La visita del sumo pontífice, que llegará el domingo próximo a las 16.30, incluirá cinco encuentros con Javier Milei —solo uno en privado—, una recorrida por el Cottolengo de Claypole que incomoda al oficialismo y una misa en el monumento a los Españoles. La vicepresidenta fue invitada a dos actos, pero aún no confirmó su asistencia, mientras el Gobierno busca despejar rumores sobre un supuesto pedido para abordar el avión papal.
La cuenta regresiva ya comenzó. El papa León XIV aterrizará en suelo argentino el domingo próximo a las 16.30, y allí lo aguardará Javier Milei. Según confirmaron desde el Ejecutivo a este medio, el mandatario argentino se verá las caras con el sumo pontífice en cinco oportunidades a lo largo de los días que durará su estadía. Sin embargo, solo una de esas citas tendrá carácter de conversación privada, y se concretará el mismo domingo en la Casa Rosada. En la antesala del encuentro, ambos posarán para una fotografía en el Salón Blanco. Posteriormente, a las 18.30, se trasladarán al Palacio Libertad —ex CCK—, donde el papa pronunciará su primer discurso ante las autoridades del Gobierno.
Desde Balcarce 50 también cursaron invitaciones para ese evento a la vicepresidenta Victoria Villarruel, a los 23 gobernadores, al jefe de gobierno porteño y a los legisladores, incluidos los de la oposición. Allí, además, habrá representantes de la sociedad civil y del cuerpo diplomático. Por ahora, Villarruel no confirmó que asistirá. Si bien desde la Casa Rosada consideran que esos días serán de celebración y, en cierto punto, que eso servirá para dejar en segundo plano las internas del Gobierno y la crisis económica, en el oficialismo no deja de haber preocupación por el tono que puedan tener los discursos del papa.
En su encíclica “Magnífica Humanitas”, por ejemplo, León XIV cita una frase de su antecesor, el papa Francisco, que dice: “Nadie puede exigirnos que releguemos la religión a la intimidad secreta de las personas, sin influencia alguna en la vida social y nacional, sin preocuparnos por la salud de las instituciones de la sociedad civil, sin opinar sobre los acontecimientos que afectan a los ciudadanos”. Y luego agrega: “No podemos permanecer distantes de los sufrimientos concretos de los hombres y mujeres de nuestro tiempo”. Para cerrar, remata: “Cuando la dignidad de los hermanos se ve desfigurada, cuando la política no responde a los dramas de la humanidad, cuando la economía se vuelve en contra de la persona (…) la Iglesia debe hacer oír su voz”.
Luego de su primera jornada en suelo argentino, el lunes por la mañana el papa encabezará uno de los eventos que más preocupa al oficialismo: la visita al Cottolengo de Don Orione en Claypole. Una institución en la provincia de Buenos Aires dedicada al cuidado integral de personas con discapacidad. Es decir, un sector vapuleado por el gobierno de La Libertad Avanza desde que asumió la gestión y que, además, remite de manera casi directa a las coimas del 3 por ciento en la Agencia Nacional de Discapacidad que están siendo investigadas y apuntan a Karina Milei.
Tras la recorrida en Claypole, el papa dará una misa en el monumento a los Españoles en CABA. Allí se volverán a ver las caras con Milei y también está invitada Victoria Villarruel. La tarde del domingo, en tanto, Karina Milei visitó el espacio junto con el jefe de gobierno porteño, Jorge Macri, y dijo: “Queríamos demostrarle a la gente que se puede trabajar juntos”. Luego agregó: “Cuando los argentinos nos queremos poner a hacer algo para el bien de todos los argentinos, nos ponemos de acuerdo y eso es muy importante”. Para finalizar, la hermana del mandatario pidió disculpas a los porteños por las molestias que generan las obras y señaló que se tratará de “un hecho histórico que realmente vamos a disfrutar todos los argentinos”.
Tras el acto en Españoles, el papa tendrá un encuentro en la Universidad Católica Argentina con representantes del mundo del trabajo y con líderes religiosos. Y, el martes por la mañana, su agenda se desarrollará en la provincia de Córdoba. Milei no irá allí, pero enviará a su hermana. La secretaria general de la Presidencia irá a la provincia gobernada por Martín Llaryora acompañada por otras funcionarias del gobierno: las titulares de las carteras de Capital Humano, Sandra Pettovello, y de Seguridad, Alejandra Monteoliva. Por la noche, la última actividad de la jornada será otra vez en el monumento a los Españoles y estará dedicada a los jóvenes. El miércoles le tocará el turno a Luján, donde ya están montando un operativo de logística y seguridad sin precedentes en la historia de la provincia de Buenos Aires.
Allí se espera que asista el gobernador Axel Kicillof —también fue invitado al CCK— y posiblemente también participe de la recorrida del papa por el Cottolengo en Claypole. Todo lo vinculado a la visita del papa y a las actividades que esos días realizará Kicillof se terminarán de confirmar este lunes, en una conferencia de prensa que darán desde la gobernación sobre ese tema.
Durante la tarde del domingo, versiones periodísticas indicaron que Milei había pedido ingresar al avión de Aerolíneas Argentinas que traerá al papa desde Uruguay a la Argentina y que eso había generado ruido en el Vaticano. También que la Casa Rosada no había invitado a ninguna actividad oficial a Villarruel y que ella tendría un encuentro privado con el sumo pontífice. El canciller Pablo Quirno, sin embargo, salió a desmentir esa información. “Ni ha habido pedido formal para que el Presidente suba al avión al arribo del Santo Padre ni el Gobierno ‘desea cancelar’ la presencia oficial de Victoria Villarruel. La visita del Santo Padre será una fiesta para todos los argentinos”, finalizó. Villarruel permanece en silencio.
