En el debut del esquema de bandas ajustables por inflación, todas las cotizaciones de la divisa norteamericana registran incrementos del 1%, en una jornada marcada por una intensa intervención oficial y expectativas sobre la evolución cambiaria.
El mercado cambiario inició el primer día hábil del año 2026 con movimientos alcistas generalizados para todas las variantes del dólar, en el marco de la implementación oficial del renovado régimen de bandas de flotación. El dólar oficial, con una apreciación de quince pesos, concluyó la jornada del viernes 2 de enero con un precio de venta al público de $ 1.495 en los bancos. Por su parte, el dólar paralelo, conocido como blue, se comercializó en $ 1.530, evidenciando una brecha ajustada con la cotización reglamentada.
Paradójicamente, cada una de las cotizaciones de la divisa estadounidense experimentó un incremento idéntico del uno por ciento, en una operatoria que, según analistas, reflejó una intervención significativa por parte de las autoridades monetarias. Este comportamiento uniforme se produce en la misma fecha en que entra en vigor el novedoso mecanismo de bandas, diseñado para actualizarse mensualmente en un uno por ciento, con ajustes adicionales vinculados al índice inflacionario registrado dos meses atrás. Así, durante enero, las bandas se moverán un 2,5% adicional, como consecuencia de la inflación de noviembre.
En el segmento financiero, los dólares MEP y Contado con Liquidación (CCL) presentaron tendencias dispares, aunque con valores superiores al oficial. El MEP se transó a $ 1.504, mientras que el CCL alcanzó los $ 1.533. Mientras tanto, la cotización mayorista se ubicó en $ 1.457, manteniéndose aún por debajo del límite superior de la nueva franja cambiaria, lo cual genera interrogantes sobre la dinámica en los próximos días.
Existe una marcada expectativa entre los operadores por observar la evolución de la moneda extranjera ante el debut de este sistema, el cual promete una depreciación controlada del peso ajustada al ritmo de los precios. El dólar blue, cotización surgida del mercado informal e ilegal, continúa siendo un termómetro de la desconfianza y la demanda no canalizada por las vías formales. Su valor, determinado exclusivamente por la oferta y la demanda en el circuito paralelo, es susceptible a factores como la incertidumbre política, la especulación y el contexto económico internacional, lo que históricamente ha impulsado su tendencia alcista en períodos de turbulencia.
La puesta en marcha de este esquema incremental representa un esfuerzo de las autoridades por dotar de mayor previsibilidad al tipo de cambio, tras años de fuertes oscilaciones y brechas persistentes entre las múltiples cotizaciones. No obstante, su éxito dependerá de la capacidad para contener las presiones inflacionarias y administrar las expectativas del mercado en un escenario económico complejo. El desempeño de las distintas variantes cambiarias en las próximas semanas será clave para evaluar la eficacia de la nueva política.
