Mientras el oficialismo impulsa la eliminación del piso presupuestario para educación, el bloque de la UCR enfrenta una crisis interna. Legisladores del partido centenario anunciaron su disidencia, calificando la medida como un «retroceso estructural» para el desarrollo nacional.
La Grieta Radical Frente al Presupuesto que Desfinancia la Educación
Una profunda fractura sacude al bloque de senadores de la Unión Cívica Radical en medio del tenso debate por la ley de Presupuesto 2026. El controvertido artículo 30, que elimina la garantía legal de destinar al menos el 6% del Producto Bruto Interno a educación, ha desatado una rebelión interna y un voto dividido dentro del histórico partido, evidenciando las tensiones entre su ala dialoguista y los sectores que defienden su tradición en materia educativa.
Desde el recinto de la Cámara Alta, los senadores Maximiliano Abad y Flavio Fama manifestaron con firmeza su intención de acompañar el proyecto general del Ejecutivo, pero rechazando de manera explícita dicho artículo. Abad, representante de la provincia de Buenos Aires, lanzó una crítica contundente: «Nosotros no podemos condenar a generaciones a no tener un futuro mejor». En su intervención, acusó al gobierno de utilizar el «mantra del déficit fiscal» para ocultar un ataque al desarrollo, sosteniendo que «la innovación y el conocimiento tienen que ver con el desarrollo».
Por su parte, el senador catamarqueño Flavio Fama amplió su objeción al artículo 12, que condiciona el envío de fondos a las universidades a la rendición de cuentas sobre su utilización. «No estoy dispuesto a seguir leyendo los resultados de las pruebas Aprender: son cada vez peores», expresó con dramatismo, añadiendo que le «parte el alma» la estadística del analfabetismo infantil. Sin embargo, cuestionó que el presupuesto sea el ámbito para imponer estas condicionalidades.
La Disidencia se Expande y el Oficialismo Busca Aliados
Según confirmaron fuentes parlamentarias, la correntina Mercedes Valenzuela también se sumará al rechazo del polémico artículo. Este frente opositor interno contrasta con la postura de otros senadores radicales, como Rodolfo Suárez y Mariana Juri de Mendoza, y Silvana Schneider de Chaco, quienes han anunciado su respaldo integral al proyecto oficialista. Estos legisladores responden a gobernadores que mantuvieron alianzas electorales con La Libertad Avanza. En la misma línea, se espera que la aliada principal del Gobierno, Carolina Losada, vote a favor.
La Militancia Radical Ejerce Presión: «Los Estamos Mirando»
Mientras los senadores deliberaban, la presión desde las bases del radicalismo se hizo sentir con intensidad. La UCR Capital, espacio liderado por el diputado Martín Ocampo, publicó un mensaje directo en redes sociales minutos antes del inicio de la sesión: «Senadores y senadoras: hacer radicalismo es apostar al futuro, al desarrollo y al avance del país, y en ese camino la educación pública universitaria es central».
Pero la advertencia más explícita provino de la Franja Morada, la mítica agrupación universitaria del radicalismo. A través de una extensa declaración en la red social X, no solo marcó una distancia insalvable con la iniciativa oficialista, sino que exigió nominalmente a cada uno de los diez senadores radicales que rechacen el artículo 30. «Defender la educación pública, la ciencia y el desarrollo nacional no es negociable. Este voto los define», sentenció la agrupación, argumentando que un presupuesto «no puede usarse para derogar derechos ni desarmar consensos democráticos construidos por ley».
La secretaria general de la Franja Morada, Antonella Bormapé, elevó el tono del reclamo con un mensaje de advertencia directa a los legisladores: «Los estamos mirando atentamente desde cada rincón del país».
Un Rechazo que Trasciende el Partido
El malestar no se circunscribe al ámbito partidario. La Federación Universitaria Argentina (FUA) se pronunció en términos aún más graves, calificando el artículo en discusión como una «sentencia de muerte» para la educación y la ciencia argentinas. Desde sus canales oficiales, la entidad estudiantil hizo un llamado urgente a todos los senadores: «Defiendan el futuro del país».
La sesión continúa en un clima de extrema tensión, con el oficialismo buscando asegurar los votos necesarios para aprobar su proyecto integral, mientras una parte significativa de la oposición, capitaneada por senadores radicales disidentes y respaldada por su militancia histórica, libra una batalla que considera fundamental para el destino del sistema educativo y científico nacional. El resultado no solo definirá el financiamiento del año próximo, sino que podría reconfigurar los alineamientos políticos dentro de la propia UCR.
