El Gobernador Weretilneck advierte que los aumentos salariales dependerán de una recaudación en caída. Critica la ausencia de obras nacionales en el presupuesto y defiende las auditorías médicas, mientras avanza hacia una profunda modernización de la administración pública.
El escenario para la discusión salarial con los empleados públicos de Río Negro se perfila complejo y marcado por la restricción fiscal. El gobierno provincial, con la mirada puesta en las próximas negociaciones paritarias, envió un mensaje de realismo económico a los gremios, liderados por la renovada conducción de la Unter docente. El mandatario Alberto Weretilneck estableció de manera categórica que cualquier mejora remunerativa para el año 2026 estará indisolublemente atada a la evolución de los ingresos tributarios de la provincia.
Durante una reciente visita a la ciudad de Bariloche, el Gobernador trazó un panorama preocupante sobre las finanzas públicas. Explicó que, desde octubre pasado, todos los indicadores de recaudación exhiben una tendencia negativa, un retroceso que atribuyó al contexto recesivo, la merma en el consumo y las consecuencias de una importación desregulada. “La provincia cada día tiene menos recursos”, sintetizó, subrayando que el desafío central será distribuir esos fondos mermados de modo que alcancen tanto para los salarios estatales como para los servicios demandados por los contribuyentes.
Frente al reclamo de “una recomposición salarial urgente” planteado por el nuevo secretariado de la Unter, encabezado por Laura Ortiz, la respuesta oficial apunta a un marco de austeridad. Weretilneck defendió con firmeza las auditorías médicas realizadas a los agentes públicos, una práctica que el sindicato docente ha anunciado que buscará eliminar. El mandatario justificó estos controles como una verificación esencial de la validez de los certificados presentados, revelando que existen denuncias penales en curso por presunta falsificación de documentos por parte de algunos médicos y empleados. “Ningún agente público se puede negar a que se audite si el certificado médico es válido o no”, afirmó.
Paralelamente, la administración provincial se prepara para una reestructuración de su gabinete y de la arquitectura estatal. Weretilneck confirmó que los cambios se definirán a lo largo de enero, sin apuros pero con la convicción de que es necesario adaptar el funcionamiento del gobierno a “los nuevos desafíos”. El eje central de esta transformación, según detalló, será la modernización y digitalización transversal del Estado. Esta meta abarca desde la gestión de turnos en hospitales y la implementación de asistentes virtuales, hasta la consolidación de una plataforma de “ciudadano digital” que permita realizar trámites a distancia y el uso de biometría para acceder a los datos en los organismos públicos. El Gobernador reconoció que aún no está definido quién estará al frente de esta ambiciosa cartera.
En otro orden, el mandatario rionegrino expresó una contundente crítica al presupuesto nacional sancionado para el corriente año. Con desazón, afirmó que en esa ley “no hay ni una obra para Río Negro”, lamentando que el documento no refleje el aporte productivo del interior del país. “Hoy el país funciona por el esfuerzo del interior, que somos los que generamos la riqueza”, sostuvo, exigiendo una mayor consideración en la distribución de los fondos federales.
Finalmente, Weretilneck se refirió al amplio debate nacional sobre una posible reforma laboral. Se manifestó a favor de abordar la discusión, especialmente para encontrar soluciones a la crítica situación de millones de trabajadores en la informalidad. Argumentó que la Argentina lleva décadas sin generar empleo genuino e inversiones sostenidas, y que las nuevas tecnologías y formas de trabajo exigen actualizar las normas. “Del debate no hay que rehuir”, insistió, aunque con una advertencia crucial: cualquier modificación no puede implicar un retroceso en los derechos ya conquistados por los asalariados. Para el Gobernador, el diálogo es necesario, siempre que se preserve el núcleo duro de las conquistas laborales históricas.
