La publicación del índice basado en la actualizada canasta de bienes y servicios queda postergada indefinidamente, en medio de la renuncia del director del INDEC, Marco Lavagna, y crecientes cuestionamientos sobre la transparencia de los datos oficiales.
El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció este lunes la suspensión indefinida de la nueva medición de inflación en la que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) trabajaba desde hace más de un año. La decisión, que sepulta la posibilidad de conocer este mes el esperado Índice de Precios al Consumidor (IPC) actualizado, se conoce en un contexto de fuerte inestabilidad institucional, tras la renuncia del titular del organismo, Marco Lavagna.
En declaraciones a Radio Rivadavia, el titular de la cartera económica justificó la medida alegando que, junto al Presidente, siempre se había planteado implementar la nueva metodología «cuando el proceso de desinflación se haya consolidado». Esta postergación, que carece de un nuevo plazo concreto, deja en evidencia profundas discrepancias al interior del equipo económico y parece ser la verdadera razón detrás de la salida de Lavagna, quien había fijado el lanzamiento para los próximos días.
Caputo atribuyó las demoras en el descenso de los precios a supuestos ataques políticos previos a las elecciones, los cuales, según su visión, habrían dado un nuevo impulso inflacionario. Además, el ministro insistió en que la inflación nacional “va a converger” con la internacional y aseguró que será la mitad de la registrada el año pasado.
El funcionario argumentó que publicar ahora el nuevo índice “no es necesario” y solo generaría “especulaciones” indeseadas. “No queremos dar lugar a que digan que la inflación baja porque cambió el índice. Estamos muy confiados en que el proceso de desinflación se profundice, por eso no hay necesidad de cambiarlo ahora”, afirmó Caputo, ratificando la suspensión de un cambio largamente prometido.
La renuncia de Lavagna, quien será reemplazado por su segundo, Pedro Lines, se produjo a tan solo ocho días de la fecha prevista para la implementación del nuevo IPC. Su salida ocurre en un escenario marcado por intensas controversias en torno a la credibilidad de las estadísticas públicas, no solo respecto de la inflación, sino también de indicadores como el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE).
Desde dentro del INDEC, fuentes consultadas manifestaron su extrañeza por la dimisión del director en un momento tan crítico. “Es un escenario en el que nuestro organismo va a estar en el centro de la opinión pública. Exigimos, históricamente, un INDEC independiente del poder político”, señalaron, poniendo de relieve las tensiones internas y el reclamo de autonomía técnica que persiste en el instituto.
Esta nueva postergación, sumada a la salida del director, profundiza las dudas sobre la consistencia y la transparencia de los datos oficiales, en un momento clave para el relato económico del Gobierno y para la percepción ciudadana sobre el rumbo de la economía.
