El Gobierno confirmó que la Televisión Pública y Radio Nacional emitirán todos los encuentros del combinado nacional en el próximo campeonato mundial. El jefe de Gabinete aseguró que no se emplearán recursos tributarios, aunque omitió precisar el origen de los fondos.
El Gobierno Nacional comunicó oficialmente que los partidos de la Selección Argentina durante la Copa del Mundo 2026 serán transmitidos en forma íntegra por la Televisión Pública y Radio Nacional. El anuncio fue realizado por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, a través de su cuenta en la red social X, anteriormente conocida como Twitter.
En su publicación, el funcionario destacó que la adquisición de los derechos de transmisión no será solventada con dinero procedente de los impuestos, afirmando que se logró mediante «un acuerdo comercial». «Para todos, sin usar la plata de todos», expresó Adorni al cierre de su mensaje. Sin embargo, no ofreció detalles concretos sobre la procedencia de los fondos necesarios para concretar la operación, dejando abierto un flanco de incertidumbre.
Esta decisión evoca la experiencia del Mundial de Qatar 2022, cuando la TV Pública, bajo la gestión del entonces presidente Alberto Fernández, emitió una amplia cobertura del torneo. En aquella oportunidad, se transmitieron treinta y dos encuentros, con una programación extensa que incluía tanto los compromisos de la albiceleste como otros duelos destacados, todo ello de manera gratuita para el público.
Según reportes de la agencia Bloomberg, la licencia para aquellos derechos implicó un desembolso cercano a los ocho millones de dólares. Dicho monto se configuró con un pago anticipado de tres millones y el compromiso de comercializar cinco millones en espacios publicitarios. A esta cifra se agregaron costos operativos y de producción, que incluyeron el traslado de un equipo técnico y periodístico a la sede del evento, con un incremento estimado en dos millones de dólares adicionales.
Pese a la considerable inversión, la aventura qatarí resultó económicamente positiva para la emisora estatal. Los ingresos por publicidad alcanzaron los doce millones de dólares, superando holgadamente los gastos totales. Paralelamente, el canal logró un histórico éxito de audiencia, liderando las mediciones durante el desarrollo del campeonato y registrando picos de rating que sobrepasaron los cuarenta puntos.
La experiencia previa demuestra que, bajo ciertas condiciones, una cobertura de esta magnitud puede convertirse en un emprendimiento rentable para la televisora pública, además de garantizar el acceso libre a un contenido de alto interés nacional. No obstante, la falta de precisiones sobre el modelo de financiación para la edición de 2026 mantiene en vilo el análisis sobre la sostenibilidad del proyecto y los eventuales riesgos financieros que podría acarrear para el Estado.
