La presión financiera vuelve al centro de la escena: el riesgo país perfora los 700 puntos y sacude a los mercados argentinos

La presión financiera vuelve al centro de la escena: el riesgo país perfora los 700 puntos y sacude a los mercados argentinos

El indicador de JP Morgan trepó a 703 unidades al inicio de la rueda del jueves, impulsado por la venta de acciones y bonos, mientras la actividad económica acumula caídas y el dólar retoma su senda alcista. La incertidumbre se intensifica ante un contexto internacional adverso y el avance de las compras al exterior vía courier.

La jornada bursátil del jueves volvió a poner de manifiesto la fragilidad del escenario financiero local. El riesgo país, ese termómetro que elabora el banco estadounidense JP Morgan para medir la confianza de los inversores, superó nuevamente la barrera de los 700 puntos básicos al trepar hasta las 703 unidades, lo que representó un incremento de 29 puntos respecto del cierre anterior. El movimiento no fue aislado: los activos financieros argentinos operaron en terreno negativo durante buena parte de la rueda, condicionados por la persistente debilidad de la economía doméstica y por un clima externo que tampoco ofrece señales alentadoras.

La venta de títulos de deuda y de acciones fue el principal motor detrás de este deterioro. Los operadores optaron por desprenderse de posiciones en un contexto de escasa liquidez y de movimientos selectivos, lo que amplificó la presión sobre los precios. El detonante inmediato fue el dato de actividad económica difundido el miércoles: según el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), la economía argentina retrocedió un 1,7 por ciento interanual en agosto, una cifra que reavivó los temores sobre la posibilidad de una recesión al cierre del tercer trimestre.

A las dificultades internas se sumó un factor externo que complica aún más el panorama. El precio del petróleo se mantiene elevado como consecuencia de la prolongada crisis en Medio Oriente, una situación que presiona al alza sobre la inflación a nivel global y refuerza las expectativas de que la Reserva Federal de Estados Unidos vuelva a incrementar las tasas de interés. Ese escenario de encarecimiento del crédito internacional suele traducirse en una mayor aversión al riesgo por parte de los inversores, que tienden a refugiarse en activos más seguros y a abandonar las plazas emergentes como la argentina.

En ese marco, el índice S&P Merval de la Bolsa porteña registró una caída del 1,4 por ciento, mientras que los bonos soberanos negociados en el mercado extrabursátil mostraron un retroceso promedio del 0,1 por ciento. Ambas operatorias se desarrollaron con un volumen reducido y con inversores que optaron por movimientos puntuales antes que por estrategias de mayor envergadura, lo que evidencia un estado de cautela generalizado.

El dólar retoma el impulso alcista

En paralelo al deterioro de los activos financieros, el mercado cambiario volvió a mostrar señales de tensión. El dólar oficial en el Banco Nación cotizó este jueves a 1.500 pesos para la compra y 1.550 pesos para la venta, con un incremento de 5 pesos en relación con el último cierre. Las distintas cotizaciones del mercado reflejaron un abanico amplio: el dólar blue se ubicó en 1.550 pesos para la compra y 1.570 para la venta; el mayorista operó a 1.519 y 1.528 pesos respectivamente; el MEP alcanzó los 1.553 pesos; el Contado con Liquidación (CCL) trepó a 1.643 pesos; y el dólar tarjeta se situó en 2.015 pesos.

Las compras al exterior vía courier marcan un récord

Otro de los puntos que concentró la atención durante la jornada fue el comportamiento de las importaciones de particulares a través del sistema courier. Según un informe elaborado por la consultora Analytica sobre la base de datos del INDEC, las compras de argentinos en el exterior por esta vía crecieron durante septiembre y ya superaron el monto acumulado en todo el año pasado.

El reporte precisó que el gasto en importaciones de particulares alcanzó en el noveno mes del año los 105 millones de dólares, un millón por encima de los 104 millones registrados en agosto. Desde la consultora destacaron que se acumulan siete meses consecutivos por encima de los 100 millones de dólares, aunque el monto viene descendiendo desde el pico de 125 millones alcanzado en junio.

En la comparación interanual, la suba fue del 2,8 por ciento, por debajo del 13,9 por ciento de agosto, y se ubicó como el menor avance del año. Además, el informe remarcó que, descontando la inflación de Estados Unidos, las compras quedaron un 0,9 por ciento por debajo de septiembre del año pasado, lo que representa la primera caída real desde que se flexibilizaron las restricciones. En el acumulado de los primeros nueve meses del año, las importaciones sumaron 960 millones de dólares, un aumento del 59,5 por ciento respecto del mismo periodo del año anterior, y superaron en 66 millones de dólares el total alcanzado durante todo el año pasado, cuando las compras habían totalizado 894 millones.

El conjunto de estos indicadores configura un escenario complejo para la economía argentina, que combina la persistencia de la inflación, la caída de la actividad, la presión sobre el tipo de cambio y un creciente endeudamiento de los particulares con el exterior. La mirada de los operadores y de los analistas permanece atenta a las próximas señales que puedan surgir tanto del frente interno como del internacional, en un contexto donde la confianza se erige como el activo más valioso y, a la vez, el más esquivo.

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