Tras el anuncio de un apoyo financiero de Estados Unidos, La Libertad Avanza retoma su actividad proselitista con la mira puesta en revertir un escenario de incertidumbre económica y política.
Con el horizonte electoral acercándose a menos de un mes, La Libertad Avanza se prepara para reactivar su campaña de la mano de su principal figura, Javier Milei, quien regresó recientemente de una gira por Estados Unidos. Durante su visita, el Presidente logró concretar un encuentro bilateral con el exmandatario Donald Trump, acompañado del anuncio de un apoyo financiero por 20.000 millones de dólares desde la administración norteamericana. Este movimiento fue recibido con alivio en los mercados, atenuando temporalmente un clima de pesimismo que se había instalado con fuerza.
Desde el Gobierno evalúan que este episodio marcó un punto de inflexión en la dinámica de la campaña oficialista, que desde su revés en la provincia de Buenos Aires no conseguía estabilizar las expectativas en torno al rumbo económico. La noticia del respaldo estadounidense no solo aportó certidumbre a los actores financieros, sino que abrió espacio para recuperar una narrativa de carácter más político orientada al electorado. “Ayudó a frenar una caída pronunciada y a establecer una base desde la cual se puede construir”, señaló una fuente oficial de alto acceso.
Los estrategas del espacio libertario han identificado la necesidad de transmitir un mensaje más empático, que refleje el esfuerzo realizado por la ciudadanía durante el ajuste económico impulsado por la actual administración. Se busca enfatizar que los posibles beneficios de este proceso podrían verse afectados por lo que denominan el “Partido del Estado”, una categoría que incluye tanto a sectores opositores como a actores políticos y económicos establecidos.
En la Casa Rosada admiten que el acuerdo con Washington no tendrá efectos inmediatos en la economía de los hogares, pero confían en que mejorará las perspectivas a futuro. “El voto se define mayoritariamente por expectativas. La gente elige si cree que seguir este camino lo llevará a una mejora o si, por el contrario, prefiere volver atrás”, explicó uno de los consultores clave del oficialismo.
La coordinación de la campaña se reunió el viernes pasado en la sede gubernamental para delinear una estrategia que permita modificar las percepciones negativas en torno al futuro del partido en el poder. Milei ha delegado por completo la organización en sus asesores más cercanos. “Javier confía en que le dinamicemos la campaña. Incluso, nosotros definimos fechas y locaciones”, afirmó uno de ellos.
Los sondeos internos no arrojan resultados alentadores. “Observamos un empate técnico con el kirchnerismo”, reconocieron. En los distritos clave, la victoria parece asegurada únicamente en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en Mendoza, donde el partido estableció alianzas con el oficialismo local. No obstante, en la Capital Federal, las mediciones de los candidatos oficialistas son inferiores a lo proyectado, y en particular preocupa el desempeño del diputado nacional Alejandro Fargossi, cuyos números son considerados “deficientes” en comparación con los de la senatorial Patricia Bullrich.
La agenda de Milei comenzará en Ushuaia, Tierra del Fuego, donde acompañará al candidato a senador Agustín Coto y al aspirante a diputado Miguel Rodríguez. La elección de este distrito no es casual: el Presidente visitará todas las provincias que elijan senadores, y en el caso fueguino las expectativas son favorables. Se da por descontado que conseguirán una banca en ambas cámaras.
Esta visita marcará el inicio de una serie de recorridas provinciales que se extenderán en los próximos días. Aunque aún no está confirmado, es probable que el mandatario se traslade a Rosario el próximo viernes, donde se mostrará junto a Agustín Pellegrini, el joven de 25 años que encabeza la lista de diputados por Santa Fe y competirá con figuras de mayor trayectoria como la vicegobernadora Gisela Scaglia y Caren Tepp.
El objetivo de estas apariciones es claro: asociar la imagen de Milei con los candidatos provinciales, transfiriendo la intención de voto que el sello partidario mantiene en todos los distritos, muy por encima del reconocimiento individual de los postulantes. No es casualidad que la campaña se haya abierto en Córdoba, donde el principal referente de La Libertad Avanza, Gonzalo Roca, no alcanza el nivel de notoriedad de figuras como el exgobernador Juan Schiaretti o Natalia de la Sota.
Entre los destinos confirmados figuran también Entre Ríos, con el candidato a senador Joaquín Benegas Lynch, aunque resta definir si el acto se realizará en Paraná o en Concordia. Completan la agenda Corrientes, Mendoza, y las ciudades bonaerenses de Mar del Plata y Bahía Blanca, consideradas bastiones electorales tras los resultados del 7 de septiembre.
El comando de campaña nacional, conformado en una reunión reservada en la Quinta de Olivos y liderado por el asesor presidencial Santiago Caputo, estableció un esquema de responsabilidades que designa a Pilar Ramírez como coordinadora de los equipos en las 24 provincias. En el último encuentro no participó Eduardo “Lule” Menem, asignado a la fiscalización. Pese a los rumores sobre su menor protagonismo, desde su entorno insisten en que continúa siendo una figura determinante en el diálogo con las estructuras provinciales que él mismo ayudó a consolidar. “Sigue presente desde 2021. Puede que no esté en lo formal, pero todos responden a él”, aseguraron.
