Durante la última práctica en San Martín de los Andes, el equipo de Marcelo Gallardo sufrió dos bajas físicas inesperadas. El arquero titular podría ausentarse en el debut oficial, mientras el lateral izquierdo arrastra una dolencia recurrente.
El descanso estival se vio abruptamente interrumpido para el conjunto de River Plate en su retiro cordillerano. La sesión de trabajo del domingo, caracterizada por su doble intensidad, concluyó con un saldo negativo que introdujo una cuota de incertidumbre en los planes meticulosamente diseñados por el cuerpo técnico. Dos pilares del equipo, el guardameta Franco Armani y el defensor Marcos Acuña, manifestaron problemas físicos que obligaron a un replanteo inmediato.
Las alarmas se encendieron en distintos frentes. Por un lado, el experimentado arquero, de 39 años, sufrió un desgarro muscular en el gemelo de su pierna derecha. El diagnóstico inicial no es alentador: Armani enfrenta un período estimado de recuperación de tres semanas. Este plazo coincide de manera preocupante con la fecha inaugural del Campeonato Apertura, donde River deberá enfrentar a Barracas Central, poniendo en serio riesgo la participación del capitán en el primer compromiso oficial del año.
Este contratiempo para la última línea adquiere una dimensión estratégica particular. Su potencial ausencia coloca en un primer plano a los guardametas suplentes, Jeremías Ledesma y Ezequiel Centurión, quienes deberán demostrar su preparación ante una eventual oportunidad en la portería titular.
Simultáneamente, el lateral izquierdo Marcos Acuña abandonó el campo de entrenamiento afectado por un agudo dolor en el pie. La molestia, identificada como un traumatismo en el dedo pulgar de su pie izquierdo, es consecuencia de una pisada recibida durante la etapa competitiva anterior. Se trata de una afección intermitente que, según los primeros análisis, no revestiría gravedad estructural, aunque su recidiva genera una lógica precaución.
La situación de Acuña se produce en un momento de transición para su posición. Coincide con la inminente incorporación del refuerzo uruguayo Matías Viña, quien precisamente este domingo superó los exámenes médicos correspondientes y firmó su vínculo con el club millonario. Su llegada oportuna podría amortiguar el impacto de cualquier ausencia del ex jugador de Racing.
Estos percances empañan el cierre de la etapa de preparación en la Patagonia, donde el mensaje central del director técnico Marcelo Gallardo había girado en torno a la consigna de que “la suerte es amiga de la acción”. Ahora, el equipo médico y el cuerpo técnico deberán accionar con premura para recuperar a sus futbolistas y ajustar los esquemas tácticos de cara a un inicio de temporada que se presenta con nuevos desafíos inesperados.
