Con la mira puesta en reeditar glorias y superar adversidades, los más destacados pilotos del planeta se alistan para trece jornadas de puro desafío en Arabia Saudí. Sainz afronta su histórico decimonoveno rally con ambición renovada, mientras Al-Rajhi y Sanders defienden sus coronas.
La arena de Arabia Saudí se prepara para recibir, una vez más, el rugido de motores y el desafío de los más audaces navegantes del off-road. La 48ª edición del Rally Dakar, la séptima consecutiva que acoge el reino árabe desde su mudanza en 2020, desplegará a partir del próximo 3 de enero un colosal itinerario de cerca de 8.000 kilómetros. La travesía, comprimida en trece intensas etapas, presentará novedades significativas en su diseño, con la incorporación de dos etapas maratón y la ausencia de la temida crono de 48 horas y de la inmensa llanura del ‘Empty Quarter’.
La ciudad costera de Yanbu, punto de partida y de la meta final el 17 de enero, dará el pistoletazo de salida con un prólogo decisivo que marcará el orden para la primera fracción competitiva. Allí, todas las miradas se centrarán en los vigentes monarcas. En la categoría reina de coches, el saudí Yazeed Al-Rajhi buscará consolidar su leyenda tras una victoria histórica el año pasado que lo erigió como el primer piloto de su nacionalidad en conquistar el Dakar. Su regreso tiene un matiz de superación, luego de sufrir un grave percance en Jordania que le causó fracturas vertebrales. Ante su gente, el piloto de Toyota Hilux y su copiloto Timo Gottschalk anhelan recobrar la sensación triunfal.
Sin embargo, el camino a la revalidación estará plagado de rivales de primer nivel. Henk Lategan, su inmediato perseguidor en 2025, ha manifestado su ambición de dar el difícil salto del subcampeonato al título, consciente de la enorme exigencia que ello conlleva. Pero la parrilla de aspirantes es descomunal. La figura del español Carlos Sainz se alza con monumental autoridad. El «Matador», tetracampeón del Dakar, afronta su decimonovena participación con un optimismo tangible, respaldado por un año de desarrollo y adaptación con su Ford Raptor. «Posiblemente es uno de los Dakar en los que me siento mejor», declaró, señalando la experiencia acumulada y una estrategia que deberá forjarse día a día en el desierto.
La nómina de favoritos se completa con pesos pesados como el sueco Mattias Ekström, el siempre formidable catarí Nasser Al-Attiyah, el estadounidense Mitch Guthrie y el francés Sébastien Loeb, todos capaces de alterar cualquier pronóstico.
Sobre dos ruedas, el australiano Daniel Sanders (KTM) llega imbuido por un aura de invencibilidad tras un 2025 perfecto, donde no solo dominó el Dakar sino que también se coronó campeón mundial de Rally-Raid. Su reinado, no obstante, será puesto a prueba por un plantel de lujo. Los españoles Tosha Schareina (subcampeón defensor) y el debutante en la categoría reina Edgar Canet, recién ascendido desde Moto2, lideran las aspiaciones patrias. Completan el círculo de pretendientes al trono el argentino Luciano Benavides, el bicampeón estadounidense Ricky Brabec y el constante francés Adrien Van Beveren.
Más allá de las categorías estelares, otras leyendas buscarán su propio espacio en la gloria. El argentino Nicolás Cavigliasso (Challenger), el estadounidense Brock Heger (SSV), el checo Martin Macík (Camiones) y el español Carlos Santaolalla (Dakar Classic) parten con el objetivo de repetir o mejorar sus pasados éxitos. El desierto saudí, implacable y majestuoso, está listo para escribir, una vez más, el capítulo más exigente del motor mundial.
