El exdiputado, designado por Milei, ya conduce las riendas del ministerio sin haber jurado formalmente. Su agenda prioriza acuerdos con las provincias para destrabar las reformas laboral y presupuestaria, en un clima de diálogo que busca superar la grieta.
Diego Santilli ha confirmado su alejamiento de la Cámara de Diputados para encabezar la cartera de Interior, una transición que, si bien aguarda la juramentación oficial, ya encuentra al nuevo ministro inmerso en la dinámica gubernamental. Desde su flamante despacho en la Casa Rosada, Santilli ha comenzado a delinear su gestión y a coordinar un calendario de interlocuciones, marcando el pulso de su llegada al gabinete del presidente Javier Milei.
En una de sus primeras acciones de relevancia, el viernes pasado Santilli mantuvo un encuentro protocolar con los mandatarios de Chubut, Ignacio Torres, y de Catamarca, Raúl Jalil, dos aliados estratégicos del oficialismo cuyos bloques han respaldado consistentemente los proyectos presidenciales en el recinto. La reunión, de la que también participó el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, tuvo lugar en el emblemático Salón de los Escudos. Según trascendió, los gobernadores expusieron las demandas más perentorias de sus distritos, mientras que el equipo de Milei reclamó respaldo legislativo para dos iniciativas centrales: la futura ley de Presupuesto 2026 y la polémica reforma laboral.
Al concluir el cónclave, el gobernador Torres se refirió públicamente a la modificación de la legislación laboral, afirmando que su aplicación “tendrá consecuencias en la informalidad, pero también alcanzará a uno de los sectores más desprotegidos de la nación: los jubilados”. Asimismo, enfatizó la importancia de construir un ámbito republicano y federal que logre trascender la tradicional polarización partidaria. Torres puso de relieve, además, la actitud conciliadora de Santilli, quien habría manifestado una clara apertura al diálogo con referentes de todo el arco político.
De acuerdo a informantes próximos al flamante ministro, su dimisión como legislador ya fue formalizada y se prevé que en los próximos días concrete la asunción definitiva del cargo que le encomendó el Presidente tras la reestructuración ministerial.
Aunque el proyecto de Presupuesto para el año 2026 ya cuenta con dictamen de comisión —lo que preserva su trámite parlamentario de la renuncia de Santilli—, la función del nuevo ministro será crucial para articular los consensos necesarios con las provincias. Su misión será allanar el terreno de cara a las sesiones extraordinarias de diciembre y garantizar los votos imprescindibles.
La agenda de Santilli continúa su ritmo intenso. Para el próximo lunes tiene previstas entrevistas con Martín Llaryora, de Córdoba, y Marcelo Orrego, de San Juan. Se anticipa, además, una ronda de consultas con otros gobernadores alineados con el Pacto de Mayo. Entre los asuntos espinosos que deberá abordar se destaca el conflicto por la base espacial china radicada en territorio sanjuanino, un emprendimiento de carácter científico que la administración de Milei tiene previsto desmantelar.
