Las transferencias retrocedieron casi un 10% respecto a enero de 2025, aunque mostraron una leve recuperación frente a diciembre. La irrupción de marcas chinas y el financiamiento para 0km reconfiguran la competencia, mientras persiste el dominio de modelos tradicionales en las preferencias.
El mercado de automóviles usados en la Argentina registró un comienzo de año con signos contrastantes. Según los datos difundidos por la Cámara del Comercio Automotor (CCA), durante enero de 2026 se concretaron 153.070 operaciones con vehículos seminuevos. Esta cifra implica un descenso pronunciado del 9,98% en la comparación con igual mes del año anterior, cuando se habían transferido 170.046 unidades. No obstante, la actividad evidenció una ligera recuperación del 0,71% frente a las 151.994 transacciones contabilizadas en diciembre de 2025, lo que sugiere cierta estabilización en el corto plazo.
Desde la entidad que agrupa a las agencias independientes se destacó que el sector arranca el período con una dinámica marcada por una fuerte competencia y una oferta en transformación. Curiosamente, el análisis oficial pone el foco en la irrupción de los primeros automóviles de fabricación china en el mercado local, relegando a un segundo plano el impacto que genera la creciente y flexible financiación para modelos cero kilómetro, un factor que erosiona el valor de los vehículos de segunda mano.
Al respecto, el secretario de la CCA, Alejandro Lamas, señaló: “Comenzó el año 2026 y sabemos que será muy competitivo. La llegada de la primera ola de autos chinos al país ha movilizado de forma importante al mercado”. El directivo remarcó que estas nuevas alternativas presentan “vehículos accesibles en términos locales y con un equipamiento destacable, especialmente en versiones híbridas y eléctricas”. Sin embargo, Lamas expresó sus reservas sobre el alcance final de este fenómeno, planteando: “La pregunta que debemos formularnos es cuánto lograrán modificar al mercado tal cual lo conocemos. Lo veremos a medida que transcurra el tiempo”.
Pese al retroceso interanual inicial, el representante gremial mantiene expectativas para el conjunto del año. “Esperamos otro buen ciclo similar al del año pasado, aunque aún no debemos apresurar conclusiones hasta que transcurra, al menos, el primer trimestre”, afirmó. En su visión, la disponibilidad de crédito se erigirá como un elemento decisivo para el volumen de operaciones. “La financiación será un factor determinante. Las entidades bancarias deberán proponer tasas acordes a las necesidades del sector para estimular un mayor volumen de ventas”, sostuvo.
El informe de la cámara incluyó el habitual listado de los modelos más comercializados, que ratifica el predominio de nombres consagrados en el gusto de los argentinos. El Volkswagen Gol y Trend se ubicó a la cabeza, con 8.601 unidades transferidas, seguido por la Toyota Hilux (5.974), el Chevrolet Corsa y Classic (4.357), la Ford Ranger (4.127) y la Volkswagen Amarok (4.120). Completan la nómina el Ford EcoSport, el Peugeot 208, el Toyota Corolla, el Fiat Palio y el Ford Ka. Este ranking confirma la vigencia de los modelos tradicionales, aunque los analistas anticipan que la tendencia hacia vehículos con nuevas tecnologías y de origen asiático será un aspecto a monitorizar de cerca en el futuro inmediato.
El desempeño a nivel territorial mostró un comportamiento desigual entre las provincias. Las caídas más acentuadas en la comparación interanual se observaron en Misiones, La Rioja, Santa Cruz y Salta, con retrocesos que superaron el 16%. Otras jurisdicciones, como la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la provincia de Buenos Aires, La Pampa, San Luis, Tucumán y Chubut, también exhibieron disminuciones por encima del diez por ciento. La CCA atribuyó estas fluctuaciones a variables locales, como la composición del parque automotor existente, la demanda regional específica y el efecto dispar de las condiciones crediticias.
El reporte concluye que la evolución de las ventas durante los primeros tres meses del año será fundamental para delinear el rumbo del mercado en un contexto donde la competencia, la diversificación de la oferta y el acceso al financiamiento configuran un escenario de cambios profundos y desafíos constantes para el sector de los seminuevos.
