La tecnológica desveló sus cuatro nuevos modelos, incluyendo un plegable, equipados con un procesador Tensor G5 más potente fabricado por TSMC, carga inalámbrica magnética ultrarrápida y un conjunto de funciones de inteligencia artificial que anticipan las acciones del usuario, marcando un antes y un después en su línea de dispositivos móviles.
En un evento Made by Google celebrado este miércoles, la compañía con sede en Mountain View realizó la presentación mundial de su nueva generación de smartphones, la serie Pixel 10, compuesta por cuatro modelos: el Pixel 10, el 10 Pro, el 10 Pro XL y el innovador 10 Pro Fold. La gama llega con un diseño que evolucióna la estética de su predecesora, pero escondiendo bajo su chasis avances tecnológicos significativos, particularmente en el rendimiento del procesador, la eficiencia de la batería y, sobre todo, en la integración de inteligencia artificial.
El corazón de todos los dispositivos es el nuevo chip Tensor G5, un desarrollo propio de Google que supone un cambio de rumbo estratégico. Por primera vez, su fabricación no recae en Samsung, sino que ha sido delegada a la taiwanesa TSMC, líder mundial en semiconductores. Este cambio se traduce en ganancias de performance espectaculares: es un 34% más veloz que su antecesor y ofrece una mejora del 60% en el rendimiento para tareas de inteligencia artificial ejecutadas de forma local. Esta potencia es crucial para la unidad de procesamiento tensorial (TPU), diseñada específicamente para operar modelos de IA de manera eficiente y rápida directamente en el dispositivo.
Una de las sorpresas más celebradas fue la incorporación de un módulo de triple cámara en el modelo base Pixel 10, una configuración que hasta ahora era exclusiva de las variantes Pro. El sistema combina un sensor principal de 48 megapíxeles, un gran angular de 13 Mp. y un teleobjetivo de 10.8 Mp. Sin embargo, el salto cualitativo más notable en el apartado técnico reside en la compatibilidad con carga inalámbrica de estándar Qi2, permitiendo una velocidad de hasta 15 watts. Los modelos Pro XL, además, soportarán una carga magnética ultrarrápida de hasta 25W. Para aprovechar esta tecnología, Google introdujo el sistema Pixelsnap, una línea de accesorios que incluye una base de carga magnética, una batería portátil y un soporte anillo.
La autonomía también recibe un impulso importante, con baterías de mayor capacidad en toda la serie, llegando el Pro XL a los 5.200 mAh. Las pantallas, más brillantes, alcanzan picos de 3.000 nits para una perfecta visualización bajo luz solar directa.
La inteligencia artificial se erige como el pilar fundamental de esta generación. Google presentó Magic Cue, una función contextual que sugiere texto en aplicaciones de mensajería o correo, capaz incluso de extraer datos como direcciones o números de confirmación para autocompletar respuestas o formularios, siempre bajo supervisión del usuario. Para la fotografía, los modelos Pro incorporan una herramienta que reconstruye el detalle en imágenes tomadas con zoom superior a 30x, etiquetando automáticamente aquellas fotos retocadas con IA. El asistente también actúa como un «entrenador» de fotografía, guiando al usuario para lograr el mejor encuadre antes de disparar.
Completan la experiencia nuevas aplicaciones como «Diario», que utiliza la IA para resumir las entradas diarias del usuario y generar recordatorios o sugerencias basadas en ellas. El evento también sirvió como escenario para la presentación de un nuevo reloj inteligente y unos auriculares inalámbricos, consolidando el ecosistema de productos conectados de la compañía. Con la serie Pixel 10, Google no solo actualiza su catálogo, sino que da un paso al frente en la carrera por la integración de una inteligencia artificial útil, predictiva y profundamente arraigada en el funcionamiento del dispositivo.
