La autoridad financiera busca estabilizar las tasas en pesos con una nueva línea de liquidez para bancos, en un contexto de elevada volatilidad y vencimientos millonarios.
En un movimiento anticipado para contener la creciente tensión en el mercado financiero, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) implementará modificaciones en su política monetaria. La medida llega horas antes de una compleja licitación de deuda que el Tesoro Nacional deberá afrontar este miércoles, marcada por vencimientos masivos y un escenario de tasas en pesos en máximos históricos.
Según fuentes cercanas al organismo, que prefirieron mantenerse en el anonimato debido a que la decisión aún no fue oficializada, el BCRA habilitará una ventanilla especial de liquidez para entidades bancarias. Este mecanismo permitirá a las instituciones acceder a pases activos respaldados por Letras del Tesoro con plazos superiores a 60 días, adquiridas en las subastas primarias. El objetivo es doble: establecer un límite a la disparada de las tasas tras semanas de incertidumbre y fomentar que los inversores opten por plazos más extensos, aliviando la presión sobre los instrumentos de corto vencimiento.
La iniciativa, que entraría en vigencia previo a la licitación de este miércoles, busca evitar que los bancos se vean obligados a desprenderse de sus títulos en el mercado secundario asumiendo pérdidas significativas. El costo de los pases activos estaría referenciado a la Tasa Mayorista de Argentina (TAMAR), con un margen adicional, otorgando así mayor predictibilidad a las entidades en su manejo de fondos.
Límites y precauciones
Uno de los aspectos clave de la medida es la imposición de un tope vinculado al Responsabilidad Patrimonial Computable (RPC) de cada banco. Esto significa que el monto disponible para solicitar bajo esta línea de liquidez estará atado al capital propio de la entidad, evitando así ventas apresuradas de activos que podrían agravar la tendencia alcista de las tasas.
Consultado por esta redacción, el BCRA optó por no emitir declaraciones formales sobre el tema. No obstante, analistas coinciden en que la estrategia refleja un intento por equilibrar las necesidades de financiamiento del Tesoro con la estabilidad del mercado local, en un momento crítico por los elevados vencimientos en Letras de Corto Plazo (Lecap), que superan los 15 billones de pesos.
Ampliación de la oferta de deuda
La decisión del Banco Central se produce luego de que la Secretaría de Hacienda ampliara la variedad de instrumentos disponibles para la subasta del miércoles 13 de agosto. A las Lecap y Boncap inicialmente anunciadas, se sumaron tres Letras del Tesoro adicionales indexadas a la TAMAR, con vencimientos escalonados entre noviembre de 2025 y febrero de 2026.
Este ajuste en la licitación estuvo acompañado por un tope específico para las colocaciones de menor plazo, en línea con la intención de descomprimir la demanda concentrada en fechas cercanas a las elecciones. Para las Lecap que vencen en septiembre, por ejemplo, se estableció un límite conjunto de 7 billones de pesos, distribuidos en dos tramos.
El contexto no podría ser más desafiante: en las últimas horas, las tasas de corto plazo volvieron a registrar presiones alcistas, con el pase repo trepando hasta el 64%, lo que refuerza la urgencia de las acciones coordinadas entre el BCRA y el Tesoro para evitar un recalentamiento del mercado.
Mientras los inversores aguardan el comunicado oficial, la expectativa está puesta en si estas medidas lograrán calmar las aguas o si, por el contrario, la volatilidad seguirá dominando la escena financiera en las próximas semanas.
