogas de la provincia y con el respaldo de Sedronar, organismo que aportó su mirada sobre el uso problemático de las pantallas en los ámbitos escolares. Asimismo, mencionó que se mantuvo una coordinación estrecha con el Ministerio de Salud y el Ministerio de Educación riojanos.
Características centrales de la normativa
El texto aprobado fija lineamientos claros para el manejo de los dispositivos móviles durante la actividad escolar. En los niveles Inicial y Primario se dispone la suspensión completa del uso de estos aparatos a lo largo de la jornada educativa. En tanto, en el Nivel Secundario se establece una restricción general, aunque se contempla la utilización excepcional con fines pedagógicos, siempre bajo planificación y supervisión docente. El Ministerio de Educación será la autoridad encargada de aplicar la ley y de dictar su correspondiente reglamentación.
La diputada Ortiz subrayó que el único ordenador de la iniciativa es el interés superior del niño, niña y adolescente, que hoy reclama la atención de los Estados y de la comunidad en su conjunto. En ese sentido, advirtió que la problemática actual se manifiesta a través del uso temprano y excesivo de los dispositivos móviles.
Un llamado a la corresponsabilidad adulta
Ortiz sostuvo que la ley contribuirá a garantizar los trayectos formativos de los niños, así como también la socialización, el aprendizaje y el juego. Al respecto, señaló que el promedio de edad en que un niño se vincula con un teléfono personal es de nueve años, y remarcó que esa relación anticipada con las pantallas supone una decisión por parte de un adulto. Si bien la norma regula específicamente el ámbito escolar, la legisladora enfatizó que la ley también interpela a la comunidad en general, al plantear que todos los adultos y las redes de apoyo de los niños, niñas y adolescentes deben acompañar y cuidar esa etapa temprana, en la que se requiere otra predisposición por parte de los estudiantes en el proceso de aprendizaje.
Por último, la diputada provincial hizo hincapié en que la norma brinda recomendaciones y no tiene un carácter prohibitivo. Aclaró que esas sugerencias no son elaboradas por los legisladores, sino que provienen de la Sociedad Argentina de Pediatría para el cuidado temprano. En esencia, se trata de dos pautas fundamentales: retardar el contacto con las pantallas y postergar el vínculo con las redes sociales.
