ALCOHOL AL VOLANTE: DETECTAN CASOS EXTREMOS EN OPERATIVOS NACIONALES

ALCOHOL AL VOLANTE: DETECTAN CASOS EXTREMOS EN OPERATIVOS NACIONALES

La Agencia Nacional de Seguridad Vial registró casi un centenar de infractores en más de cinco mil controles en todo el país. En la Ciudad de Buenos Aires, aunque la positividad disminuyó, se encontraron niveles récord de alcoholemia, con excusas insólitas y situaciones de alto riesgo.

La Agencia Nacional de Seguridad Vial desplegó una amplia serie de controles en todo el territorio argentino, con el objetivo de verificar el cumplimiento de las normativas vigentes en materia de conducción bajo los efectos del alcohol. Tras realizar más de cinco mil operativos, las autoridades identificaron noventa y seis casos positivos, evidenciando una persistente problemática que pone en riesgo la vida de miles de personas.

En el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires, si bien el índice de positividad experimentó un nuevo descenso, se registraron mediciones de alcoholemia que alcanzaron marcas históricas. Durante intensas jornadas de fiscalización desarrolladas en horario nocturno, se concretaron más de cinco mil pruebas de alcoholimetría. Como resultado, treinta y ocho conductores superaron el límite legal permitido, lo que implicó la inmediata retención de sus licencias de manejo.

Estos operativos, documentados con grabaciones audiovisuales, captaron instantes que combinaron el humor absurdo con la gravedad de la transgresión. Entre las justificaciones más llamativas, un hombre argumentó ante los agentes que una intervención quirúrgica reciente le había dejado “capacidad reducida”. Tras solicitarle que se bajara del automóvil para obtener una muestra de aire más consistente, el equipo arrojó un resultado de 0,62 gramos de alcohol por litro de sangre, superando claramente el máximo de 0,50 establecido por la ley.

En una situación aún más alarmante, una mujer admitió haber consumido vino y licor antes de ponerse al volante. Su prueba mostró un nivel de 0,97, y se descubrió que transportaba a un bebé en el interior del vehículo. Su defensa fue que originalmente no le correspondía conducir, sino que lo hacía en reemplazo de otra persona que sufría una lesión en su brazo.

La resignación cubrió a otro infractor, quien al ser interceptado exclamó: “Tengo los 20 pejerreyes ahí y ya sé que ya está, sáquenme el auto que ya está”. El control determinó que su organismo contenía 1,75 gramos de alcohol por litro de sangre, una cifra considerablemente elevada.

El análisis global de los casos arrojó datos preocupantes: doce conductores presentaron una dosificación superior a 1 gramo por litro, lo que conlleva una inhabilitación para manejar que puede extenderse hasta dos años. Otros veintiséis arrojaron resultados comprendidos entre 0,5 y 0,9. La medición más alta de la jornada correspondió a un hombre que alcanzó la escalofriante marca de 2,62 gramos.

Las consecuencias económicas por estas infracciones son cuantiosas y se escalonan según la gravedad de la situación. Para valores que oscilan entre 0,5 y 1 gramo por litro, las sanciones monetarias pueden fluctuar entre los 119.776 y los 798.510 pesos. Cuando la concentración supera 1 gramo, las multas pueden ascender hasta 1.597.020 pesos e incluso incluir la privación de la libertad, además de prolongados períodos de suspensión de la licencia. Aquellos que se nieguen a realizar la prueba de alcoholemia enfrentan una penalización económica directa y el traslado coercitivo de su vehículo.

Estos operativos masivos reiteran el firme compromiso de las autoridades por intensificar la vigilancia en las calles y carreteras, buscando concientizar a la población sobre los peligros mortales que implica mezclar alcohol y conducción. Cada control evita potenciales tragedias y refuerza el mensaje de que la única tasa de alcohol segura al volante es cero.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *