Mientras Washington impone gravámenes a las importaciones de varios países de la región, líderes como Lula da Silva y Gustavo Petro advierten sobre el impacto económico y prometen medidas de reciprocidad. México, en cambio, celebra su exclusión gracias al T-MEC.
Trump Golpea a América Latina con Aranceles: La Región No Se Quedará Cruzada de Brazos
Además de afectar a China y Europa, las nuevas tarifas comerciales anunciadas por el presidente estadounidense Donald Trump también perjudican a varias naciones latinoamericanas, aunque algunas ya han manifestado que no permanecerán impasibles. En defensa del multilateralismo, Brasil aseguró que enfrentará las medidas del líder republicano, mientras que Colombia las interpreta como una oportunidad para diversificar mercados.
El mandatario estadounidense estableció impuestos del 10% a las importaciones procedentes de Brasil, Colombia, Argentina, Chile, Perú, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, Guatemala, Honduras y El Salvador. Venezuela recibirá un gravamen del 15%, y Nicaragua, del 18%. México, en cambio, quedó exento debido a su participación en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Productos Afectados y Excepciones
En Argentina, el vino y la miel figuran entre los rubros más perjudicados; en Brasil, la soja, el azúcar y el maíz; en Chile, la agricultura y la pesca; en Colombia, el café y las flores; y en Ecuador, el camarón, el banano y el cacao. Sin embargo, la Casa Blanca aclaró que ciertos bienes, como el cobre, los fármacos, los semiconductores, la madera, el oro y algunos minerales, no serán alcanzados por las medidas.
Impacto Regional: Más Allá del Comercio
Gabriel Puricelli, sociólogo y coordinador del Programa de Política Internacional del Laboratorio de Políticas Públicas, explicó que las tarifas de Trump tienen un doble efecto negativo: «Directamente, limitan el acceso al mercado estadounidense. Indirectamente, generan inestabilidad global, reducen el precio de las materias primas y desvían inversiones hacia regiones percibidas como menos riesgosas».
Líderes en Pie de Guerra
El presidente colombiano, Gustavo Petro, alertó que estas medidas podrían desatar una recesión mundial. «América Latina debe integrarse internamente y con México, abrirse al mundo y competir en mercados norteamericanos con productos de bajo valor agregado», escribió en X.
Por su parte, el mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, declaró en Brasilia: «Ante la imposición de sobretasas, adoptaremos todas las acciones necesarias para proteger a nuestras empresas y trabajadores». Subrayó su compromiso con el multilateralismo y adelantó que Brasil aplicará la nueva Ley de Reciprocidad Económica, aprobada por unanimidad en el Congreso, que permite represalias contra medidas unilaterales que afecten su competitividad.
El Costo Ambiental
Marina Silva, ministra de Medio Ambiente de Brasil, señaló que los aranceles podrían obstaculizar la meta de recaudar USD 1,3 billones anuales para combatir el cambio climático, justo cuando el país albergará la COP30 en 2025. «En lugar de guerras comerciales, deberíamos luchar contra la pobreza y la crisis climática», afirmó tras una reunión de los BRICS.
México: La Excepción que Confirma la Regla
Claudia Sheinbaum, presidenta mexicana, celebró la exclusión de su país de los aranceles, atribuyéndola a la «buena relación con EE.UU.» y al T-MEC. Sin embargo, siguen vigentes los gravámenes del 25% a productos no cubiertos por el acuerdo, impuestos para presionar en temas migratorios y de narcotráfico. Puricelli destacó que México logró una posición ventajosa: «Ofrece controles migratorios a cambio de mantener el libre comercio».
Estrategias de Resistencia
Sheinbaum respondió a las tarifas existentes con un Plan México de 18 puntos, enfocado en soberanía alimentaria, energía e industrialización, sin caer en represalias directas. Mientras, otros países analizan acciones coordinadas, tema que podría discutirse en la próxima Cumbre de la CELAC en Honduras, junto a deportaciones masivas y las amenazas de Trump sobre el Canal de Panamá.
Conclusión:
La región se prepara para un escenario comercial adverso, combinando defensa legal, integración regional y diversificación económica. Mientras Brasil y Colombia apelan al multilateralismo, México negocia desde una posición privilegiada, aunque no exenta de desafíos.
