Mientras la administración libertaria profundiza su embate discursivo contra el máximo dirigente del fútbol argentino, en la Rosada descartan una intervención formal sobre la AFA y concentran sus expectativas en una anhelada fotografía del Presidente junto al astro mundial.
La administración nacional ha intensificado su agenda de confrontación hacia Claudio Tapia, aprovechando al máximo el escenario mediático y las redes sociales para instalar su crítica. No obstante, desde las altas esferas de la Casa Rosada se asegura que esta pulseada se mantendrá estrictamente en el terreno de lo discursivo. Fuentes de peso dentro del gobierno libertario han sido enfáticas al desestimar cualquier posibilidad de una intervención sobre la Asociación del Fútbol Argentino, una especulación que ha circulado en algunos ámbitos. “Para nosotros, la AFA es una asociación civil y el Gobierno no se inmiscuye”, declaró una figura de primer nivel, añadiendo que “no intervendremos en el conflicto ni en la entidad, más allá de la publicación del presidente Milei. La apuesta oficial se centra exclusivamente en impulsar el modelo de las Sociedades Anónimas Deportivas”.
Una reciente fotografía en el despacho presidencial, donde Javier Milei posó con una camiseta de Estudiantes de La Plata, fue interpretada como un guiño de apoyo público a Juan Sebastián Verón en su puja contra Tapia. El jefe de la AFA se encuentra bajo la lupa, no solo por decisiones futbolísticas sino también por la opacidad de ciertos negocios que incluso llegaron a la portada del diario Clarín, otro opositor frontal del Jefe de Estado.
Hasta el momento, la ofensiva gubernamental se ha limitado a unas pocas acciones en redes: la mencionada publicación de Milei, un post de Federico Sturzenegger contra el dirigente y un retuit a la diputada Juliana Santillán, quien se ha manifestado interesada en la cuestión. Nada más concreto ha trascendido.
La fotografía más anhelada
Paralelamente, en la Rosada se despliega una búsqueda casi obsesiva por conseguir una instantánea del Presidente junto a su ídolo, Lionel Messi. Existe una esperanza concreta de que este encuentro pueda materializarse el próximo 5 de diciembre en Washington, donde Milei fue invitado por el gobierno estadounidense para acompañar a Donald Trump en el palco durante el sorteo del Mundial de 2026. “Aspiramos a que la foto surja de manera natural. Confiamos en que en esta ocasión sí se concrete, pero sin forzar las situaciones para evitar un papelón como el que vivió Wado de la mano”, comentó un funcionario, refiriéndose al desaire público que sufrió el exministro por parte de la Scaloneta. “Nosotros no queremos eso. Si se da con Javier, que fluya”, expresó la fuente.
Si bien el crack del Inter Miami ha eludido hasta ahora cualquier gesto de proximidad hacia Milei y evita pronunciarse sobre la gestión libertaria, en esta ocasión el cruce podría resultar inevitable para la Pulga, quien también deberá posar junto al mandatario anfitrión, Trump. El Gobierno ya había fracasado en un intento previo durante la visita de Milei a Nueva York en septiembre. En esta oportunidad, el optimismo es mayor. “De lograrse, inundaremos las redes con esa imagen”, se entusiasmó alguien del entorno presidencial.
En los pasillos del poder se relativiza, por otro lado, el impacto de un eventual título mundial en la proyección política de Milei. “Alberto Fernández y Alfonsín son ejemplos de que un campeonato no asegura la reelección”, argumentaron, señalando que el voto no se define en la cancha. “Sin embargo, es un mes en el que el país solo habla de fútbol y eso nos tranquiliza. Kelly Olmos, en el fondo, tenía razón”, se rio un funcionario, citando la polémica frase de la exministra kirchnerista que, en 2022, relativizó la inflación frente a la felicidad efímera de un triunfo deportivo.
