El secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, reclamó este martes una medida de fuerza de alcance federal ante la inminente discusión de la reforma laboral. El dirigente cuestionó con dureza a los gobernadores que podrían respaldar la iniciativa y aseguró que “no pueden malversar los intereses de la ciudadanía”.
En un contexto de creciente tensión política y social, el máximo referente de la Asociación de Trabajadores del Estado a nivel nacional salió al cruce del tratamiento parlamentario que se avecina y planteó la necesidad imperiosa de redoblar la apuesta en las calles. Durante una entrevista concedida a Radio 750, Rodolfo Aguiar sostuvo que la protesta aislada resulta insuficiente y propuso en su lugar una escalada de acciones gremiales con foco en las jurisdicciones provinciales, incluso si la conducción de la CGT decide no plegarse al cronograma de lucha.
El titular de ATE fue contundente al ser consultado por los preparativos de las manifestaciones previstas en Rosario. “Estamos muy bien. Dijimos que el paro aislado no alcanza; hay que definir un plan de lucha previo. Y tiene que tener epicentro en las provincias”, aseveró, dejando en claro que la estrategia sindical no puede agotarse en una jornada de protesta simbólica sino que debe adquirir continuidad y arraigo territorial.
En ese punto, el sindicalista apuntó directamente contra los mandatarios del interior del país, a quienes acusó de especular con sus posiciones políticas mientras se negocian modificaciones estructurales que afectan a la clase trabajadora. “Porque los gobernadores que avalen esta reforma estarán firmando su propia sentencia de muerte”, sentenció, y explicó que el costo fiscal de eliminar el gravamen a las ganancias para las 144 empresas de mayores ingresos se trasladará directamente a las arcas provinciales.
Aguiar profundizó su diagnóstico y rechazó cualquier intento de maquillar el proyecto oficial con cambios cosméticos. Con énfasis, manifestó que desde su espacio respetan la diversidad de posturas pero se ubican entre quienes consideran inútil una modificación acotada. “Dos artículos no nos cambian nada a los trabajadores. Perdemos igual por goleada. Todos los derechos que hoy conocemos están en riesgo”, disparó, en una clara advertencia sobre el efecto dominó que podría desencadenar la sanción de la normativa.
El reclamo del secretario general de ATE incluyó un severo reproche hacia aquellos gobernadores que, habiendo triunfado bajo la bandera del peronismo, hoy convalidan lo que definió como “el modelo de Milei”. Según su mirada, el tejido empresarial se encuentra asfixiado por el rumbo económico trazado desde la Casa Rosada, y en ese escenario, los mandatarios provinciales no pueden permanecer neutrales. “No tienen que ser cobardes, tienen que animarse a enfrentar a Milei”, los interpeló.
En otro tramo de sus declaraciones, el dirigente evitó concentrar las críticas exclusivamente en la conducción cegetista, aunque dejó entrever una profunda decepción. Sostuvo que no se trata de juzgar personas sino decisiones, y calificó como una oportunidad perdida la falta de convocatoria al paro en un momento donde los derechos laborales están siendo arrasados. “El pueblo reclama que cada una de las instituciones cumpla su rol, y en nuestro caso es defender a los trabajadores”, enfatizó.
Finalmente, Aguiar lanzó una exhortación directa a la militancia y a las organizaciones gremiales con personería vigente: avanzar hacia una paralización de actividades aunque la CGT oficial no adhiera al pronunciamiento. En esa línea, recordó que existen otras centrales obreras legalmente habilitadas que ya han llamado a la medida. “Hay que parar igual, aunque la CGT no convoque. Porque hay aval legal”, cerró, en un claro mensaje que anticipa jornadas de alta conflictividad en los próximos días.
